Casa Real Noruega

La reina Sonia de Noruega llega a Málaga en su primer viaje oficial al extranjero tras la muerte de Harald V

A sus 89 años, Sonia ha acudido este jueves, 29 de octubre, al Museo Picasso de Málaga para inaugurar una exposición dedicada a dos grandes referentes de la pintura

Mientras tanto, la monarquía noruega continúa adaptándose a diferentes circunstancias familiares

La reina Sonia en Málaga. (Foto: EP)
La reina Sonia en Málaga. (Foto: EP)
Lourdes Crespo

La reina Sonia de Noruega ha vuelto a situarse en el centro de la actividad institucional con un viaje cargado de simbolismo. Dos meses después de la muerte de Harald V, su marido durante casi seis décadas, la soberana ha elegido España para protagonizar su primer desplazamiento oficial al extranjero desde el fallecimiento del monarca. Málaga ha sido el destino escogido para una visita que, aunque tenía como principal objetivo acercar la cultura noruega y española, ha terminado adquiriendo un significado mucho más especial.

A sus 89 años, Sonia ha acudido este jueves, 29 de octubre, al Museo Picasso de Málaga para inaugurar una exposición dedicada a dos grandes referentes de la pintura: Edvard Munch y Pablo Picasso. Una cita cultural que llevaba tiempo preparándose y que reúne más de un centenar de obras, entre pinturas y grabados, para mostrar los puntos de encuentro entre dos artistas con estilos muy diferentes, pero unidos por su capacidad para transformar el lenguaje artístico.

La reina Sonia en Málaga. (Foto: EP)
La reina Sonia en Málaga. (Foto: EP)

Sin embargo, la tragedia ferroviaria de Urda, en Toledo, ha obligado a alterar los planes iniciales. El accidente, que ha causado decenas de víctimas mortales, ha llevado a cancelar la cena de gala que estaba prevista para después de la inauguración. La organización ha decidido mantener el acto en el museo, aunque con un desarrollo mucho más sobrio y alejado de la celebración que se había planteado inicialmente.

La propia reina ha querido comenzar su intervención haciendo referencia al suceso. Sonia ha trasladado su pesar por lo ocurrido y ha expresado su solidaridad con las familias que han perdido a sus seres queridos, así como con todas las personas que están sufriendo las consecuencias del accidente. Unas palabras con las que ha querido mostrar su apoyo en unos días especialmente difíciles para España.

La faceta más personal de la reina Sonia

Más allá de su agenda institucional, la visita ha permitido descubrir algunos detalles de la relación de la soberana con el mundo del arte. Durante su discurso, ha recordado que Edvard Munch ha sido una figura muy presente en su vida desde la infancia, ya que sus obras forman parte de la educación cultural en Noruega. También ha hablado de la fascinación que sentía por Picasso cuando era adolescente, especialmente por su manera de representar el cuerpo humano y los rostros a través de formas geométricas, perspectivas poco convencionales y colores llamativos.

Su interés por el arte no se limita a su faceta como espectadora. Sonia continúa practicando la cerámica y ha reconocido que algunas de las creaciones de Picasso realizadas en Vallauris, Francia, despertaron especialmente su curiosidad. La reina espera que esta exposición sirva para acercar ambas culturas y permita a los visitantes descubrir las conexiones entre los dos pintores.

La reina Sonia en Málaga. (Foto: EP)
La reina Sonia en Málaga. (Foto: EP)

En Málaga, Sonia ha estado acompañada por representantes institucionales de su país, entre ellos la ministra de Cultura e Igualdad, Anette Trettebergstuen, y la alcaldesa de Oslo, Anne Lindboe. Su programa incluye también una visita al Colegio Noruego de Benalmádena. Este viaje supone un paso importante en la nueva etapa que afronta la reina tras la pérdida de Harald V, con quien compartió 58 años de vida. Además, su situación dentro de la institución ha experimentado cambios después de que su hijo, Haakon VIII, le retirase recientemente el tratamiento de majestad, aunque conserva su condición de reina.

Mientras tanto, la monarquía noruega continúa adaptándose a diferentes circunstancias familiares, con Mette-Marit todavía alejada de sus compromisos oficiales durante su recuperación médica y la princesa Ingrid Alexandra centrada en sus estudios universitarios en Australia.