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Científicos vierten miles de litros de sosa cáustica en el mar: un experimento pionero que provoca la aparición de una mancha rojiza en el océano

Un experimento revolucionario, que a priori parece una idea descabellada, provocó una mancha rojiza en el golfo de Maine. Los investigadores vertieron miles de litros de hidróxido de sodio (sosa cáustica) en dicha ubicación marítima. Lejos de querer contaminar el mar, el objetivo era medir si un aumento de su alcalinidad podía ayudar a la absorción de dióxido de carbono en la atmósfera.

Por qué los expertos vertieron sosa cáustica en el mar

Como se ha mencionado anteriormente, el objetivo final de la investigación era medir el aumento de la alcalinidad en el océano. Una técnica que está siendo objeto de estudio para que el agua absorba más CO₂ atmosférico. Cuando el dióxido de carbono contacta con el mar, parte de él modifica la química del agua, favoreciendo la acidificación.

El hidróxido de sodio incrementa la alcalinidad y trastorna el equilibrio químico. Esto propicia que la superficie del mar perciba más carbono de la atmósfera sin provocar el mismo aumento de acidez que ocurriría con la contribución complementaria de CO₂.

Cómo se supervisó el experimento

La Institución Oceanográfica Woods Hole (WHOI) presentó a comienzos de año los primeros resultados del experimento, llevado a cabo en agosto de 2025. La autorización de la Environmental Protection Agency (EPA) dio pie al vertido de aproximadamente 62.500 litros, en una mezcla de hidróxido de sodio al 50%. La propagación duró alrededor de seis horas en la cuenca de Wilkinson, en aguas del golfo de Maine (Estados Unidos). 

La EPA dio su visto bueno a la prueba tras una exhaustiva revisión técnica y dos periodos de referéndum público. Los resultados finales del proyecto indicaron que se había reducido la cantidad de solución alcalina propuesta sobre el papel en un 75%.

Por qué se puso roja el agua

La razón por la que el mar cambió a un tono rojizo no se debe a la sosa cáustica, sino a un colorante trazador llamado rodamina de agua. El fin de los investigadores era comprobar hacia dónde iba el agua tratada a medida que las olas y las corrientes disolvían la mezcla.

El sistema de monitorización consistió en diferentes equipos:

Qué revelaron los resultados

Los primeros resultados confirmaron que el colorante y el pH retornaron a sus niveles previos dentro del plazo establecido y que la zona bajo estudio absorbió con creces el carbono en la atmósfera. Los investigadores también pudieron comparar el movimiento real de la mancha con sus prototipos.

La WHOI determinó que no se hallaron diferencias fehacientes entre la zona investigada y las regiones comparadas en cuanto a fitoplancton, bacterias, zooplancton y varias especies de peces. Esto, lógicamente, solo es aplicable a la zona y al periodo de tiempo testado. El análisis final de los expertos es que este método no reemplaza la reducción de emisiones.