Maquillaje

María Sánchez, maquilladora: «A partir de los 50, hay que decirle adiós a las sombras oscuras, lo mejor para rejuvenecer la mirada es hacer una transición de tonos»

Una de las tendencias más utilizadas para abrir la mirada son los colores cálidos combinados con un acabado oscuro

Imagen generada por IA.
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Carmen Ruiz
  • Carmen Ruiz
  • Carmen Ruiz Rodríguez (Madrid, 2005) es estudiante de periodismo en la Universidad Complutense de Madrid (UCM) desde el año 2023. Es especialista en periodismo de SEO y en información de actualidad. Con experiencia en comunicación empresarial y radio.

Las tendencias en maquillaje se basan en las tonalidades de la piel, la policromía y las novedades del momento. Aunque, son numerosas las personas que creen que existe una edad máxima en la que el maquillaje debe presenciarse más para reducir arrugas o patas de gallo, cuando realmente es a partir de los 50 años cuando el maquillaje se torna hacia cosméticos sencillos y trucos concretos para aprovechar su aplicación completa en la piel.

Una de las zonas donde más se aprecia el paso de los años es con la caída del párpado y la maquilladora María Sánchez señala un truco imprescindible para disimularlo: «A partir de los 50, tienes que decirle adiós a las sombras oscuras en el párpado móvil, lo mejor para rejuvenecer la mirada es hacer una transición de tonos y añadir un toque de brillo».

¿Cómo debes aplicar las sombras?

Aquellas personas que tienen el párpado caído deben apostar por una sombra de ojos en tonos ahumados oscuros, ya que las sombras intensas hacen que el ojo parezca más pequeño y marca en mayor medida las arrugas. Sánchez recomienda inciar con una sombra clara por todo el párpado, creando una especie de velo translúcido que unifique la superfice y prepare la piel para que las sombras que se pongan por encima se combinen mejor.

Posteriormente, se debe aplicar un tono medio y mate que se difumine de manera correcta hacia arriba para que el color se pueda vislumbrar con el ojo abierto. La sombra más intensa se reserva para el extremo del ojo y se difumina hacia fuera buscando un efecto de elevación de mirada.

La clave: el toque de brillo

En algunos tipos de pieles la aplicación de brillo proporciona un toque luminoso imprescindible en la zona del lagrimal, dejando un acabado natural y luminoso. Además, es clave evitar las sombras con brillo. «El truco está en colocarla en el párpado móvil para que dé amlitud y debajo de la ceja», añade la profesional del maquillaje.

En el caso del eyeliner

A la hora de trabajar con la cosmética, el ayeliner suele aparecer como la parte más utilizada en un maquillaje. Los dos tonos recomendados son el negro y el marrón. Este último color es el más aconsejable para abrir la mirada a partir de los 50 años. María Sánchez confirma que la forma correcta de aplicar el ayeliner comienza humedeciendo un pincel plano.

Además, si se trata de un párpado caído lo más aconsejable es realizar la línea fina sobre las arrugas, sin estirar la piel. De esta forma, se configura el ayeliner sin que el relieve conformado por las arrugas elimine su presencia. Por lo tanto, estos sencillos trucos se centran en la apertura de la mirada y evitan que el párpado se cuartee con el paso de las horas.