Muere Lady Pamela Hicks a los 97 años, la última gran dama del círculo íntimo de Isabel II
Ha fallecido a los 97 años Lady Pamela Hicks, figura histórica del entorno más cercano de la monarquía británica
Su hija, India Hicks, ha sido la encargada de confirmar la noticia
Lady Pamela fue dama de honor en la boda de la Reina Isabel II

Lady Pamela Hicks ha fallecido a los 97 años, poniendo fin a una vida íntimamente ligada a la historia contemporánea de la monarquía británica. Su muerte, confirmada este 5 de junio de 2026 por su hija India Hicks, marca el cierre simbólico de toda una generación que vivió desde dentro los momentos más decisivos del reinado de Isabel II y del entorno más cercano a la familia real británica.
La noticia ha sido comunicada públicamente por su hija, India Hicks, quien compartió un mensaje cargado de emoción y gratitud hacia su madre. En sus palabras, destacó que, aunque la pérdida de una persona de 97 años no es una tragedia en el sentido estricto, el dolor sigue siendo inevitable. Subrayó además la serenidad con la que Lady Pamela vivió sus últimos años y el legado emocional que deja en su familia, describiéndola como una mujer llena de elegancia, lucidez y encanto hasta el final.
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Nacida en el seno de la influyente familia Mountbatten, Lady Pamela fue hija de Lord Louis Mountbatten, una figura clave de la historia militar y política del Reino Unido. Desde muy joven estuvo rodeada de la élite de la aristocracia británica y del entorno más cercano a la Corona. Su vínculo con la familia real no era solo social, sino profundamente familiar: era prima del príncipe Felipe, duque de Edimburgo, consorte de la Reina Isabel II, lo que la situó en un lugar privilegiado dentro de la estructura más íntima de la monarquía.
Uno de los episodios más recordados de la vida de Lady Pamela fue su presencia en la boda de la entonces princesa Isabel con el príncipe Felipe en 1947, donde ejerció como dama de honor. Aquel acontecimiento, celebrado en un Reino Unido aún marcado por la posguerra, simbolizó la esperanza de una nueva etapa para la monarquía. Lady Pamela no solo fue testigo de ese momento histórico, sino también parte activa del entorno que acompañó a la joven pareja real en sus primeros pasos públicos.
Cinco años después, en 1952, Lady Pamela acompañó a la entonces princesa Isabel en un viaje oficial a Kenia que cambiaría la historia. Fue allí donde la futura reina recibió la noticia de la muerte de su padre, el rey Jorge VI, y su inmediata ascensión al trono. Lady Pamela estuvo presente en uno de los momentos más trascendentales del siglo XX para la monarquía británica, siendo una de las primeras personas en ver a Isabel transformarse en reina. Este episodio quedó grabado en su memoria y fue relatado posteriormente en entrevistas y memorias, aportando una visión humana y cercana de un momento histórico de enorme impacto institucional y emocional.
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A lo largo de su vida, Lady Pamela Hicks mantuvo un perfil relativamente discreto, alejado del protagonismo mediático pero profundamente respetado dentro de los círculos aristocráticos británicos. Su figura representaba una forma de vida asociada a la tradición, el deber y la continuidad de la monarquía en su vertiente más clásica. Para muchos, su fallecimiento simboliza también el final de una era en la que las relaciones personales dentro de la familia real tenían un peso determinante en el desarrollo de los acontecimientos históricos.
La prensa británica ha destacado que con su muerte desaparece «la última de su clase», una expresión que resume la sensación de cierre generacional. Lady Pamela no solo fue testigo privilegiado de la historia de la monarquía británica, sino también una pieza discreta pero constante dentro de su engranaje humano.