El libro que no te dejará dormir este Halloween: pura angustia y paranoia
Una novela adictiva que se lee en un día y que te introduce en una pesadilla de la que no podrás salir
Llega Halloween y toca, por tanto, leer literatura de terror. Esta semana os recomendamos un libro verdaderamente angustioso. Una paranoia que explora uno de los miedos fundamentales del ser humano: perder la identidad y vivir en un mundo en el que nadie te cree. Una novela muy rápida de leer, adictiva y con un punto de partida brillante.
‘Antes vivíamos aquí’ de Marcus Kliewer
SINOPSIS OFICIAL: Eve y Charlie acaban de mudarse a un viejo caserón en un entorno boscoso y aislado. Un día, mientras Charlie está fuera, llaman a la puerta. Al otro lado hay un hombre con su familia; según dice, vivió allí de pequeño y le gustaría enseñarles la casa a sus hijos. Eve los deja pasar.
Tan pronto como los desconocidos entran en la casa, empiezan a suceder cosas inexplicables. Y, a medida que pasa el tiempo, la familia no parece dispuesta a terminar la visita, ni siquiera cuando regresa Charlie.
Poco a poco, Eve empieza a sentir que las cosas a su alrededor están cambiando. Hay algo muy raro en la casa y en esa familia… ¿O es todo producto de su imaginación?
OPINIÓN: Como fan de la ficción de terror, me he hecho inmune a muchos de sus efectos. Pocas son las obras que verdaderamente me inquietan y me asustan, pero la que nos ocupa lo ha hecho. La terminé hace días y no dejo de pensar en ella.
El miedo es muy personal y subjetivo. No a todos nos asusta lo mismo. Antes vivíamos aquí recopila, sin embargo, dos de mis mayores temores: la invasión de mi intimidad y la falta de control sobre mi realidad.
La trama comienza muy en alto, casi a media res. No hay espacio para presentación de personajes. Desde el primer párrafo se intuye la tensión y la incomodidad. Primero, es un home invasion que te hace preguntarte si se puede morir asesinado por ser demasiado amable (¿Las normas de educación y la amabilidad pueden hacernos caer en una trampa mortal?).
La prosa, sin ser un portento, es ágil, no se distrae en descripciones superfluas, pero tampoco juega con el lenguaje ni es virtuosa. Antes vivíamos aquí es un producto nacido en redes sociales que se publicaba por entregas y eso se nota. Cada capítulo es un paso más hacia el desconcierto y la locura, no hay tiempo para dramas o estudio de personajes.
Cierto es que el final puede provocar frustración, pero no es más que una confirmación de que el autor, lo único que quiere, es que termines el libro peor de cuando lo empezaste. Lo consigue con creces.