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pendientes de aro

Cómo llevar pendientes dorados este otoño para elevar los ‘looks’ de oficina y dar un toque sofisticado a cualquier estilismo

  • Lucía Lera
  • Periodista especializada en viajes, belleza y estilo de vida. Al terminar la carrera entendí que quería convertir mi vocación en mi forma de vida, y desde entonces el periodismo se ha convertido en el lugar desde el que contar historias, descubrir lugares y conectar con personas. A lo largo de este camino he colaborado con distintas cabeceras, confirmando en cada artículo que elegí la profesión adecuada.

Ahora que llega el otoño y las capas comienzan a ganar peso en los vestuarios, ha llegado el momento de volver a organizar el set de complementos con los que poder elevar los looks. Venimos de una temporada de entretiempo donde los escotes y la estética heredada de los días más calurosos aún dejaban algo más de espacio para la creatividad en estas joyas. Pero ya va siendo hora de asimilar que donde hubo pañuelos, ahora hay cuello alto y bufandas. Y donde antes había motivos marinos, ahora está la elegancia minimalista para volver a las oficinas. ¿El mejor complemento? Unos pendientes dorados.

La clave de este complemento está en que, aparentemente, es un complemento normal y sencillo. Pero no. Detrás de una simple apariencia circular y un tono dorado se encuentra el secreto para elevar cualquier look. Empecemos por lo más sencillo: son unos pendientes fáciles de llevar, que combinan con todo y que son perfectos para cualquier situación.

Ya después podemos meternos en las complicaciones que uno puede añadir en cuanto a texturas, acabados y cierta falta de simetría que aumentan el juego y cambian el estilo de estos pendientes. Si hablamos de versatilidad, también cabe mencionar que este complemento va bien con cualquier cosa. Si te quieres poner un jersey básico y unos vaqueros, los pendientes dorados aportan ese toque que hace el look más elegante sin necesidad de comerte la cabeza buscando combinaciones.

Lo mismo para ir a trabajar, para salir a un encuentro más arreglado o, ahora que se acercan las cenas de empresa, para ir a algún acto que requiera de un estilismo más preparado. Como hemos dicho, y reiterado, su sencillez es la clave de su éxito, pero hay varios modelos que van a triunfar, bien sea por tamaño, textura o porque la moda de los ochenta está volviendo a triunfar.

Aros finos

Que Jennifer Fisher sea conocida como la reina de los aros no es algo casual. De la sencillez ha conseguido hacer una firma que ha conseguido cautivar a las mayores estrellas de Hollywood. De ahí que una de sus firmas más personales y reconocidas sean los aros de oro finos. Este tipo de pendientes es perfecto porque abrazan el lujo silencioso y, con ello, son capaces de elevar cualquier estilismo y adaptarse a todos los rostros.

(Foto: Jennifer Fisher)

Con forma asimétrica

Quien dice aro, dice triángulo u octógono. Lo bueno de estos pendientes es que puedes jugar con ellos tanto como quieras. Estos pendientes no sólo juegan con la geometría, sino que también pueden permitirse el lujo (nunca mejor dicho) de jugar con la pedrería para un acabado mucho más elegante y sofisticado. Además, son pequeños, por lo que pueden ser el complemento perfecto para el día a día.

(Foto: by Pariah)

Con tachuelas

Un pendiente de aro no tiene por qué ser clásico; también puede tener un punto más rompedor y juvenil. El secreto de Hermés para conseguirlo es añadir tachuelas, un poco de cuero y, ¡voilà! Ya tienes un pendiente de aro que puedes utilizar en el día a día, cuando lo que te apetece es salirte de lo clásico en el look.

(Foto: Hermés)

Adopta el plisado

El plisado es una técnica que consiste en hacer pliegues, dobleces o tablones sobre un material flexible. Aunque la técnica es más común escucharla en las telas, también puede ayudarte a dar textura a los complementos. Como la cosa va de pendientes de aro, también es algo que podamos aplicar a esta joya.

(Foto: Vidal & vidal)

Añade otro material

Si lo que buscas es unos pendientes dorados que se salgan de la norma, entonces opta por opciones más rompedoras. Por ejemplo, añadiendo al aro dorado un efecto cepillado y nuevos materiales como la resina marrón. Es la opción con la que Aristocrazy nos demuestra que este tipo de diseños tiene toda la versatilidad que queramos darle.

(Foto: Aristocrazy)