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Gloria Camila reivindica su lugar en la moda: «Ser ‘hija de’ no te da facilidades, me ha puesto piedras en el camino»

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Javi Fernández

El universo de la moda es tan apasionante como exigente. En España mueve más de 15.000 millones de euros al año y representa cerca del 3 % del PIB, una industria en la que el talento, la constancia y la capacidad de reinventarse pesan mucho más que un apellido. Porque, aunque desde fuera pueda parecer que algunos parten con ventaja, levantar una firma desde cero exige inversión, paciencia y una enorme dosis de perseverancia. Gloria Camila Ortega lo sabe bien.

El gran público la identifica por su faceta televisiva y por pertenecer a una de las familias más mediáticas del país. Sin embargo, detrás de esa imagen existe una realidad mucho menos conocida: la de una diseñadora que lleva años trabajando para abrirse camino en el sector con un proyecto propio. Hablamos con ella sobre Bakkus, su firma con sello made in Spain, el peso de llevar un apellido tan conocido y el reto de emprender en una industria donde las oportunidades no siempre entienden de popularidad.

Gloria Camila Ortega posando en Bakkus, su marca
Gloria Camila Ortega. (Foto: Bakkus)

Todos conocen su nombre. Hija de Rocío Jurado y José Ortega Cano, durante años su vida ha estado ligada al foco mediático. Pero existe una Gloria Camila mucho menos visible para el gran público. Desde pequeña encontró en la moda una pasión que terminó convirtiéndose en profesión. Estudió Diseño de Moda y completó su formación con un máster en Marketing Digital en ESIC. El resultado de ese recorrido es Bakkus, una firma contemporánea con la que busca reivindicar una forma de vestir libre, inclusiva y fiel a la personalidad de cada mujer.

«Yo me quedo con la autenticidad y creo que mi madre era una reina en eso»

Crecer junto a un icono como Rocío Jurado significa convivir desde la infancia con referencias estéticas difíciles de olvidar. Gloria Camila reconoce que muchas de esas enseñanzas han marcado su manera de entender la moda. «Yo me quedo con la autenticidad y creo que mi madre era una reina en eso. Lo que busco con Bakkus es que todas nos sintamos cómodas, seguras y fieles a nosotras mismas. Que cada una vista como quiera, sin etiquetas ni tallas. De ahí nace ese Proud to Be, con el objetivo de que todas se sientan cómodas con quienes son», afirma.

Llevar toda una vida bajo el foco mediático convierte la imagen en una herramienta de comunicación. La diseñadora reconoce que esa exposición también ha moldeado su sensibilidad estética. «Creo que la imagen transmite emociones, pensamientos y sensaciones. Según cómo tenga el día, me visto de una manera u otra. Soy muy versátil y me gusta dejarme llevar por lo que siento en cada momento. La imagen importa», explica.

En 2024 presentó oficialmente Bakkus, el proyecto más personal de su trayectoria. Una marca que nace con una identidad muy definida y con el sello made in Spain como uno de sus principales valores. «Quería un nombre que sonara con fuerza. Bakkus procede de Baco, el dios del vino y del disfrute. Quería transmitir esa idea de vivir la vida, de ser uno mismo y de no seguir reglas impuestas», nos cuenta.

«Emprender no consiste en hacer cuatro cosas y salir al mercado»

Detrás de una colección hay mucho más que creatividad. Encontrar tejidos, desarrollar patrones, seleccionar proveedores o dar con talleres capaces de ejecutar cada diseño supone una inversión económica y personal que pocas veces se aprecia desde fuera. Gloria Camila lo vivió en primera persona.

«La inversión inicial fue bastante importante, tanto económicamente como en tiempo. Emprender no consiste en hacer cuatro cosas y salir al mercado. Además, en la moda, ser hija de alguien o ser conocida no te da facilidades. En mi caso, incluso ha ralentizado muchos procesos y me ha puesto piedras en el camino», reconoce.

Gloria Camila Ortega en un desfile
Gloria Camila Ortega. (Foto: Europa Press)

La diseñadora insiste en que una buena idea solo funciona cuando existe una ejecución impecable detrás. «Hemos hecho una inversión muy importante. También hemos dedicado muchísimo tiempo a buscar tejidos y talleres, que es una de las partes más complicadas. Puedes tener una gran idea, pero si el taller no consigue plasmarla como la imaginas, todo se viene abajo», explica.

Pero Bakkus no deja de evolucionar. Gloria Camila adelanta que la firma atraviesa un importante proceso de renovación que verá la luz el próximo 11 de julio durante un desfile en la Costa Brava. «Será un momento muy especial porque será la primera vez que vea la luz. Lo que presentaremos será muy exclusivo y en edición limitada», avanza.

Gloria Camila Ortega y José Ortega Cano juntos
José Ortega Cano y Gloria Camila Ortega. (Foto: Europa Press)

Lanzar un proyecto propio cuando se es un rostro conocido también implica convivir con el juicio constante. Cada decisión se analiza con lupa y cualquier paso puede convertirse en motivo de crítica. Sin embargo, si hay una opinión que verdaderamente le importa, es la de su familia.

«De pequeña me ponía los tacones de mi madre, mezclaba prendas y disfrutaba creando combinaciones»

«Ellos siempre supieron que la moda era mi pasión. De pequeña me ponía los tacones de mi madre, mezclaba prendas y disfrutaba creando combinaciones. Confiaban mucho en mi gusto, aunque la inversión les preocupaba. Querían asegurarse de que pudiera sacar adelante todo lo que tenía en mente y que no terminara frustrándome», recuerda.

Sobre el emprendimiento, Gloria Camila es realista. «El primer año suele ser muy duro y requiere una inversión importante para que, más adelante, pueda llegar el retorno. Esa era la preocupación de mi familia. Pero siempre que he querido poner en marcha algún proyecto, ellos me han apoyado y han estado a mi lado».

La filosofía de la firma también queda reflejada en sus colecciones. Patrones oversize, siluetas estructuradas y diseños pensados para adaptarse a mujeres muy diferentes forman parte de su identidad. «No creo que haya que diseñar únicamente pensando en lo que a uno le gusta. También intento imaginar qué les gustaría ponerse a las madres de mis amigas o a mis tías, sin marcar un tipo de cuerpo o una edad concreta. Me gusta jugar con las formas y los colores. El oversize me encanta y creo que muchas prendas pueden adaptarse a mujeres muy distintas. Me encantaría tener una tienda física para que la gente pudiera tocar las prendas», asegura.

Después de hablar de moda, emprendimiento y diseño, la conversación termina inevitablemente mirando hacia la persona que, según reconoce, una de las que más le ha enseñado en la vida: su padre, José Ortega Cano.

«Cuando peor lo he pasado, ya fuera por una ruptura o porque sentía que la gente no me entendía, siempre he recurrido a mi padre. Él ha vivido situaciones muy duras y ha sido muy juzgado. Es la persona más fuerte, constante, humilde y disciplinada que conozco», confiesa.

Gloria Camila Ortega con una de sus camisas de Bakkus
Gloria Camila Ortega. (Foto: Bakkus)

La diseñadora también desvela que Ortega Cano forma parte, de una manera muy especial, de Bakkus. «Es muy elegante y tiene un saber estar admirable. Además, el stock de la marca está en su casa. Cuando estoy allí me ayuda, le pregunto cómo combinar determinadas prendas e incluso, a veces, nos ponemos a hacer de modelos. Mi padre me da la vida y las fuerzas para seguir luchando por lo que quiero», dice emocionada.

Antes de despedirse, Gloria Camila lanza una reflexión dirigida a quienes, como ella, intentan abrirse camino en el mundo del diseño. «Gracias por dar voz a los diseñadores emergentes y a los emprendedores. Necesitamos más apoyo porque, seas hija de alguien o no, este es un mundo muy competitivo y siempre se agradece que haya personas que crean en tu trabajo».

Tras la conversación queda la sensación de que Gloria Camila quiere que el foco deje de estar únicamente sobre su apellido para situarse en aquello que lleva años construyendo. Mientras muchos siguen identificándola con los platós de televisión, ella trabaja para consolidar una marca que aspira a hacerse un hueco en la moda española por mérito propio. Bakkus es el reflejo de esa búsqueda: una firma con identidad, producción nacional y la ambición de demostrar que, en la moda, el trabajo siempre termina pesando más que el apellido.