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Los investigadores conmocionados: encuentran tras 1.700 años una de las siete maravillas del mundo perdida en el Mediterráneo

  • Gemma Meca
  • Licenciada en Historia, máster en Periodismo y Comunicación Digital. Redactora en Ok Diario. Cuento historias, soy amante de los astros, sigo a la luna, los TT de Twitter y las tendencias en moda. Experta en noticias de consumo, lifestyle, recetas y Lotería de Navidad.

Encuentran tras 1.700 años una de las siete maravillas del mundo perdida en el Mediterráneo, los investigadores están totalmente conmocionados. Parece que este descubrimiento puede acabar siendo el que marcará de cerca algunos elementos que pueden convertirse en la antesala de algo más. El pasado se analiza poco a poco con la llegada de pruebas o de elementos que acaban siendo los que nos ayudan a conocer un poco mejor una historia que se va componiendo poco a poco.

Tenemos por delante una serie de descubrimientos que pueden acabar siendo los que nos darán más de una alegría inesperada. Estas jornadas en las que realmente cada elemento cuenta y podría acabar siendo el que nos afectará de lleno. En estas jornadas en las que realmente cada elemento contará, los investigadores están pendientes de un descubrimiento que realmente puede acabar siendo el que nos marcará de cerca. Con una de las maravillas del mundo que pensábamos que estaba perdida en el Mediterráneo, pero ya es una realidad, al menos, eso parece tras un descubrimiento que ha aparecido en un lugar imposible de creer.

Conmocionados están los investigadores

Los expertos no dudan en mostrarse conmocionados ante una serie de descubrimientos que pueden acabar siendo los que nos afectarán de lleno. En estos días en los que el pasado parece que acaba siendo algo más o se convierte en una fuente de buenas sensaciones que va llegando a toda velocidad, podremos descubrir qué es lo que nos estará esperando en breve.

Una novedad clave en unos días en los que realmente todos necesitamos empezar a visualizar un giro radical en un pasado o una historia que es digna de investigar. Las grandes construcciones que pueden aparecer de la nada, esos restos que pueden acabar convirtiéndose en algo sorprendente.

Estas maravillas del mundo antigua, elementos que, hasta el momento, nadie hubiera imaginado, vuelven con fuerza y lo hacen de tal manera que nos ayudarán a entender determinados cambios. Es momento de saber qué es lo que puede pasar en breve, en estos días en los que realmente cada detalle cuenta.

Estos investigadores no dudan en descubrirnos una construcción que pone los pelos de punta. Un detalle que podría acabar siendo un paso más en un cambio de tendencia esencial.

Una de las siete maravillas del mundo ha aparecido después de miles de años perdidas

Las maravillas del mundo se han ido descubriendo, una por los elementos que han sido claves para saber lo que podría pasar en breve. Con ciertos detalles que, sin duda alguna, podríamos empezar a ver llegar en estos días cargados de actividad. Este futuro que nos parece esencial para descubrir lo que esconden estos elementos que, sin duda alguna pueden acabar siendo claves para todos.

Los expertos de AncientStory nos explican desde su blog: «El Faro de Alejandría, en la costa mediterránea de Egipto, existió durante 1600 años, a través de tres sistemas políticos principales, y fue reconstruido y reparado muchas veces. Sin embargo, a pesar de la complejidad de su historia, parece haber una necesidad en la imaginación popular de una imagen única del edificio. Comúnmente, tales reconstrucciones se basan en descripciones de las Farofas Islámicas, ligeramente modificadas y ambientadas en un contexto del siglo IV a.C. Aquí, quiero mostrar cómo los Pharos pueden haber cambiado con los siglos, y la forma más fácil de hacerlo es comenzar con lo que queda hoy y volver en el tiempo hacia la estructura original».

Siguiendo con la misma explicación: «Las excavaciones submarinas del puerto de Alejandría muestran que los Pharos deben haberse derrumbado hacia el oeste dejando miles de bloques en el fondo marino. La mayoría de los bloques son de piedra caliza y deben haber comprendido el núcleo del edificio. Esta roca debe haber sido exterrada cerca, pero el sitio está perdido ya que la tierra se ha hundido siete metros desde que se construyó el Pharos. También había enormes bloques de granito de Asuán, que eran el marco de una puerta monumental que daba hacia la entrada al puerto. También se encontraron esfinges, estatuas, columnas y obeliscos. Muchos de ellos datan del reinado de Ramsés II (siglo XIII a. C.) y deben haber sido trasladados río abajo para amueblar un templo de Isis, por lo demás indocumentado, cerca del Faros.  Las ruinas del Pharos pueden decirnos sobre los materiales de construcción y algunos aspectos de su construcción, pero para recrear el monumento, necesitamos descripciones de testigos presenciales».

Un faro con mucha historia: «Alejandría era un punto de parada común a lo largo de la ruta de peregrinación desde el Mediterráneo occidental hasta La Meca, por lo que tenemos muchos relatos de los Faros desde los siglos X hasta el XIV. El más detallado es el de al-Balawī, un constructor de Málaga, que midió el Pharos en el año 1165 d.C. Subió por una rampa abovedada y entró en la sección basal del edificio a través de una puerta de servicio. Subió una rampa interna a la primera plataforma, donde dejó caer una cuerda pesada y determinó que su altura era de 77 metros».