Compras

He probado el bálsamo labial de Laniege y desde entonces no quiero otro: merece cada euro que cuesta y ahora entiendo por qué obsesiona a las famosas

No es el bálsamo labial más barato del mercado, pero tampoco ofrece exactamente lo mismo que un protector labial convencional

Laneige bálsamo
Laneige bálsamo
Laura Mesonero
  • Laura Mesonero
  • Laura Mesonero Ortiz (Madrid, 2002) Periodista especializada en SEO editorial y desarrollo de audiencias digitales, con experiencia en medios nacionales de referencia como La Razón (Grupo Planeta), The Objective media y ahora en OkDiario. Experta en estrategia de contenidos orientada a Google Discover y Google Search. Perfil híbrido entre redacción, análisis de datos y visión estratégica.

Fue durante mi viaje a Nueva York el pasado mes de febrero cuando descubrí, casi por casualidad, uno de esos productos de belleza que terminan convirtiéndose en imprescindibles. Iba en el metro cuando vi a una neoyorquina aplicarse algo en los labios. Lo primero que me llamó la atención fue el recipiente, de un característico color rosa chicle, pero lo que terminó de conquistarme fue el aspecto jugoso que dejó en sus labios. No pude evitar acercarme y preguntarle por la marca.

Se trataba de Laneige, concretamente de su famosa mascarilla labial de noche, aunque ella me contó que la utilizaba con frecuencia como si fuera un bálsamo. No tardé demasiado en acercarme a una de las tiendas cercanas para hacerme con un bote. Reconozco que, al principio, el precio me pareció algo elevado para un producto destinado a los labios, pero bastó con probarlo para entender por qué se ha convertido en uno de los productos de culto de la firma. 

Laneige bálsamo

Además, en Nueva York estaba a un precio más interesante que en España, así que aproveché para comprar varios botes y tener suministro para unos cuantos meses. A mi vuelta descubrí que también se puede encontrar en Amazon a un precio bastante más ajustado, así que respiré tranquila al comprobar que no voy a tener que volver a cruzar el Atlántico para reponerlo. Aunque, dicho sea de paso, quizá sea una buena excusa para no tardar demasiado en volver a Nueva York.

El producto que ha cambiado mi rutina de labios

Desde que empecé a utilizarlo, la sensación de sequedad en los labios ha desaparecido prácticamente. Y lo he notado especialmente durante el invierno, cuando el frío suele dejar los labios secos, tirantes y llenos de pequeños pellejitos.

La textura es uno de los puntos que más me gustan. Es más densa y nutritiva que la de un bálsamo convencional, pero deja los labios con un aspecto muy hidratado y jugoso. La sensación recuerda a ese efecto de labios más rellenos e hidratados que buscamos con algunas técnicas de belleza.

Y ahí está precisamente parte de su atractivo: puedes aplicarlo tantas veces como necesites, no requiere agujas ni acudir a una clínica y su función es mucho más sencilla: mantener los labios hidratados, suaves y nutridos. 

Una mascarilla de noche que también uso durante el día

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida de LANEIGE Europe (@laneige_eu)

Aunque Laneige lo comercializa como una mascarilla labial de noche, mi experiencia coincide con la de aquella chica que conocí en el metro de Nueva York: también puede utilizarse durante el día cuando los labios necesitan un extra de hidratación. 

La fórmula está pensada para suavizar, alisar y nutrir intensamente los labios. Según la marca, sus antioxidantes ayudan a eliminar las células muertas durante la noche, mientras que ingredientes como la vitamina C y el aceite de coco contribuyen a mantener la suavidad y la hidratación.

Uno de los detalles más reconocibles es además su aroma Gummy Bear, que recuerda a los populares ositos de goma y hace que utilizarlo resulte todavía más agradable.

¿Por qué se ha convertido en un producto viral?

Parte de la popularidad de esta mascarilla se explica por su presencia constante en las rutinas de belleza de redes sociales y entre numerosas celebridades. Su característico envase rosa, la textura untuosa y, sobre todo, el resultado de unos labios con apariencia hidratada y brillante han hecho que pase de ser un producto de nicho a convertirse en uno de los cosméticos más conocidos de Laneige.

¿Merece la pena pagar lo que cuesta?

Después de haberlo utilizado durante meses, mi respuesta es sí. No es el bálsamo labial más barato del mercado, pero tampoco ofrece exactamente lo mismo que un protector labial convencional. Su textura, la sensación de hidratación y la capacidad de mantener los labios suaves durante horas hacen que, al menos para mí, se haya convertido en uno de esos productos que merece la pena tener siempre a mano.

Eso sí, si lo que buscas es simplemente evitar la sequedad ocasional, existen alternativas más económicas. Pero si, como yo, quieres conseguir unos labios hidratados, suaves y con ese acabado jugoso que llama la atención desde el primer momento, esta mascarilla de Laneige se entiende mucho mejor una vez que se prueba.