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NUTRICIÓN

¿Es lo mismo comerlo que aplicarlo en la piel? Expertos nos dicen los beneficios de los ingredientes naturales y la cosmética

  • Lucía Lera
  • Periodista especializada en viajes, belleza y estilo de vida. Al terminar la carrera entendí que quería convertir mi vocación en mi forma de vida, y desde entonces el periodismo se ha convertido en el lugar desde el que contar historias, descubrir lugares y conectar con personas. A lo largo de este camino he colaborado con distintas cabeceras, confirmando en cada artículo que elegí la profesión adecuada.

La cosmética y la nutrición son dos especialidades que establecen ciertos lazos entre sí a través de sus activos más potentes. No es extraño escuchar acerca de las propiedades de alimentos como el aguacate cuando incorporas sus beneficios a la dieta, o cuando lo transformas en el ingrediente estrella de tu rutina de noche. Hablamos de la transversalidad de ciertos alimentos para proporcionar beneficios tanto para la piel como para el organismo en general. Y con esto nos hemos hecho una pregunta: ¿qué diferencia de beneficios dan los componentes cuando los ingieres o los aplicas?

Está claro que la principal diferencia entre ingerir un alimento o aplicarlo en la piel se encuentra en cómo el cuerpo procesa y utiliza los nutrientes. Por un lado, cuando comemos un alimento, la función de este es nutrir al organismo de forma sistémica e interna. Mientras que cuando lo aplicas en la piel, el efecto es local y directo y las propiedades no son las que obtiene el alimento. De toda la gama de alimentos que convergen entre la cosmética y la nutrición, el aguacate, la zanahoria, la avena o el coco son algunos de los que más presencia tienen.

(Foto: Pexels)

Aceite de oliva

Klau Gago, nutricionista especialista en nutrición consciente y PNIE, explica que el aceite de oliva virgen extra destaca por su contenido en grasas monoinsaturadas y compuestos fenólicos con actividad antioxidante. «Dentro de un patrón de alimentación saludable, se ha asociado con beneficios para la salud cardiovascular y con una mejor regulación de los procesos inflamatorios». Además, «favorece la absorción de vitaminas liposolubles como la A, D, E y K. Sus polifenoles también ayudan a proteger frente al estrés oxidativo, un proceso relacionado con el envejecimiento celular».

En cosmética, Marta Ortega, farmacéutica y fundadora de la marca de nutricosmética MLAB, destaca que, gracias a sus propiedades, «es capaz de controlar la inflamación crónica de bajo grado, que es causa del envejecimiento, favorece la elasticidad desde el interior, protege frente al fotoenvejecimiento y disminuye la degradación de colágeno y elastina». A nivel tópico, la experta matiza que su uso ayuda a reducir la pérdida transepidérmica de agua y refuerza la barrera cutánea.

Aceite de oliva. (Foto: Pexels)

Aguacate

El aguacate es toda una fuente natural de grasas saludables, fibra, potasio y diferentes compuestos antioxidantes. «Se trata de un alimento bastante completo desde el punto de vista nutricional porque combina nutrientes que contribuyen a la saciedad y ayudan a mantener niveles de energía más estables a lo largo del día», apunta Klau Gago.

Vicente Calduch, farmacéutico y CEO de los Laboratorios Calduch, analiza que estos nutrientes contribuyen a mantener la piel hidratada y favorecen los procesos naturales de reparación cutánea. Además, Marta Ortega añade que «disminuye el daño oxidativo relacionado con el envejecimiento y contribuye a la fotoprotección biológica de la piel».

Aguacate. (Foto: Pexels)

Zanahoria

La zanahoria es especialmente conocida por su contenido en betacarotenos, precursores de la vitamina A. Una vitamina que, según Gago, «participa en funciones como el mantenimiento de la visión, el correcto funcionamiento del sistema inmunitario y la conservación de tejidos como la piel y las mucosas». Este ingrediente es también importante para la diferenciación celular y la renovación epitelial, apunta Ortega. Sus activos «se utilizan de manera tópica para mejorar la protección antioxidante y combatir los signos del fotoenvejecimiento».

Zanahoria. (Foto: Pexels)

Avena

La avena aporta hidratos de carbono complejos, fibra, vitaminas del grupo B y minerales como el magnesio. Desde el punto de vista nutricional, Klau Gago destaca los beta-glucanos, «un tipo de fibra soluble que contribuye al mantenimiento de niveles saludables de colesterol y favorece la salud digestiva al servir de alimento para determinadas bacterias beneficiosas de la microbiota intestinal».

A nivel tópico, «es uno de los activos más utilizados en cosmética para piel sensible, pues disminuye el picor, la irritación y el enrojecimiento. Mejora la función barrera y está muy indicada en dermatitis atópica, eccemas y piel sensible o reactiva», subraya Marta Ortega. Además, Calduch añade que sus beta-glucanos ayudan a retener agua y a fortalecer la barrera cutánea.

Avena. (Foto: Pexels)

Coco

Klau Gago destaca que el coco contiene grasas saturadas, principalmente en forma de triglicéridos de cadena media. También aporta minerales como manganeso, cobre y selenio, que participan en diferentes procesos relacionados con el metabolismo energético, la función antioxidante y el mantenimiento celular. Además, tiene bastante fibra, especialmente en su forma fresca o rallada.

En cosmética puede considerarse como uno de los activos más versátiles, óptimo para piel y cabello gracias a su alto contenido en ácido láurico, «un ácido graso con propiedades emolientes y cierta actividad antimicrobiana», explica Calduch. Por eso Ortega resalta que a nivel tópico es interesante como emoliente y suavizante corporal.

Coco. (Foto: Pexels)

Almendras

Las almendras aportan grasas saludables, fibra, proteína vegetal, magnesio y vitamina E. «Contribuyen a la saciedad y aportan nutrientes relacionados con la función muscular, el sistema nervioso y la protección frente al estrés oxidativo. Además, tiene mucha vitamina E que ayuda a proteger las células frente al daño oxidativo», apunta Gago.

Estos ácidos grasos aplicados a la cosmética, subraya Ortega, hacen que tenga una gran actividad en la estabilidad y función de membrana celular, mejorando la actividad celular. Además de que preserva la elasticidad y la hidratación y nos protege frente al fotoenvejecimiento, mejorando la luminosidad y la belleza de la piel. «Como producto tópico, nos interesa su aceite por su capacidad suavizante y emoliente; mejora la elasticidad de la piel, disminuye la sensación de tirantez, lo que le hace interesante para pieles secas o sensibles».

Almendras. (Foto: Pexels)