Ciencia
CIENCIA

Hace 70 años las abejas más peligrosas creadas por el humano escaparon de un laboratorio y ahora han creado una especie ‘asesina’ que está invadiendo EEUU

Las abejas africanizadas que en su día se escaparon de Brasil siguen sembrando el pánico 70 años después. Estos insectos nacieron en la década de los 50 después de que el biólogo Warwick Estevam Kerr cometiera un error tras importar una serie de abejas reinas de África. Esto hizo que se reprodujeran en el hábitat del Amazonas y multiplicaran su peligrosidad. Consulta en este artículo todo lo que debes saber sobre las abejas africanizadas o abejas asesinas.

Esta historia parece sacada de una película, pero es tan real como la vida misma. Sus protagonistas son las famosas abejas africanizadas, popularmente conocidas como abejas asesinas, y tienen como fecha de origen el año 1956 en Río Claro, Brasil. En estas fechas, desde el Gobierno de Brasil se propusieron impulsar la producción de miel en la zona del Amazonas y para ello la administración contrató a uno de los mejores especialistas del mundo: el biólogo Warwick Estevam Kerr, que a la postre acabaría cometiendo un error fatal.

Este científico experto en la materia desplazó hasta Brasil una serie de abejas africanas porque las consideraba las mejores «obreras» para poder aumentar la producción de miel. Estas abejas se instalaron en un laboratorio situado en Río Claro, cerca de São Paulo, en el que se extremaron las medidas de seguridad para evitar una fuga que podría suponer un problema para el ecosistema local. Durante los primeros meses de investigación, el biólogo cruzó las abejas reinas africanas, más trabajadoras, con las locales, más dóciles, para crear un híbrido perfecto que trabajaría por Brasil.

Pero todo se fue al traste después de que un apicultor local levantara con las mejores intenciones una de las rejillas, que hizo que 26 abejas se dispersaran por el Amazonas, creando algún problema, ya que estas abejas de África, por el clima en el que se desarrollan, crearon una fuerza feroz y un gran instinto de supervivencia para sobreponerse a otras especies más dominantes que habitan en tierras africanas. Así que su fusión con las abejas brasileñas fue demoledora y de ahí nació la abeja africanizada o abeja asesina.

Las abejas asesinas en Estados Unidos

Según indican los expertos, realmente esta abeja asesina no inyecta más veneno que la abeja europea. Su fuerza reside en su capacidad para atacar en manada, desplazando a enjambres enteros para atacar en masa, siendo capaces de perseguir a más de 100 metros. Esto hace que su capacidad de defensa sea muy importante y capaz de batir a cualquier enemiago por muy grande que sea. A esto hay que sumar la fácil capacidad de reproducción que tienen las abejas originarias de Brasil.

Una investigación publicada en la revista Popular Mechanics por la periodista Darren Orf desveló que las abejas asesinas han provocado la muerte de más de 1.000 personas en todo el continente desde 1957. La primera muerte oficial en Estados Unidos se registró en 1993, cuando un granjero de Texas pereció ante el ataque en manada de estas abejas africanizadas que llegaron a territorio americano en la época de los 90. Distintos estudios informan que durante los próximos años se podrán instalar de manera definitiva en zonas como los montes Apalaches y en el sur del país. Su avance se ha frenado en la zona norte del país porque no aguantan bien el frío extremo de estas zonas.

Una de las decisiones que han tomado en Estados Unidos es la «inundación de zánganos», que consiste en liberar machos europeos para que puedan atacar estas abejas asesinas que supondrán todo un reto para Occidente en los próximos años.