¿Quieres vivir Ibiza como Ferran Torres y Marcos Llorente? Un experto revela qué hay que tener en cuenta para alquilar un barco
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Del futbolista que se escapa a una cala escondida al grupo de amigos de fiesta al atardecer lejos de las miradas: alquilar un barco se ha convertido en el nuevo plan estrella del verano. Te contamos todo lo que tienes que saber antes de lanzarte al mar.
Hay un momento del verano en el que Ibiza deja de ser una isla y se convierte en un escenario privado. Cuando los coches desaparecen, las playas más famosas empiezan a llenarse y los rostros conocidos buscan refugio lejos de los flashes, muchos encuentran el mismo escondite: el mar. Marcos Llorente, Ferran Torres y otros rostros habituales de las Baleares saben bien que la mejor forma de disfrutar del Mediterráneo es desde una cubierta, con una cala secreta como destino y sin más compañía que la elegida.
Pero alquilar un barco ya no es un privilegio reservado a grandes fortunas ni a expertos navegantes. El nuevo lujo consiste precisamente en otra cosa: poder escapar durante unas horas, improvisar una ruta y vivir el Mediterráneo de una forma mucho más íntima. Una tendencia que plataformas como Samboat han detectado en los últimos años.
«La gente ya no quiere solamente moverse por el mar en un yate, quiere sentirlo. Quiere nadar en una cala a la que solo se llega en barco, brindar al atardecer o incluso dormir bajo las estrellas. Es otro tipo de riqueza», explica Nicolas Cargou, fundador de SamBoat.
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El nuevo lujo no es que te vean, es desaparecer
Durante años, el imaginario del lujo náutico estaba asociado a enormes embarcaciones, puertos exclusivos y yates imposibles. Pero el viajero actual busca algo diferente. Menos exhibición y más experiencias.
«La gente quiere un yate para explorar la costa a su manera, sin rendir cuentas a nadie», asegura Cargou. «Navegar no es sólo un medio de transporte, es una forma de descubrir las costas desde una perspectiva única, lejos de las multitudes».
Baleares y Cataluña se han convertido en dos de los grandes paraísos para esta nueva forma de viajar. «Su clima templado, aguas tranquilas y escasas corrientes crean las condiciones ideales para disfrutar del mar, incluso para principiantes», explica el fundador de SamBoat que opera en estos lugares y muchos otros.
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¿Hace falta tener experiencia para alquilar un barco?
Una de las grandes revoluciones del sector es que cada vez menos personas buscan convertirse en marineros profesionales. Muchos solo quieren vivir un día diferente. «El perfil del cliente ha cambiado radicalmente. Antes eran navegantes experimentados; ahora son parejas, familias o grupos de amigos de entre 25 y 45 años, muchos de ellos primerizos que solo quieren desconectar», cuenta Cargou.
Para quienes no tienen licencia existen embarcaciones más pequeñas y sencillas que permiten disfrutar del mar sin complicaciones. «Los barcos sin licencia están en auge: son fáciles de usar, perfectos para grupos pequeños y permiten disfrutar del mar sin presión», añade.
Y para quienes quieren una experiencia más exclusiva, la opción estrella sigue siendo alquilar un barco con patrón: alguien que conozca las mejores rutas, las calas menos masificadas y esos restaurantes escondidos a los que solo se llega por mar. «La gente quiere que alguien les lleve a las mejores calas, los restaurantes ocultos o los rincones menos transitados. Ahí está el verdadero valor añadido», explica.
¿Barco para un día o escapada de varios días?
Aunque la imagen de un verano perfecto pueda incluir varios días navegando entre islas, la realidad es que la mayoría de reservas son mucho más espontáneas. «Más del 70% de nuestras reservas en temporada alta son para una sola jornada. Se reservan muchas veces en el último minuto, por locales o turistas que quieren hacer algo especial sin complicarse», revela Cargou.
La fórmula es sencilla: salir por la mañana, descubrir una cala escondida, darse un baño en aguas cristalinas, comer a bordo o en algún restaurante costero y terminar el día con una puesta de sol desde cubierta.
Para viajes más largos, los clientes buscan sobre todo comodidad: cabinas amplias, baños privados y un patrón que convierta la ruta en una experiencia personalizada.
Qué hay que tener en cuenta antes de alquilar un barco
Elegir el barco adecuado. No es lo mismo una salida de pareja que un día con amigos. Lanchas pequeñas, catamaranes, veleros o yates ofrecen experiencias completamente diferentes.
Pensar en la tripulación. Si no tienes licencia o no quieres preocuparte por nada, contar con un patrón puede cambiar por completo la experiencia.
Revisar los extras. Paddle surf, equipos de snorkel, música, catering o juguetes acuáticos se han convertido en algunos de los servicios más demandados.
Planificar la ruta. El verdadero lujo está en descubrir lugares únicos: una cala escondida, un baño al amanecer o una comida frente al mar.