Hollywood por fin hace justicia: Glenn Close y Ridley Scott ganarán el Oscar honorífico
Será el primer premio para la actriz tras ocho nominaciones
La actriz estadounidense Glenn Close, el director británico Ridley Scott y el animador Floyd Norman recibirán un Óscar honorífico en la gala de los Governors Awards (premios de los Gobernadores), ha informado este miércoles la Academia de Cine de Hollywood. La gala se celebrará el 15 de noviembre en el Ray Dolby Ballroom del Ovation Hollywood y también otorgará el premio Memorial Irving G. Thalberg a las productoras Christine Vachon y Pamela Koffler.
Según ha publicado la presidenta de la Academia, Lynette Howell Taylor en un comunicado de prensa, «estos premios celebran a cinco personas extraordinarias cuyo trabajo innovador ha marcado para siempre el arte de hacer cine».
Glenn Close, una leyenda sin Oscar (hasta ahora)
Glenn Close es una de las actrices más imponentes y magnéticas de la historia de Hollywood. Con una carrera cinematográfica que despegó en los años 80, Close se consolidó rápidamente gracias a su asombroso registro interpretativo, transitando con maestría entre la vulnerabilidad y la frialdad absoluta.
Su debut en la gran pantalla con El mundo según Garp (1982) inauguró una racha asombrosa: tres nominaciones consecutivas al Oscar como Mejor Actriz de Reparto, seguidas por Reencuentro (1983) y El mejor (1984). Sin embargo, fueron sus papeles protagónicos los que la inmortalizaron en la cultura pop. Su encarnación de la obsesiva Alex Forrest en Atracción fatal (1987) y la calculadora marquesa de Merteuil en Las amistades peligrosas (1988) le otorgaron candidaturas consecutivas a Mejor Actriz y definieron el cine de la época.
En el siglo XXI, Close continuó desafiando sus propios límites con aclamadas transformaciones en Albert Nobbs (2011), La buena esposa (2018) y Hillbilly, una elegía rural (2020). Sumando cuatro nominaciones como principal y cuatro de reparto, la actriz ostenta el récord de ocho candidaturas interpretativas competitivas sin victoria. Aunque el codiciado galardón de la Academia se le resistió en competición oficial, la industria ha saldado su deuda al otorgarle un merecido Oscar honorífico, coronando cinco décadas de una trayectoria legendaria e indiscutible.
Ridley Scott, por fin reconocido por la Academia
Y un caso parecido al de Glenn Close es el de Sir Ridley Scott, uno de los cineastas más influyentes, audaces y prolíficos del cine contemporáneo. Con una carrera que abarca casi cinco décadas, el director británico ha destacado por su asombroso dominio de la narrativa visual, su perfeccionismo técnico y una versatilidad única para saltar entre géneros, definiendo el rumbo de la ciencia ficción y el cine histórico.
Tras asombrar al mundo con las obras maestras Alien: el octavo pasajero (1979) y Blade Runner (1982), la Academia de Hollywood reconoció formalmente su talento con su primera nominación al Oscar como Mejor Director por la icónica Thelma & Louise (1991).
Su segunda candidatura llegó en el año 2000 con Gladiator, el aclamado peplum histórico que revivió las superproducciones de romanos, llevándose cinco estatuillas —incluida Mejor Película—, aunque el premio a la dirección se le resistió. Volvió a competir en dicha categoría al año siguiente gracias al crudo drama bélico Black Hawk Down (2001) y, años más tarde, sumó una nominación como productor en la categoría de Mejor Película por el éxito de ciencia ficción The Martian (2015).
Pese a haber moldeado el imaginario de generaciones, Scott se sumó durante décadas a la lista de grandes genios ignorados en las categorías competitivas. Sin embargo, la Academia de Hollywood ha decidido saldar su deuda histórica al otorgarle un merecido Oscar Honorífico, un galardón que consolida definitivamente su imborrable y colosal legado en la cinematografía mundial.