Los jardineros expertos coinciden: éste es el mejor momento para regar las plantas en plena ola de calor
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La llegada del verano a España viene acompañada de una ola de calor que aumenta las temperaturas notoriamente. Un incremento térmico que pone a prueba tanto a las plantas como a quienes las cuidan. Durante esta primera ola que nos acompañará hasta el jueves, según la AEMET, es vital conocer cuándo regar las plantas para evitar que estas puedan deshidratarse rápidamente y acabar muriendo.
Son estos momentos cuando las dudas de los jardineros aficionados se disparan, siendo la más típica cuándo se debe aportar agua para que las plantas puedan aprovecharla durante el máximo tiempo posible. Aunque pueda parecer que cualquier hora puede ser válida, la realidad es que la hora puede ser determinante entre seguir viva o marchitarse.
La hora influye en la asimilación del agua
Un error típico de novato es ver la tierra seca y corriendo ir a regar la planta sin fijarse en la hora. Durante los tramos de más calor, el agua puede evaporarse más rápido, ya que la elección de la hora influye en distintos aspectos de la asimilación del agua, como la capacidad de absorción de las raíces e incluso en la salud general de las plantas.
Es por ello que los especialistas son especialmente insistentes en repetir esta afirmación cada vez que vivimos un episodio de calor extremo, ya que seguir estos pasos en el cuidado marca la vida de la planta. Ante las altas temperaturas, un fallo durante un par de días en el riego puede acabar con nuestra planta.

¿Cuál es la hora perfecta para regar?
La mayoría de expertos en jardinería afirman que las primeras horas del día son el mejor momento para regar. Esto debido a que, cuando el sol todavía no ha alcanzado su máxima intensidad, las temperaturas son más suaves y el agua tiene más tiempo para calar bien en el suelo antes de evaporarse debido al calor.
Además, regar por la mañana permite que las plantas puedan hacer frente a las horas de mayor calor con una reserva suficiente de agua. Durante el día, las hojas pierden grandes cantidades de agua debido a la transpiración, un proceso natural que se acelera notoriamente con las altas temperaturas. Si las raíces disponen de humedad adecuada, la planta puede soportar mejor el estrés térmico que provocan las altas temperaturas.
Otro beneficio de regar las plantas a esta hora es que el exceso de humedad sobre hojas y tallos tiene tiempo de secarse antes de la noche, reduciendo en gran medida el riesgo de aparición de hongos y otras enfermedades. La segunda mejor alternativa a esta hora es hacerlo al atardecer o al anochecer, cuando el calor comienza a dar una tregua. Durante este momento, la evaporación vuelve a disminuir y el agua permanece más tiempo disponible en el suelo.
Regar poco y muchas veces es un error
Durante una ola de calor, mucha gente considera la mejor opción regar la planta con dosis más pequeñas, pero que sean más frecuentes durante el día. Sin embargo, los profesionales suelen recomendar una estrategia totalmente distinta: riegos más cuantiosos y menos frecuentes.
Cuando el agua penetra varios centímetros en la tierra, las raíces se ven obligadas a crecer hacia zonas más profundas y húmedas. Esto fortalece la planta y la convierte en una más resistente frente a los periodos de sequía o altas temperaturas.
Para saber con certeza cuándo es necesario volver a regar la planta, existe un método sencillo conocido como la prueba del dedo. Esta consiste en introducir un dedo unos pocos centímetros dentro de la tierra. Si la zona continúa húmeda, probablemente la planta no necesite más agua todavía, pero si está seca, será el momento de volver a regar.