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La ciencia española celebra otro hito sorprendente: crean carcasas para teléfonos impresas en 3D con residuos vegetales

  • Ana López Vera
  • Máster en Periodismo Deportivo. Pasé por medios como Diario AS y ABC de Sevilla. También colaboré con la Real Federación de Fútbol Andaluza.

España lidera un avance crucial en la búsqueda de alternativas sostenibles al plástico convencional. Un equipo de científicos de la Universidad de Alicante (UA) y la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) ha presentado una tecnología capaz de transformar la lignina en productos industriales de alto valor.

Este hito permite fabricar carcasas de teléfonos móviles biodegradables mediante impresión 3D, marcando un antes y un después en el aprovechamiento de residuos agrícolas.

Investigadores españoles fabrican carcasas para móviles biodegradables mediante el aprovechamiento de biomasa

Este hallazgo científico, publicado en la revista Nature Communications, propone una solución eficiente para uno de los mayores desafíos de las biorrefinerías modernas: la gestión de la lignina.

Este polímero orgánico constituye aproximadamente el 30% de la biomasa vegetal y destaca por su enorme complejidad química. Hasta la fecha, los métodos tradicionales para su división requerían procesos térmicos intensivos que consumían gran cantidad de energía y recursos.

La nueva investigación, liderada por el Instituto Universitario de Electroquímica de la UA, utiliza un enfoque radicalmente distinto. Los expertos han desarrollado una plataforma que opera a temperatura ambiente y presión atmosférica, lo que reduce significativamente el impacto ambiental del proceso.

En este proyecto también han colaborado instituciones como el Instituto Universitario de Tecnología de Materiales (IUITM) de la UPV, el centro tecnológico VTT de Finlandia y la Universidad de Salzburgo en Austria, consolidando un consorcio de alto nivel para la transición ecológica europea.

¿Cómo logra el nuevo reactor transformar la lignina en materiales industriales útiles?

La clave de esta innovación reside en un reactor de flujo fotocatalítico escalable. El sistema emplea un fotocatalizador basado en antraquinona, un material económico y estable que se activa al recibir luz ultravioleta.

Esta sustancia actúa rompiendo de forma selectiva los enlaces β-O-4, que son los más comunes en la estructura de la lignina, permitiendo una fragmentación mucho más precisa que los métodos químicos habituales.

Néstor Guijarro, investigador principal del trabajo en la UA, explica que la integración de este sistema en un reactor de flujo permite un procesamiento continuo y eficiente.

Al capturar la energía de la luz, el reactor fragmenta la biomasa de manera escalable, facilitando su futura implementación a nivel industrial. El resultado es una transformación limpia que sustituye a los procesos basados ​​en combustibles fósiles que actualmente abastecen a la industria química global.

Aplicaciones de la vainillina y los bioplastificantes en la economía circular

El procesamiento de la lignina mediante esta técnica genera dos productos principales de alto interés comercial. Por un lado, los científicos han obtenido vainillina con un rendimiento récord del 7,1% en peso.

Esta molécula, responsable del aroma de la vainilla, goza de una altísima demanda en los sectores alimentario, cosmético y farmacéutico. Los datos del estudio confirman que este método extrae el 94% de las unidades aromáticas disponibles en el polímero original.

Por otro lado, la investigación aborda el aprovechamiento integral del residuo mediante la creación de bioplastificantes de alto rendimiento. El equipo del campus de Alcoy de la UPV, dirigido por Rafael Balart, ha utilizado los fragmentos restantes para mejorar las propiedades del ácido poliláctico (PLA), un biopolímero muy extendido en la industria.

Estos aditivos biodegradables otorgan al material final una mayor flexibilidad, resistencia y un efecto de «memoria de forma». Gracias a estas propiedades mejoradas, el equipo ha impreso objetos funcionales, como las carcasas para teléfonos móviles, con acabados similares a la madera.

Estas carcasas mantienen las mismas prestaciones que las convencionales, pero con la ventaja competitiva de ser totalmente biodegradables.