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Un equipo de investigadores españoles descubre que los lagos de una isla antártica están conectados con el océano

  • Ana López Vera
  • Máster en Periodismo Deportivo. Pasé por medios como Diario AS y ABC de Sevilla. También colaboré con la Real Federación de Fútbol Andaluza.

La Antártida, uno de los lugares más inhóspitos del planeta, continúa revelando secretos bajo su superficie helada. Algunos lagos del continente blanco esconden una dinámica del agua inesperada.

Un estudio liderado por científicos españoles ha demostrado que estas masas de agua dulce no están completamente aisladas, sino que mantienen una conexión directa con el océano a través del subsuelo.

Descubren que los lagos de la Antártida están conectados con el océano bajo tierra

El hallazgo, impulsado por el Instituto Geológico y Minero de España (IGME-CSIC), supone un avance clave en la investigación polar. Durante las campañas científicas desarrolladas entre 2024 y 2025, el equipo centró su trabajo en la isla Decepción, un enclave singular donde conviven actividad volcánica, glaciares y suelos permanentemente helados.

Según recoge el estudio publicado en Journal of Hydrology: Regional Studies, los investigadores lograron caracterizar por primera vez el funcionamiento de un sistema acuífero completo en la Antártida.

La principal conclusión es que los lagos situados en cráteres aparentemente cerrados están conectados con el mar mediante flujos subterráneos. Esta conexión explica que el nivel del agua en estos lagos responda a las mareas oceánicas, un fenómeno poco habitual en regiones polares.

Cómo funciona la conexión entre los lagos antárticos y el océano

El funcionamiento de este sistema se basa en la existencia de estos dos acuíferos diferenciados formados por sedimentos volcánicos altamente permeables:

  1. Acuífero superficial: de carácter estacional, vinculado a la capa activa del permafrost que se descongela durante el verano.
  2. Acuífero profundo: permanente y de mayor extensión, que permite la circulación continua del agua y su conexión con el océano.

Este doble sistema facilita que el agua dulce persista incluso en zonas próximas al mar. Además, el estudio cuantifica que la recarga anual de estos acuíferos alcanza el 41% de la precipitación total, lo que evidencia una notable capacidad de infiltración del terreno.

Por qué los lagos de la Antártida no están aislados pese al hielo y el permafrost

El equilibrio hídrico de estos lagos depende en gran medida de factores climáticos. El deshielo estival y las precipitaciones actúan como mecanismos constantes de recarga, alimentando tanto el acuífero superficial como el profundo.

Este proceso resulta especialmente relevante en un contexto de cambio climático, ya que la degradación progresiva del permafrost podría alterar significativamente la dinámica del agua en la región.

Comprender estos flujos es esencial para anticipar cómo responderán estos ecosistemas a las variaciones de temperatura y a la pérdida de hielo.

El descubrimiento en la Antártida que ayuda a predecir el impacto del cambio climático

Otro de los avances destacados del trabajo es la creación de la primera estimación del gradiente isotópico altitudinal en la zona. Esta metodología permite relacionar la altitud con la composición química de la lluvia y la nieve, facilitando la identificación del origen del agua que recarga los acuíferos.

Gracias a esta técnica, los científicos pueden rastrear con precisión los aportes hídricos y mejorar tanto los modelos hidrológicos como la interpretación de registros climáticos conservados en el hielo.

Además, este enfoque podría aplicarse en otras regiones de la Antártida, ampliando el conocimiento sobre la evolución de estos sistemas durante el calentamiento global.