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TELEVISIÓN

Paz Padilla pide perdón de rodillas a Aramís Fuster: «Sé que hiciste lo que te ordenaron»

Paz Padilla ha protagonizado uno de los momentos más inesperados de su programa. La invitada estrella de esta semana en el programa de la humorista ha sido Aramís Fuster, una presencia que pocos imaginaban después de los años de enemistad que ambas han arrastrado. La humorista y la autoproclamada vidente con «el mismo coeficiente intelectual que Einstein» llevaban más de una década sin limar asperezas, todo a raíz de un episodio que forma parte de la historia de la televisión.

Todo se remonta a su etapa en Sálvame, cuando Paz Padilla ejercía como presentadora. En una de las despedidas más recordadas del programa, la humorista decidió cantarle una saeta a Aramís Fuster en tono de broma mientras esta abandonaba el plató. Lo que para muchos fue un momento de humor, para la vidente supuso una auténtica ofensa. Desde entonces, Padilla pasó a formar parte del famoso «libro negro» de Aramís, del que, según ella misma ha contado en numerosas ocasiones, es muy difícil salir.

Con ese precedente, el cuarto programa de El Show de Paz tenía un objetivo muy claro: conseguir la reconciliación. Aramís apareció sentada en una mesa redonda, muy acorde con su universo esotérico, observando con gesto serio cada movimiento de la presentadora. Para intentar rebajar la tensión y lograr que abandonara definitivamente ese libro negro, los colaboradores del programa prepararon una serie de particulares «ofrendas».

El primero en acercarse fue Roy, exconcursante de Operación Triunfo, que le entregó una cesta de fruta con evidente nerviosismo. Paz Padilla no dudó en poner el toque de humor. «Llévate también ajo para protegerte», comentó entre risas. Sin embargo, Aramís no tardó en responder con su habitual ironía: «Pues muy mal esta ofrenda, porque soy diabética».

Después llegó el turno de Cristina Piaget, que quiso mostrarle su apoyo recordando que ella también había vivido momentos complicados tras su paso por Gran Hermano. «Pues sí, he sufrido y bastante», respondió Aramís, antes de dejar una de las frases más reveladoras de la noche. «Para mí fue doloroso lo que pasó, pero sé que Paz también lo ha pasado mal. Como Aramís Fuster no tengo nada en contra de Paz, pero mi libro negro tiene vida propia y, mira, aquí estamos», dijo, dejando entrever que todos los problemas que habían rodeado a la presentadora desde entonces tenían relación con aquella peculiar «condena».

Los intentos por conquistar a la vidente continuaron. Cuando le ofrecieron unos pasteles, volvió a reaccionar con humor. «¡Ustedes me quieren matar! ¡Que soy diabética, por favor!», exclamó, provocando las risas del público. La última en intervenir fue Lola, la hermana de Paz Padilla, que le entregó unas estampas religiosas. «No soy nadie para que me traigáis ofrendas», respondió Aramís, ya con un tono mucho más relajado.

El momento más emotivo llegó cuando la propia Paz Padilla decidió dar un paso al frente. La presentadora se arrodilló ante Aramís y le pidió perdón públicamente por lo ocurrido años atrás.

«Nunca he cuestionado tu don. Creo que predecir el futuro es un regalo que te ha dado el universo. Como Paz, te pido perdón. Si en algún momento te he ofendido, no me cuesta nada arrodillarme. Nunca pensé que cantarte una saeta levantara tantas ampollas», confesó visiblemente emocionada.

Las palabras de la humorista terminaron por derribar el muro que ambas habían levantado durante más de una década. Aramís aceptó las disculpas y dejó claro que nunca creyó que Paz actuara por iniciativa propia. «Yo sé que hiciste lo que te ordenaron y no te guardo rencor», respondió.

Después de tantos años de desencuentros, parece que una de las enemistades más peculiares de la televisión española ha llegado a su fin. La famosa «maldición» del libro negro de Aramís Fuster ya forma parte del pasado y, al menos por ahora, la paz vuelve a reinar entre ambas.