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¿Cuál es el origen de la frase hecha «El último, que cierre»? Su historia tiene que ver con Felipe III y la ciudad de Burgos

  • Gemma Meca
  • Licenciada en Historia, máster en Periodismo y Comunicación Digital. Redactora en Ok Diario. Cuento historias, soy amante de los astros, sigo a la luna, los TT de Twitter y las tendencias en moda. Experta en noticias de consumo, lifestyle, recetas y Lotería de Navidad.

El origen de la frase hecha que quizás más se usa en estos días te sorprenderá, la historia se remonta a un Felipe III y la ciudad de Burgos. Tenemos la suerte de hablar una de las lenguas más importantes del mundo, España es el origen de un imperio que se expandió en una época gloriosa que, a través de las palabras. Podemos viajar en el tiempo y remontarnos a un pasado que tiene el secreto del origen de una frase hecha de lo más popular.

Si hay algo que debemos recordar siempre y tener en nuestro poder son estas palabras que nos diferencian del resto del mundo. Estas frases que tienen un significado diferente o que van más allá de lo que dicen las palabras, puede acabar siendo lo que nos dará en estos días una razón para investigar todo lo que decimos o hacemos. El estudio de la lengua va muy ligada a esta historia de la que podemos sentirnos orgullosos, vamos a recordar el pasado de España con esta frase que nos traslada a la ciudad de Burgos.

El origen de esta frase hecha: «El último, que cierre»?

El último que cierre es una frase hecha que podemos decir en más de una ocasión. Teniendo en consideración determinados detalles que estas palabras esconden y que realmente deberemos tener en mente, a la hora de conseguir este tipo de lenguaje que quizás nos cuesta un poco más.

La lengua española es tan sumamente rica que puede darnos más de una sorpresa inesperada. A la hora de hablar nos damos cuenta de que hay frases que tienen un significado diferente, van más allá de un sustantivo o un verbo, sino que son por sí solas, un significado.

Son frases que si no se conocen y se repiten se pueden perder. Seguramente hace unos años nuestros abuelos usaban más y más, pero en esencia, son fruto de una tradición oral y escrita que podemos recuperar. Esta frase hecha como muchas otras son una novedad o un descubrimiento si la conocemos un poco más de cerca.

Podemos tener claro el significado genérico, pero nos falta saber de dónde viene o cuándo se usó por primera vez. Nada es casual y la realidad es que detrás de este elemento hay un significado oculto.

Su historia tiene que ver con Felipe III y la ciudad de Burgos

Un historiador se encarga de compartir sus conocimientos sobre la lengua española. Una combinación imprescindible para poder saber de dónde vienen las mejores frases hechas que pueden hacernos descubrir qué esconde el español más allá de su significado.

Ricardo Aller desde su blog de historias de Aller nos explica que: «Existe una tradición histórica que la vincula con la corte de Felipe III y los pasadizos del duque de Lerma en la villa de Lerma (Burgos). Lerma fue transformada a principios del siglo XVII por el todopoderoso valido del rey: el duque construyó un complejo palaciego monumental, lleno de pasadizos elevados y corredores privados que conectaban palacios, conventos y estancias nobiliarias, permitiendo al monarca moverse protegido del clima y de las miradas indiscretas»

Siguiendo con la misma explicación: «Según la tradición oral burgalesa, cuando el rey avanzaba por estos corredores, los sirvientes debían abrir y cerrar las ventanas de los pasadizos a su paso, para regular la luz, el aire y la privacidad, y al terminar el recorrido se decía: «Que cierre el último». Esta explicación no está documentada en fuentes primarias, pero sí aparece en tradiciones locales, guías históricas y relatos divulgativos sobre Lerma. Otra explicación filológica se centra en los siglos XIX y XX, cuando en tabernas, talleres y comercios el dueño se marchaba antes que los demás y solía decir: «El último que cierre».».

Ambas explicaciones nos trasladan a unos tiempos en los que las puertas no eran como las de ahora. Ese sistema de seguridad que ha acabado siendo imprescindible podría formar parte del camino que hace unos años podrían hacer sólo unos pocos.

Al igual que las ventanas, damos por hecho que son algo imprescindible, pero en los castillos o las casas, no estaban cerradas, eran un punto de luz y de ventilación que no siempre era una realidad. En muchas casas y en especial en zonas de más frío, no se ponían ventanas en las habitaciones, era una manera de mantener el calor, pero cuidado, también el calor.

Si tenemos una casa de pueblo, podemos ver esos cambios constructivos de unas décadas, lo mismo pasa con la frase de esta puerta que realmente puede ser una anécdota que ha pasado a ser una importante frase hecha. El tiempo lo cambia todo y en especial es una fuente de transformación que nos lleva a recordar estas casas e incluso frases que vienen de lejos.