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Experiencias

Así es el primer tren acristalado noruego que recorre el Ártico para ver auroras boreales

  • Rocío Álvarez
  • Periodista multimedia especializada en belleza, viajes y estilo de vida. Durante mis años de vida, la lectura se ha convertido en una compañera fiel y gracias a ella descubrí mi vocación: crear y transmitir a través de las palabras. Con esta convicción me matriculé para cursar Periodismo en la Carlos III y, después de años formándome, encuentro mi sitio en el mundo: COOL. ¿Mi ley de vida? Nunca desistas, porque el día que lo hagas siempre pensarás en lo que podría haber sido.

Hay viajes que se recuerdan por un monumento, otros por una playa y algunos por una comida inolvidable. Pero pocos pueden presumir de ofrecer la posibilidad de quedarse dormido mientras el cielo se llena de luces verdes, violetas y azules sobre las montañas nevadas del Ártico. Eso es exactamente lo que promete el nuevo Midnight Aurora Route, el revolucionario tren panorámico que Noruega acaba de presentar y que ya está despertando el interés de viajeros de todo el mundo. Su propuesta es sencilla pero irresistible: sustituir las largas esperas bajo temperaturas bajo cero por un cómodo asiento reclinable, una bebida caliente y un techo completamente acristalado desde el que contemplar uno de los fenómenos naturales más espectaculares del planeta. Lo más sorprendente es que esta aventura, que parece reservada para presupuestos de lujo, tiene un precio de partida cercano a los 130 euros.

Un observatorio astronómico sobre raíles

Ver auroras boreales suele requerir paciencia, varias capas de ropa térmica y muchas horas de espera en mitad de la noche. Noruega ha decidido darle la vuelta a esa experiencia.

El Midnight Aurora Route se presenta como el primer tren nocturno panorámico diseñado específicamente para la observación de auroras boreales. Sus vagones cuentan con enormes superficies acristaladas e incluso techos transparentes que convierten cada coche en una especie de planetario móvil. La idea es que los viajeros no tengan que elegir entre comodidad y espectáculo.

Mientras el tren avanza por algunos de los paisajes más salvajes del norte de Europa, los pasajeros pueden contemplar montañas cubiertas de nieve, fiordos helados y bosques prácticamente intactos. Y, si la actividad solar acompaña, las auroras aparecen sobre sus cabezas sin necesidad de abandonar el calor del vagón.

(Foto: Canva)

La parada que sólo puede alcanzarse en tren

Uno de los momentos más especiales del viaje tiene lugar en Katterat, una remota estación situada a casi 400 metros de altitud y sin acceso por carretera.

Allí los viajeros descienden para vivir una experiencia completamente distinta. Fogatas encendidas en mitad del paisaje ártico, bebidas calientes para combatir el frío y sesiones dirigidas por expertos que enseñan a fotografiar correctamente las auroras boreales.

La sensación de aislamiento es absoluta. No hay coches, ni ruido, ni contaminación lumínica. Sólo nieve, oscuridad y un cielo inmenso.

(Foto: Canva)

Un tren que sabe cuándo mirar al cielo

Otra de las curiosidades del Midnight Aurora Route es que funciona casi como un observatorio científico itinerante.

A bordo se instalan sistemas capaces de monitorizar en tiempo real la actividad solar, las nubes y las condiciones atmosféricas. Gracias a estos datos, los viajeros reciben avisos cuando aumentan las probabilidades de observar auroras.

Los guías también explican cómo se produce este fenómeno natural y ofrecen consejos para capturarlo con cámaras y teléfonos móviles, algo que suele resultar más complicado de lo que parece.