7 turistas espaciales de la historia
Casi una decena de turistas han escapado de la atmósfera terrestre
La reflexión de Arturo Pérez-Reverte, escritor: “Hay dos cosas que me hacen mirar el mundo con interés cada mañana”
Adiós a las alacenas de toda la vida: la nueva tendencia es más cómoda, elegante y funcional
Ni el aceite ni el huevo: el truco infalible de los chefs profesionales para hacer mayonesa casera sin cortarla
La historia de los viajes espaciales registra, hasta el momento, siete personas que se han convertido en turistas espaciales.
Son tres norteamericanos, un canadiense, un sudafricano, un iraní y un húngaro los afortunados humanos que pudieron realizar su extravagante sueño, pagando millones de euros para poder salir de la atmósfera terrestre y tener una visión privilegiada de este mundo en gravedad cero.
Los turistas espaciales
El primer turista espacial de la historia de la humanidad fue el millonario norteamericano Dennis Tito, que estuvo fuera de la Tierra entre el 28 de abril y el 6 de mayo de 2001 y que tuvo que pagar 20 millones de dólares, aproximadamente unos 15 millones de euros.
Este millonario había trabajado como ingeniero en la NASA y pudo concretar su deseo de pasar por lo menos una semana en la Estación Espacial Internacional. Se convirtió en la segunda persona con más edad en viajar al espacio. Tenía 60 años y consiguió vencer las resistencias de la agencia espacial norteamericana, que consideraba sus intenciones como “caprichos excéntricos”.
Tito fundó la organización Inspiration Mars Foundation, en el año 2013, con intenciones de llevar a cabo una misión a Marte antes del año 2021.
Elon Musk también se ha impuesto el mismo objetivo para el 2024 y la NASA, por su parte, pretende conseguirlo para el 2030.
Después de Tito, se han sucedido seis multimillonarios más en la lista de turistas espaciales.
El segundo de los turistas espaciales fue Mark Shuttleworth, que viajó al espacio exterior un año más tarde que Tito pero esta vez fue a bordo de la nave Soyuz. Pasó 11 días en el espacio y también pagó aproximadamente unos 20 millones de dólares.
Más tarde, en el 2005 y en 2006, el norteamericano Gregory Olsen y el iraní Anousheh Ansari estuvieron 11 y 12 días, respectivamente, en el espacio, y el pago fue exactamente el mismo que tuvieron que hacer los otros dos turistas espaciales anteriores.
Quien realiza el siguiente viaje fue el húngaro Charles Simonyi, que viajaría dos veces, la primera vez en 2007 y la segunda en 2009. Su primer viaje lo pagó 25 millones de dólares y el segundo le costó 35 millones.
Los dos últimos turistas espaciales que han estado en el espacio exterior más de una semana han sido el norteamericano Richard Garriott, que consiguió pasar 12 días en el espacio por la módica suma de 30 millones de dólares, y el último de los turistas espaciales Guy Laliberté, que pudo disfrutar de las peripecias espaciales durante 11 días, después de pagar 40 millones de dólares.
Temas:
- Astronautas
Lo último en Curiosidades
-
La reflexión de Arturo Pérez-Reverte, escritor: “Hay dos cosas que me hacen mirar el mundo con interés cada mañana”
-
Adiós a las alacenas de toda la vida: la nueva tendencia es más cómoda, elegante y funcional
-
Ni el aceite ni el huevo: el truco infalible de los chefs profesionales para hacer mayonesa casera sin cortarla
-
La frase más famosa de Heráclito, el filósofo griego que nos pone los pies en la tierra: «Todo cambia, nada permanece»
-
¿Cómo se dice en español: ‘detrás de mí’ o ‘detrás mío’? El veredicto de la RAE no deja lugar para el debate
Últimas noticias
-
Sonia Bermúdez, crítica con la UEFA: «Cuando jugamos en Wembley se juega Champions… son cosas a mejorar»
-
Cuándo juega Carlos Alcaraz hoy contra Bez y dónde ver en directo online y por TV en vivo el partido del Masters 1000 de Montecarlo
-
Éste es el único caso en el que puedes desgravarte el 100% de tu seguro de coche en la declaración de la Renta 2026
-
El plato de cuchara más sorprendente de España es un gazpacho de conejo y caracoles que sólo hacen en Murcia
-
Carolina Marín se abre en canal con su retirada: «Lloré mucho»