Albert Einstein

Los expertos aseguran que la «próxima Albert Einstein» tiene 33 años y ya ha rechazado ofertas millonarias de genios como Jeff Bezos

Albert Einstein
Albert Einstein.
Janire Manzanas
  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Sabrina González Pasterski es una física teórica especializada en gravedad cuántica, física de altas energías y el estudio de los agujeros negros. A lo largo de su carrera, ha sido incluida en la lista «Forbes Under 30», ha recibido ofertas de instituciones y empresas de primer nivel como la NASA y Blue Origin, y ha realizado aportaciones relevantes al estudio del efecto memoria de espín, un fenómeno relacionado con las ondas gravitacionales y la estructura del espacio-tiempo.

De ascendencia cubana y polaca, su carrera ha servido de inspiración para numerosas estudiantes de disciplinas STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas). Gracias a sus aportaciones en física teórica y gravedad cuántica, hoy está considerada una de las científicas más prometedoras de su generación y una de las voces con mayor proyección en el estudio de los grandes misterios del universo. Actualmente, desarrolla su labor investigadora en el Perimeter Institute for Theoretical Physics, en Canadá.

Sabrina González Pasterski, la ‘próxima Albert Einstein’

Nacida en Chicago en 1993, Sabrina González Pasterski procede de una familia con raíces polacas y cubanas. Desde muy pequeña destacó por sus capacidades excepcionales y por su pasión por la aeronáutica. Con sólo nueve años empezó a recibir clases de vuelo y, apenas tres años después, comenzó la construcción un avión Zenith CH 601 XL. Terminó el proyecto a los 14 años y llegó a pilotarlo en solitario, un logro que llamó la atención del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT).

Aunque ingresó en el MIT con la intención de estudiar Ingeniería Aeroespacial, pronto decidió cambiar de rumbo. «Ya hice lo de la aeronáutica; ahora voy a dedicarme a la física», comentó en una ocasión para explicar su decisión. La apuesta resultó acertada. Se graduó con un expediente sobresaliente y se convirtió en la primera mujer en dirigir el programa Physics Oriented Center (PhysOC) del MIT. Más tarde obtuvo la prestigiosa beca Hertz, que le permitió realizar su doctorado en la Universidad de Harvard bajo la supervisión del reconocido físico Andrew Strominger.

Fue durante esa etapa cuando empezó a centrar sus investigaciones en la gravedad cuántica, uno de los mayores desafíos de la física contemporánea. Junto a Andrew Strominger y el físico Alexander Zhiboedov, publicó uno de sus primeros trabajos científicos sobre el llamado «efecto memoria» de las ondas gravitacionales, un fenómeno que analiza cómo el paso de estas ondas puede dejar cambios permanentes en el espacio-tiempo.

Poco después amplió esas investigaciones al ámbito del electromagnetismo, consolidándose como una de las jóvenes investigadoras con mayor proyección internacional. El propio Stephen Hawking llegó a citar uno de sus trabajos en una de sus investigaciones, un reconocimiento que impulsó su notoriedad tanto dentro como fuera de la comunidad científica. A raíz de ello, numerosos medios comenzaron a referirse a ella como «la nueva Einstein», una etiqueta que González Pasterski siempre ha rechazado.

El universo holográfico

Uno de los campos en los que más ha profundizado es la holografía celestial, una línea de investigación que estudia la posibilidad de que toda la información que describe nuestro universo tridimensional pueda estar codificada en una superficie bidimensional situada en sus límites. Aunque se trata de una hipótesis teórica que continúa siendo objeto de investigación y debate dentro de la comunidad científica, este enfoque podría ofrecer nuevas herramientas para reconciliar la relatividad general de Einstein con la mecánica cuántica, uno de los grandes retos de la física actual.

Su compromiso con esta línea de trabajo quedó patente en 2021, cuando rechazó una oferta superior al millón de dólares de la Universidad de Brown para crear la Iniciativa de Holografía Celestial en el Instituto Perimeter de Física Teórica, en Canadá. Su objetivo, según ha explicado en distintas ocasiones, es tan ambicioso como sugerente: «Lo que busco es el código fuente del universo».

Efecto de memoria de espín

El efecto de memoria de espín constituye un fenómeno gravitacional en el que el paso de las ondas gravitacionales deja una torsión permanente o una deformación rotacional del espacio-tiempo, diferente del conocido efecto de memoria por desplazamiento, que produce un estiramiento residual.

Propuesto en 2015, este hallazgo establece una conexión entre los teoremas del gravitón suave y la holografía celeste. Además, abre una nueva vía para investigar fenómenos astrofísicos extremos, como las fusiones de agujeros negros, mediante la detección de pequeñas variaciones permanentes en el tiempo de propagación de la luz, que podrían observarse con futuros detectores espaciales.

La holografía celeste es un enfoque moderno de la física teórica que propone que la gravedad cuántica en un espacio-tiempo plano de cuatro dimensiones puede describirse mediante una teoría bidimensional sin gravedad definida sobre la denominada esfera celeste, situada en el infinito nulo.

A pesar de su juventud, Sabrina González Pasterski se ha consolidado como una de las investigadoras más prometedoras de su generación. Sus trabajos sobre gravedad cuántica, agujeros negros y holografía celestial continúan situándola en la primera línea de la física teórica.

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