Dormir

El truco de Victoria Beckham para despertar con mejor piel y pelo: “Duermo sobre una funda de almohada de seda”

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(Foto: Canva)
Marta Morales

La rutina de belleza no termina cuando apagamos la luz. Durante las horas de sueño, la piel y el cabello siguen en contacto constante con la almohada, y el tejido sobre el que descansan puede influir en cómo amanecen. De ahí que la elección de la funda de almohada se haya convertido en un pequeño gesto de belleza al que cada vez se presta más atención. Entre todas las opciones, la seda destaca por una característica fundamental: su suavidad.

«Uno de los mejores trucos que he aprendido es dormir sobre una funda de almohada de seda. Evita que la piel y el cabello pierdan humedad»

La recomendación de Victoria Beckham resume a la perfección por qué este sencillo cambio puede tener sentido dentro de una rutina nocturna. La diferencia frente al algodón está, sobre todo, en cómo interactúan ambos tejidos con la humedad y la fricción. El algodón es más absorbente, por lo que puede retener parte del agua y de los productos aplicados sobre la piel antes de dormir. La seda, en cambio, absorbe menos humedad y permite que una mayor cantidad de esa hidratación permanezca sobre la piel. Es un detalle especialmente interesante cuando utilizamos sérums o cremas de noche y queremos aprovechar al máximo sus propiedades.

Menos fricción, una piel más confortable

Durante la noche nos movemos, cambiamos de postura y apoyamos el rostro contra la almohada. Esa fricción repetida puede dejar marcas temporales en la piel y contribuir a la aparición de las conocidas como “arrugas del sueño”. La superficie lisa de la seda permite que la piel se deslice con mayor facilidad, reduciendo ese roce.

Además, mantener limpia la funda es fundamental. En la ropa de cama pueden acumularse sudor, células muertas, bacterias, ácaros y restos de productos cosméticos. Por eso, incluso una funda de seda debe lavarse con frecuencia para que sus beneficios no queden eclipsados por la acumulación de residuos.

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(Foto: Kinu)

El secreto para despertar con el pelo menos encrespado

El cabello también agradece una superficie que genere menos fricción. Frente al algodón, la seda ayuda a que la melena se deslice durante la noche, lo que puede reducir los enredos, el encrespamiento y la rotura causada por el roce. El efecto resulta especialmente interesante en cabellos secos, rizados o frágiles.

La menor capacidad de absorción de la seda también ayuda a conservar la humedad del cabello, evitando que parte de ella termine en la almohada. Al despertar, el pelo puede sentirse más suave y presentar un aspecto más pulido.

Seda o algodón: ¿cuál es mejor para dormir?

El algodón sigue siendo una opción cómoda, transpirable y práctica, pero la seda ofrece una combinación particular de suavidad, menor absorción y menor fricción. Por eso, más que un lujo puramente estético, una funda de seda puede convertirse en un complemento sencillo para cuidar piel y cabello mientras dormimos.