Casas

La casa del arquitecto Joaquín Torres en El Viso: sofás curvos, esculturas suspendidas del techo y piezas decorativas de la India

Joaquin Torres, casa, Madrid, Viso
(Foto: @acerojoaquintorres)
Marta Morales

Joaquín Torres ha sobrevivido a un grave accidente de motocicleta que marcó un antes y un después en su vida. En medio de una etapa personal especialmente difícil, el arquitecto ha encontrado en su casa de El Viso, uno de los barrios más exclusivos de Madrid, un refugio de calma y serenidad. Más allá de su espectacular diseño, esta vivienda representa una nueva manera de entender el hogar: un espacio íntimo donde recuperar el equilibrio, reencontrarse consigo mismo y dejar atrás los momentos más dolorosos.

La vivienda destaca por su luminosidad, sus amplios espacios y una arquitectura que conecta el interior con la naturaleza. Completamente exterior, cuenta con dos jardines, uno delantero y otro trasero, que aportan frescura y privacidad. La luz natural se convierte en una de las grandes protagonistas de la casa, filtrándose a través de los ventanales y creando una atmósfera cálida, elegante y acogedora. La galería acristalada que comunica los salones con el jardín delantero es uno de los rincones más especiales, un lugar pensado para disfrutar del silencio y contemplar el paso de las horas sin prisas.

Fiel a su sensibilidad arquitectónica, Joaquín Torres ha diseñado el interiorismo junto a su estudio, A-cero, cuidando cada detalle para conseguir una vivienda con personalidad propia. El resultado combina sofisticación y comodidad, con piezas de diseño concebidas para convivir con obras de arte, antigüedades y objetos cargados de significado. Los tonos neutros, los materiales nobles y las formas escultóricas aportan armonía al conjunto sin restarle carácter.

En el salón principal, un sofá tapizado en seda color champán y unas mesas de centro de madera de ébano, diseñados por el propio arquitecto, dialogan con dos obras horizontales del artista Sicilia. Cerca, esculturas de piedra y piezas singulares procedentes de anticuarios refuerzan el carácter artístico de la estancia. Cada elemento parece ocupar su lugar de manera natural, demostrando que el lujo no depende únicamente de los materiales, sino también de la capacidad de crear ambientes que transmitan emociones.

Joaquin Torres, casa, Madrid, Viso
(Foto: @acerojoaquintorres)

El arte se extiende por las distintas habitaciones, donde conviven obras de creadores como Ki-bong Rhee y Palazuelo con muebles antiguos, vasijas de terracota y objetos personales. Entre ellos destacan algunos recuerdos familiares que conservan un valor sentimental especial para Joaquín. Una caja de plata heredada de su madre y una pintura de árboles adquieren un protagonismo discreto, convirtiéndose en símbolos de una memoria que permanece viva dentro de la casa.

La cocina, amplia y luminosa, apuesta por el blanco y una gran isla central que favorece la funcionalidad. En el dormitorio principal, una cama de grandes dimensiones descansa sobre una plataforma inspirada en los tatamis japoneses, mientras un díptico de madera lacada preside la estancia. El diseño mantiene la coherencia estética de toda la vivienda, sin renunciar a la sensación de intimidad.