Día Mundial de las Abejas: un reconocimiento a estos polinizadores y al padre de la apicultura moderna
El Día Mundial de las Abejas se celebra el 20 de mayo en homenaje al apicultor esloveno Anton Janša
Existen más de 20.000 especies de abejas polinizadoras
Hoy comienza el Tercer Foro Internacional para la Acción en Apicultura y Polinización Sostenibles
La polinización es un proceso natural del que dependen los cultivos que nos dan de comer. Por eso son tan importantes los polinizadores, entre los que brillan con luz propia las 20.000 especies de abejas que realizan esta función indispensable. Cuestión que conviene recordar siempre, pero de manera especial hoy, 20 de mayo, Día Mundial de las Abejas.
Naciones Unidas puso en marcha esta iniciativa en el año 2018 a instancias del Gobierno de Eslovenia, que además contó con el apoyo de Apimondia, la Federación Internacional de Asociaciones de Apicultores, en recuerdo a la fecha de nacimiento del esloveno Anton Janša, uno de los grandes pioneros de la apicultura moderna.
Este 2026, el lema de la jornada es Unidos por las personas y el planeta. Una alianza que nos sustenta a todos. Con ello, la FAO, organismo de la ONU encargado del evento, quiere remarcar que los seres humanos llevamos milenios dependiendo de las abejas para nuestra alimentación.
Apicultura sostenible
«El Día Mundial de las Abejas 2026 se centra en cómo los seres humanos y las abejas han colaborado para alimentar y sustentar a las personas y al medioambiente”, explican desde la FAO, que señala que este año la cita servirá para “destacar la evolución de la apicultura en diversas culturas y paisajes a lo largo de miles de años».
También se quiere aprovechar para promover «enfoques innovadores que mejoren la producción y la salud de las abejas, y apoyen el sustento de los apicultores, incluidas las mujeres y los jóvenes».
Asimismo se hará hincapié en el papel que desempeñan tanto el conocimiento tradicional como las tecnologías modernas para contribuir a una apicultura sostenible, y cómo las alianzas y los enfoques inclusivos pueden ayudar a garantizar un futuro sostenible tanto para los polinizadores como para las personas, al tiempo que se impulsa la transformación de los sistemas agroalimentarios.

Foro internacional
En el marco de este Día Mundial de las Abejas, hoy comienza en la ciudad eslovena de Maribor el Tercer Foro Internacional para la Acción en Apicultura y Polinización Sostenibles, organizado por la FAO y la República de Eslovenia.
El evento se desarrollará a lo largo de las dos próximas jornadas bajo el lema Ciencia, innovación y medidas políticas para un futuro más sostenible.
Como destacan desde la organización, «en un momento en que los polinizadores se enfrentan a una creciente presión debido al cambio de uso de la tierra, el uso indiscriminado de agroquímicos, el cambio climático y otros desafíos ambientales, se necesitan con urgencia respuestas coordinadas a nivel científico, político y práctico».
Diálogo
El foro ofrecerá una plataforma para el diálogo entre responsables políticos, investigadores, apicultores, organizaciones de agricultores, la sociedad civil y representantes del sector privado.
Los debates se centrarán en fortalecer la relación entre la ciencia y las políticas públicas, ampliar las prácticas agrícolas que favorecen a los polinizadores, mejorar la cooperación internacional y abordar los nuevos retos en materia de calidad y comercio de la miel.

Pionero
De las tres ediciones celebradas hasta la fecha del Foro Internacional para la Acción en Apicultura y Polinización Sostenibles, dos han tenido lugar en territorio esloveno, dato que evidencia la relevancia de este país balcánico en esta materia.
Como ya hemos señalado, el Día Mundial de las Abejas toma como referencia el nacimiento de Anton Janša, padre de la apicultura moderna que vino al mundo el 20 de mayo de 1734 en Breznica, en la región eslovena de Gorenjska.
Janša fue el apicultor oficial de la corte imperial de Viena y el primer profesor de apicultura del Imperio de los Habsburgo. También fue uno de los primeros en enseñar que no se debía matar a las abejas y que debían respetarse los ciclos naturales de los insectos todo lo posible.
Colmenas
Entre otras innovaciones apícolas, Janša destacó por proponer modificaciones en el tamaño y la forma de las colmenas para que pudieran ser más fácilmente apilables y transportables.
De este modo resultaba mucho más sencillo practicar la trashumancia apícola, una técnica milenaria que implica trasladar las colmenas físicamente hacia zonas con mejores recursos florales según la época del año.

Suministro continuo
El apicultor esloveno recomendaba mover las colmenas hacia praderas, bosques o áreas agrícolas en floración para asegurar un suministro continuo de néctar y polen, lo que mejoraba tanto la producción de miel como la fortaleza de las colonias.
Esta planificación de la disponibilidad de flora apícola, es decir, del conjunto de plantas, árboles y hierbas que proporcionan recursos esenciales para la alimentación y supervivencia de las abejas, sigue siendo hoy uno de los pilares de la apicultura profesional.
Trabajador y útil
Janša escribió dos libros en los que dejó constancia de su conocimiento sobre la apicultura, como fueron Tratado sobre el enjambrazón de las abejas y Tratado completo de apicultura.
Dentro de este último, escribió: «Las abejas son un tipo de mosca, trabajadoras, creadas por Dios para proveer al hombre de toda la miel y cera que necesita. Entre todos los seres de Dios, no hay ninguno tan trabajador y útil para el hombre, que requiera tan poca atención para su mantenimiento como la abeja».
Tras la muerte de Janša en 1773, la emperatriz María Teresa emitió un decreto que obligaba a todos los maestros de apicultura a utilizar sus libros.