Charles Spencer revela cómo vivió Diana de Gales su paso por la Familia Real británica: «Hubo un fracaso a la hora de ayudarla»
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La muerte de Diana de Gales sigue despertando preguntas sobre su relación con la monarquía británica y el papel que desempeñó dentro de una institución que nunca terminó de comprenderla. Casi tres décadas después de su fallecimiento, su hermano, Charles Spencer, ha vuelto a recordar los momentos más difíciles de su vida y las circunstancias que rodearon su entrada en la Familia Real. En una entrevista, el conde Spencer critica la actitud de algunos miembros de la institución, a quienes acusa de sentir celos del magnetismo y la popularidad de Diana. También explica por qué considera que Buckingham no supo protegerla, reivindica su inteligencia emocional y relata cómo la escritura de su último libro le ha permitido afrontar un duelo que quedó relegado por la repercusión mundial de la tragedia.
Charles Spencer señala los celos dentro de la Familia Real
Charles Spencer no ha dudado en expresar su opinión sobre la relación de su hermana con la monarquía británica. En su conversación con Antena 3, el hermano de Diana asegura que algunos miembros de la Familia Real estaban celosos de ella por su capacidad para atraer la atención del público. «La gente de la Familia Real estaba muy celosa de Diana», afirma, al recordar el magnetismo de una mujer cuya popularidad superó todas las expectativas.
A su juicio, el problema fue que la institución no supo aprovechar el enorme interés que despertaba la princesa. En lugar de entender su cercanía con la ciudadanía como una oportunidad para reforzar la imagen de la Corona, algunos miembros de la familia consideraban que recibía demasiada atención mediática.
Spencer también cuestiona la actitud con la que Diana fue recibida en palacio. Considera que se la trató de forma condescendiente, como si debiera sentirse afortunada por haber sido elegida para casarse con el entonces príncipe Carlos y limitarse a cumplir con las expectativas que se habían establecido para ella.
Sin embargo, Diana tenía opiniones propias y una personalidad independiente. Cuando comprendió que contaba con el respaldo de la ciudadanía, encontró la confianza necesaria para desarrollar su propio papel público, algo que, según su hermano, el entorno de Buckingham no supo gestionar.
El papel de Buckingham y la falta de protección a Diana
Para Charles Spencer, el problema no se limita a las relaciones personales entre Diana y determinados integrantes de la Familia Real. El conde apunta también al funcionamiento del sistema de palacio y a su incapacidad para comprender las necesidades de una mujer que llegó a la institución con apenas 20 años.
«Hubo un fracaso a la hora de ayudarla», sostiene, al explicar que la responsabilidad no recayó necesariamente en una sola persona, sino también en una estructura que esperaba que Diana se adaptara sin cuestionar las normas establecidas.
Spencer recuerda que su hermana entró en un entorno muy distinto al que conocía y tuvo que encontrar su lugar en una familia con unas reglas muy marcadas. Además, lo hizo en una época que define como mucho más misógina, en la que se tendía a reducir a Diana a su belleza física y a su condición de joven esposa del heredero al trono.

Su libro reabre las heridas con el rey Carlos III
Las declaraciones de Charles Spencer llegan en un momento especialmente delicado por la publicación de El canto del cisne. Diana, mi hermana, una obra en la que reconstruye su experiencia como hermano de una de las mujeres más observadas del mundo. El conde explica que su intención no ha sido provocar un enfrentamiento con la Corona, sino ofrecer una perspectiva personal de la vida de Diana y contar aquello que considera necesario para comprender su historia.
No obstante, algunas revelaciones del libro han provocado una reacción que Spencer no esperaba. Según explica, la respuesta de Buckingham le sorprendió y le llevó a defender públicamente sus palabras. También sostiene que varios amigos se han puesto en contacto con él para respaldar, mediante declaraciones firmadas, que ya les había relatado esos episodios hace tres décadas.
El hermano de Diana interpreta que la polémica ha reactivado el resentimiento del rey Carlos III por la elegía que pronunció durante el funeral de la princesa en 1997. Aquel discurso, escuchado por una audiencia televisiva de miles de millones de personas en todo el mundo, contenía una defensa de la personalidad de Diana y de su manera de entender la relación con los demás.
Spencer recuerda que no había vuelto a leer aquella elegía durante 29 años y que, al recuperarla para el libro, descubrió que seguía representando fielmente lo que sentía entonces. No cambiaría sus palabras porque, asegura, fueron sinceras y salieron directamente del corazón.

La inteligencia emocional de Diana, más allá de su imagen pública
Otro de los aspectos que Charles Spencer quiere reivindicar es la inteligencia de su hermana. Le molesta que determinados sectores de la sociedad británica la considerasen poco inteligente, una percepción que, a su juicio, no hacía justicia a sus capacidades.
El conde destaca especialmente su extraordinaria inteligencia emocional y su habilidad para conectar con personas de diferentes orígenes y circunstancias. También recuerda que Diana tuvo dificultades de aprendizaje que no fueron diagnosticadas durante su etapa escolar, una experiencia que considera importante visibilizar.
Para Spencer, su trayectoria demuestra que el éxito personal no depende exclusivamente de los resultados académicos. Diana consiguió desempeñar un papel internacional de enorme relevancia pese a las dificultades que había afrontado durante su juventud.
Su hermano también subraya que mantuvo su lealtad a la reina Isabel II y que deseaba cumplir correctamente con sus responsabilidades, incluso cuando su matrimonio atravesaba momentos complicados. Por eso, considera que su relación con la institución fue más compleja de lo que suele reflejarse en los relatos sobre su vida.

El duelo familiar que quedó eclipsado por la tragedia
La muerte de Diana en agosto de 1997 convirtió una pérdida familiar en un acontecimiento mundial. Charles Spencer explica que la repercusión de la tragedia fue tan enorme que apenas tuvo espacio para vivir su propio duelo. Mientras millones de personas lloraban a la princesa, su familia tuvo que afrontar una pérdida íntima bajo una atención mediática extraordinaria.
La escritura del libro le ha permitido regresar a aquellos recuerdos y ordenar sentimientos que habían quedado pendientes durante años. El conde reconoce que no comenzó el proyecto con la intención de vivir una experiencia catártica, pero admite que revisar su historia le ha ayudado a sentirse mejor.
También lamenta que Diana no llegara a comprender hasta qué punto era querida. Considera que el trato de la prensa pudo influir en la percepción que tenía de sí misma y que probablemente no imaginó la magnitud de la reacción que provocaría su muerte.
Spencer cree que a su hermana le habría sorprendido descubrir cuánto afecto despertaba fuera de su círculo más cercano, una popularidad que, según su testimonio, la convirtió en una figura única y que también contribuyó a las tensiones que vivió durante su paso por la familia real británica.
