Gabriela Guillén, acusada de contratación ilegal: la niñera de su hijo relata las condiciones en las que trabajaba
Gabriela Guillén vuelve a estar en el centro de la polémica
En 'Y ahora Sonsoles', su ex empleada asegura que cobraba menos de lo acordado
Estas acusaciones coinciden con la reaparición de Gabriela, que ha confesado que «tocó fondo»

Gabriela Guillén vuelve a estar en el centro de la polémica después de que Mónica, la mujer que trabajó como niñera de su hijo con Bertín Osborne, haya denunciado las condiciones laborales en las que asegura haber desempeñado su trabajo. En un testimonio, la ex empleada acusa a la empresaria de no respetar el sueldo que habían acordado, pagarle por horas sin estar dada de alta en la Seguridad Social y despedirla sin previo aviso. Unas declaraciones que vuelven a situar a la paraguaya en el foco mediático y que coinciden con su última reaparición pública, en la que ha reconocido que los problemas de los últimos meses le han pasado factura hasta el punto de llegar a tocar fondo. «Mi salud me avisó», ha confesado en una conversación exclusiva con COOL, en la que también ha hablado de su hijo, de su relación actual con Bertín y de las ganas con las que afronta esta nueva etapa.
Según el relato de Mónica, ambas se conocían desde hacía 15 años, pero fue en 2025 cuando Gabriela Guillén le ofreció trabajar cuidando de su hijo por un sueldo de 1.000 euros mensuales. Sin embargo, la mujer sostiene que las condiciones pactadas no llegaron a cumplirse y que, con el tiempo, empezó a cobrar por horas, en lugar de percibir la cantidad acordada. «En ese momento me estaba pagando por horas, no por el sueldo que habíamos acordado», asegura en Y ahora Sonsoles, en Antena 3, donde también afirma que trabajaba sin estar dada de alta en la Seguridad Social.

La ex empleada denuncia, además, que los pagos no siempre se correspondían con el tiempo que había dedicado al cuidado del niño. Según su versión, al principio no dio demasiada importancia a las diferencias porque Gabriela le decía que atravesaba dificultades económicas, pero la situación terminó generándole malestar. «Yo, si hacía cinco horas y 40 minutos, entonces ya esos 40 minutos no existieron en su mente. Ella luego hacía su cálculo y te pagaba lo que ella consideraba», relata Mónica, que cuestiona así la forma en la que, según sostiene, se contabilizaban sus jornadas laborales.
Las condiciones en las que trabajaba también forman parte de sus acusaciones. La mujer asegura que no le permitían encender el aire acondicionado en la vivienda y que Gabriela controlaba su actividad a través de las cámaras de seguridad. «Me veía por las cámaras libre y me mandaba cosas», afirma. Según su testimonio, la relación laboral terminó cuando la empresaria decidió prescindir de sus servicios sin previo aviso. Mónica sostiene que desde entonces no ha vuelto a verla y que ha denunciado lo sucedido.

Se trata de acusaciones formuladas por la ex empleada y difundidas por Y ahora Sonsoles, por lo que deben atribuirse a su testimonio y no presentarse como hechos judicialmente acreditados. Por el momento, Gabriela no ha entrado en detalles sobre estas presuntas irregularidades laborales, pero sí se ha referido al complicado momento personal que atraviesa y al desgaste emocional que le han provocado las últimas situaciones que ha vivido.
Gabriela Guillén reconoce que «tocó fondo»: «Mi salud me avisó»
La reaparición pública de Gabriela Guillén se produce en un momento especialmente delicado. La empresaria ha reconocido que los problemas acumulados durante los últimos meses le han afectado profundamente, hasta el punto de que su salud terminó enviándole una señal de alarma. «Hay mucha gente mala y que te quiere fastidiar y yo soy una persona muy sensible, así que me afecta todo», ha confesado al recordar este periodo, en el que también sufrió un episodio de ansiedad por el que necesitó asistencia sanitaria. «Ya toqué fondo y, bueno, ya mi salud me avisó, así que ahora voy a estar más fuerte aún y con más ganas y con la sonrisa de siempre», ha asegurado.
Pese a las dificultades, la empresaria se muestra dispuesta a dejar atrás esta etapa y a afrontar el futuro con una actitud más positiva. Su última aparición también ha estado marcada por un cambio radical de imagen que, según ha explicado, necesitaba desde hacía tiempo. «Es la primera vez que hago este cambio radical, lo necesitaba y yo creo que me sienta muy bien», ha comentado, dejando claro que quiere desprenderse de las malas energías y recuperar la alegría.
En este proceso, su hijo en común con Bertín Osborne se ha convertido en su principal apoyo. Gabriela ha explicado que quiere mantenerse fuerte por él y evitar que los problemas de los adultos afecten a su bienestar. «Mi hijo se merece una madre feliz, luchadora, y se merece verme bien y no le voy a pasar las malas energías a él. Así que él es mi motor y es todo el amor que necesito para seguir adelante», ha declarado. La empresaria se ha mostrado especialmente cariñosa al hablar del pequeño, al que define como un niño maravilloso que le da todo lo que necesita para seguir adelante.