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Philippe Huertas, director de marca de Breguet: «Vamos hacia un diseño más vanguardista, queremos llegar a un público más moderno»

A diferencia de la mayoría de relojes, la colección deja buena parte del movimiento a la vista

Breguet incorpora novedades que van desde el segundero retrógrado hasta la indicación de un segundo huso horario

No todos los días se puede contemplar un reloj que deja al descubierto buena parte de su mecánica. Breguet reunió en Madrid a un reducido grupo de periodistas para presentar las nuevas incorporaciones de su colección Tradition, una línea que combina dos conceptos aparentemente opuestos: la herencia relojera del siglo XVIII y una estética sorprendentemente contemporánea. La cita tuvo lugar en el recién inaugurado Hotel Mercer Madrid, un enclave donde arquitectura, diseño y sofisticación sirvieron de telón de fondo para conocer de cerca unos relojes que miran al pasado sin renunciar al futuro.

De la mano de Philippe Huertas, director de marca de Breguet, pudimos descubrir las novedades que enriquecen la colección: los Tradition 7037 y 7097, ambos equipados con pequeño segundero retrógrado; el Tradition 7038, que añade además un refinado engaste de diamantes en bisel y hebilla; y el Tradition 7067 GMT, diseñado para quienes viven entre distintos husos horarios.

(Foto: Breguet)

Cuando la arquitectura inspira la relojería

La elección del Hotel Mercer no fue casual. Según explicó Philippe Huertas, la propia arquitectura del espacio guarda sorprendentes paralelismos con la filosofía estética de la colección Tradition.

«Si tiráis una línea desde arriba hacia abajo, vais a ver que la simetría a la izquierda y a la derecha es exactamente la misma. «Es una simetría perfecta», explicó durante la presentación. «Hemos querido hacer este evento aquí porque nos recuerda mucho a la arquitectura del reloj y a este diseño que, partiendo de la tradición de la marca, aporta mucha elegancia y mucha sencillez».

La observación resume perfectamente el espíritu de la colección. El Tradition es probablemente uno de los relojes más reconocibles de la relojería contemporánea precisamente porque expone aquello que la mayoría de las marcas esconden: el movimiento.

(Foto: Ana Márquez)

Un reloj que muestra su alma

Desde su lanzamiento, la colección Tradition ha reinterpretado la arquitectura de los históricos relojes de suscripción creados por Abraham-Louis Breguet a finales del siglo XVIII. Su rasgo más característico es la exhibición frontal de los componentes mecánicos, una decisión estética que convierte el movimiento en protagonista.

«El carácter fascinante de este reloj es que deja visible el movimiento tanto en la parte delantera como en la trasera», señaló Huertas. «Eso hace que el reloj sea único y tenga muchísima personalidad».

La visión se completa en el reverso con una masa oscilante en forma de luna fabricada en platino, inspirada directamente en las soluciones técnicas utilizadas por el propio Abraham-Louis Breguet. El resultado es una pieza que permite contemplar el paso del tiempo desde cualquier ángulo, algo especialmente valorado por los coleccionistas.

(Foto: Ana Márquez)

Más moderno, más contemporáneo

Aunque el ADN de la colección permanece intacto, Breguet ha aprovechado esta actualización para acercar la línea Tradition a una nueva generación de aficionados. Una de las novedades más relevantes es la reducción del diámetro de algunos modelos de 40 a 38 milímetros.

«Hemos cambiado el diámetro. Pasamos de 40 milímetros a 38 milímetros, lo que hace quizás un reloj más unisex», explicó Huertas.

La modificación responde a una tendencia creciente dentro de la alta relojería, donde los tamaños más contenidos vuelven a ganar protagonismo entre hombres y mujeres. La renovación también alcanza a elementos tradicionalmente asociados a la colección. Por primera vez aparecen números arábigos en algunos modelos, sustituyendo a los clásicos números romanos que habían acompañado históricamente a la línea. «Eso les da un carácter nuevo, una personalidad nueva, algo más moderno que lo de antes», afirmó el directivo.

El protagonismo del oro Breguet

Entre las piezas más comentadas destacó la versión realizada en oro Breguet, una aleación exclusiva presentada por la firma durante las celebraciones de su 250 aniversario. Lejos de limitarse al tradicional oro rosa, la manufactura ha desarrollado una composición propia que busca ofrecer una tonalidad distintiva y reconocible dentro del mercado de la alta relojería.

El resultado aporta una identidad visual muy particular a la colección y refuerza el posicionamiento de la marca en un momento donde la diferenciación es más importante que nunca.

La esfera como obra de arte

Otro de los grandes protagonistas de esta nueva generación de relojes es el trabajo realizado sobre las esferas. Breguet continúa apostando por el esmalte Grand Feu, una de las técnicas más complejas y admiradas de la relojería tradicional. El proceso requiere someter la esfera a temperaturas cercanas a los 800 grados para conseguir una profundidad cromática imposible de reproducir mediante métodos industriales.

Entre todas las versiones presentadas, Huertas confesó tener una favorita. «El verde me encanta porque no es totalmente verde. Es más oscuro en el exterior y poco a poco evoluciona hacia un centro más luminoso. Es realmente muy bonito». La transición cromática aporta profundidad visual y subraya el deseo de la marca de introducir matices más contemporáneos sin renunciar a sus códigos históricos.

El lanzamiento más importante del año

Para Breguet, estas novedades representan mucho más que una actualización estética. «Diría que es el lanzamiento más importante del año», aseguró Philippe Huertas durante el encuentro. La razón no reside únicamente en los nuevos modelos, sino en la dirección creativa que está adoptando la firma.

«La marca va hacia un diseño más moderno, más vanguardista. Queremos acercarnos a un público más contemporáneo».

Ese equilibrio entre legado e innovación es precisamente lo que ha permitido a Breguet mantenerse como una de las grandes referencias de la alta relojería mundial más de dos siglos después de su fundación. Y pocas colecciones representan mejor esa filosofía que Tradition: relojes capaces de mostrar la mecánica del tiempo con la misma naturalidad con la que una obra de arte exhibe su belleza.