El pánico escénico de Paula Echevarría
Así definía Paula Echevarría el secreto de su matrimonio (que no se ha cumplido)
Los Echevarría y los Bustamante, la cara y la cruz de una historia de amor truncada
La ‘importante’ transformación de Paula Echevarría
Hay un antes y un después del 5 de abril en la vida de Paula Echevarría. Nada ha vuelto a ser lo mismo para ella desde que el pasado miércoles compareciese ante la prensa para promocionar la colonia que lleva su nombre. No era un acto más, en los que la ‘it-girl’ se mueve como pez en el agua desde que hace ya unos años se convirtiese en uno de los reclamos publicitarios más potentes de nuestro país. La noticia bomba soltada 48 horas antes, dando por hecha su separación de David Bustamante, lo convertía en un acto totalmente diferente. Sin comunicado oficial al que agarrarse, todos los periodistas miraban ese día a Paula con lupa. Esta vez, su belleza, su peinado o su modelo dos piezas de Dolores Promesas pasaban a un segundo plano. Los grandes titulares estaban reservados para sus palabras ante lo que sí es un hecho: su distancia del padre de su hija Daniella, que hace semanas que no duerme en casa.
Solo tenía que ponerle un nombre a la situación, y Paula escogió el camino más difícil de todos para intentar salir airosa. No lo consiguió, al menos ante sí misma. Decir sin decir, pisar charcos sin mojarse en desmentidos que más pronto que tarde le pueden caer encima, confirmar a medias, admitir un “pasan cosas” sin entrar en detalles… le pasó factura en cuestión de minutos. El ejercicio de contención que tuvo que hacer la actriz ante la prensa acabó con un llanto descontrolado que no pasó desapercibido. Y eso no estaba en sus planes.
Tanto es así que desde entonces Paula permanece recluida tras los muros de piedra de su chalet de Villafranca del Castillo. Quienes la conocen, saben que le encanta salir a la calle cada vez que tiene un día libre, pasear con su hija o sus padres, ir a comer con sus amigas… El mismo día que ‘El programa de Ana Rosa’ daba la noticia de su separación, la propia Paula se arregló para ir de compras con su madre con la mejor de sus sonrisas. “Creo que nos vamos a ver mucho”, le dijo irónica a los reporteros que habitualmente inmortalizan sus movimientos y sus ‘looks’, que son objeto de páginas de revistas y de portales digitales semana tras semana.
Ahora, Paula no quiere ver a nadie, y mucho menos una cámara. Cinco días después de sus lágrimas, sigue reflexionando en su casa sobre lo vivido, y lo que está por venir, que es mucho. Tal vez no quiera tener que seguir negando una verdad que se impone lentamente; tal vez no quiera callar para no otorgar… Pero si de algo puede presumir la protagonista de ‘Velvet’ es del cariño y el respeto de la prensa. Un cariño que se ha ganado a pulso a golpe de profesionalidad y que ninguna lágrima ha emborronado por el momento. Su encierro es voluntario, pero innecesario. No tiene que decir lo que no quiera. La verdad se impone sola.
Lo último en Cool
-
Las lágrimas de Luna Serrat al ver a Dani Ceballos volver al Betis nueve años después y con sus dos hijas recién nacidas
-
Arturo Pérez-Reverte: «La Europa actual se está haciendo no en base al pasado de Europa que nos une, sino en base a un futuro ideal que quieren conseguir»
-
Carlos III blinda el palacio de Buckingham ante la amenaza de un posible ataque ruso: «Los sistemas están anticuados»
-
Así será el primer día de la princesa Leonor en la universidad: paella, yincana y un concierto del hijo de Aitana Sánchez-Gijón
-
Ya es oficial: un fracaso de taquilla de ciencia ficción se convierte en un gigantesco éxito de streaming en Amazon
Últimas noticias
-
Varapalo judicial al gobierno menorquín de izquierdas en Ciutadella: los coches volverán a su plaza mayor
-
El PSOE de Palma desbarra: critica que el alcalde permitiera el acto de apoyo a Ceuta y no autorizara una quedada callejera vecinal
-
El apretón que no pudo esperar: graban a una mujer defecando en pleno Paseo Mallorca de Palma
-
Imprudencia al volante en Mallorca: cazado un motorista circulando sin casco en plena Vía de Cintura
-
Cara y cruz para España en el US Open: Bucsa roza su techo y Badosa se despide con honores