Lo que ya no se lleva este verano (y las tendencias que sí merecen la pena fichar en rebajas)
Expertas nos desvelan cómo elegir prendas de moda artesanal: «Pasamos por alto la etiqueta y es de las cosas más importantes»
Tendencias de 2025 que volverás a llevar en 2026 y lo dicen las expertas en moda

Siendo sinceras: hay más de un look que aparece en el álbum de fotos y que no dejas de preguntarte una y otra vez la frase de: «¿En qué momento?». En efecto, este tipo de conjuntos tuvo su momento de protagonismo durante unos meses y ya no se volverá a repetir; y ahora que estamos en plenas rebajas de verano, es momento de ver por dónde acertar en los conjuntos para hacer match con las tendencias de la estación. Los expertos recalcan que esta estación tiene una ventaja: «Simplifica las cosas», apunta Antonio Rabadán, diseñador y fundador de Antonio Rabadán Atelier. Después de una primavera más decorativa, ahora buscamos prendas que respiren, que se muevan y que hablen sin necesidad de levantar la voz, y estos son algunos de los cambios que más vamos a ver.
Un aspecto que destaca de esta temporada es que hemos contado con una primavera muy calurosa y la consecuencia ha sido que muchas de las prendas que hemos visto entrar durante esta estación se vayan a mantener en verano. Por así decirlo, la primavera ha servido como la prueba perfecta para incorporar novedades en estampados, calzados, estilos y prendas. En este sentido, venimos de una primavera con un patrón muy marcado: todos empolvados, estética romántica, tonos ochenteros y texturas artesanales como el crochet.
Si antes definimos esta estación como un punto de transición, es porque, efectivamente, la estela de estas combinaciones y estilos continuará haciendo tendencia durante una estación más. Sólo que no de la forma en que lo hemos visto hasta ahora, porque el propio mood veraniego hace que no busquemos tanta complejidad en los estilismos.
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«El calor hace que la comodidad vuelva a convertirse en un criterio de estilo», explica Maripi Robles, experta en comunicación de moda, CEO de No Sólo Una Idea. Cambia la estación y el día a día, así como las condiciones propias del momento, exigen un cambio de armario. Sólo que, ya que debemos hacerlo, siempre conviene echar un ojo de más a ver qué es lo que se va a llevar.
Esto no quiere decir que todo valga. Si preguntamos a Antonio Rabadán, no duda en confirmarnos que, si se tuviese que despedir de una tendencia que primó durante la primavera pasada «sería de los vestidos sobre pantalones. Fue una propuesta que vimos desfilar con cierta insistencia, pero nunca terminó de conquistar la calle». No porque no fuera interesante, aboga, «sino porque es una combinación que exige algo que no se compra: estilo». Ahora sí, vemos qué es lo que se mantiene y de qué forma.
El blanco como norma
Respecto a la banda cromática, sí que vemos más rasgos de la primavera que se prolongan en esta estación. «Aunque el rosa continúa presente, pierde el protagonismo absoluto que tuvo en primavera», sentencia Robles. Por el contrario, el verano apuesta por una paleta más luminosa y mediterránea, «donde destacan el amarillo mantequilla, el azul Tiffany, el verde pistacho, los tonos arena, el blanco óptico y toda la gama de los marrones claros inspirados en fibras naturales», apunta Maripi Robles.

Frente a todos estos tonos, el blanco se mantiene y se eleva como la mayor tendencia, el color predominante de la estación en estilismos tanto masculinos como femeninos. «El blanco sigue siendo un imprescindible, pero ahora se combina con colores más cálidos y orgánicos en lugar de limitarse a looks completamente neutros», resume Rabadán.
Zapatos metalizados y simplificados
La primavera ha dado una temporada bastante interesante de cara a los zapatos. Hemos visto deportivas abiertas, estilos con combinación de materiales y una primacía absoluta del estilo manoletina. Una de las grandes sorpresas ha sido la vuelta de los metalizados, que continuarán ganando peso en verano, según confirman ambos expertos.
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También lo hacen las protagonistas indiscutibles: las sandalias flip flops. «Siguen siendo una de las grandes apuestas, especialmente en versiones de piel y con acabados cuidados que permiten llevarlas incluso en estilismos urbanos», apunta Maripi Robles. Como también ganarán protagonismo, «ganan protagonismo las sandalias de inspiración artesanal, las alpargatas con cuña, los zuecos ligeros y las bailarinas de rejilla, que aportan frescura sin renunciar a la elegancia».
Hay hueco para los estampados
Tras una primavera donde los lunares han sido el estampado por antonomasia, Rabadán apunta a que las rayas siguen siendo un clásico del verano. No por ello vamos a perder los lunares, «ya que conservan ese encanto atemporal que nunca desaparece del todo», explica el experto. En cambio, Maripi Robes subraya que esta temporada ganan fuerza «los estampados botánicos, los motivos tropicales reinterpretados de forma más sofisticada y los diseños inspirados en acuarelas o degradados, mucho más suaves que los estampados florales tradicionales».
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También apunta a un auge de las prendas lisas, donde el interés visual recae en las texturas, los bordados y la calidad del tejido más que en el estampado. ¿Por qué desaparecen estas tendencias? Como dice Antonio Rabadán, «La moda siempre deja sobrevivir aquello que las personas hacen suyo con naturalidad. Lo demás queda como un bonito ejercicio de pasarela».
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