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La ciencia española celebra un hito monumental: hallan una técnica de pintura inédita en el Imperio Romano hispánico

  • Sofía Narváez
  • Periodista multimedia graduada en la Universidad Francisco de Vitoria, con un Máster en Multiplataforma por la Universidad Loyola. Editora en Lisa News con experiencia en CNN y ABC.

Investigadores de la Universidad de Córdoba han identificado en Cartagena una técnica de pintura mural que no se había documentado antes en la Hispania romana. El hallazgo parte del análisis de una domus del siglo I en la antigua Carthago Nova, donde los colores conservan una intensidad poco habitual tras dos mil años.

El equipo responsable del estudio, publicado en npj Heritage Science y firmado por Daniel Cosano Hidalgo, Gonzalo Castillo Alcántara, Alicia Fernández Díaz, José Miguel Noguera Celdrán y José Rafael Ruiz Arrebola, ha reconstruido el proceso de trabajo de los artesanos a partir de los pigmentos originales. Sus resultados revelan un método técnico más complejo de lo que se asumía para los talleres locales de la península.

Los expertos hallan una técnica de pintura que no se conocía en el Imperio romano hispánico

El trabajo se ha centrado en la estancia 3 de la casa de Salvio, una de las mejor conservadas del yacimiento. Allí se han analizado tanto los morteros como los restos de color para reconstruir el proceso completo de ejecución, desde la preparación de la pared hasta la última capa de pigmento. El equipo no se ha limitado a identificar materiales, ha estudiado cómo se combinaban y en qué orden se aplicaban.

Para ello han empleado difracción de rayos X, espectroscopía Raman y microscopía electrónica de barrido, técnicas que permiten examinar las muestras sin alterarlas. Con este enfoque han conseguido aislar una fórmula concreta de aplicación que mezcla distintos pigmentos con un objetivo claro: reducir costes sin perder calidad visual.

El contexto de Cartagena en época romana encaja con este planteamiento. La ciudad contaba con élites capaces de invertir en decoración doméstica, pero los talleres también necesitaban optimizar recursos. El uso de cinabrio, uno de los pigmentos más caros y difíciles de obtener por la complejidad de su extracción, confirma que existía demanda de lujo. Según el estudio, este pigmento solo estaba documentado en la ciudad hasta mediados del siglo I, lo que amplía su cronología conocida.

Del análisis se desprende además que los artesanos no trabajaban de forma mecánica. Ajustaban proporciones en función del encargo, conocían las reacciones químicas de los materiales y aplicaban soluciones específicas para mejorar la durabilidad de cada superficie.

Qué diferencia esta técnica de la pintura romana convencional

La diferencia principal está en el proceso de aplicación del rojo. Los artesanos no colocaban el pigmento directamente sobre el muro. Antes preparaban la superficie con una capa de goethita (un oxihidróxido de hierro de tono amarillo) que funcionaba como base protectora.

En la pintura romana habitual, el color se aplicaba sobre el enlucido húmedo o seco sin esa preparación intermedia. En la domus de Cartagena, el equipo ha detectado esta imprimación previa, que estabiliza el resultado final y no se había observado antes en la península ibérica.

El rojo tampoco procede de cinabrio puro. Los pintores lo mezclaban con hematita, un óxido de hierro más económico y abundante. Con esa combinación lograban mantener la intensidad del color utilizando menos cantidad del pigmento caro: una decisión que responde a criterios técnicos y económicos a la vez.

La capa de goethita cumple además una función de conservación. El cinabrio tiende a oscurecerse con la exposición a la luz y la humedad. La base amarilla actúa como barrera frente a esa degradación, lo que explica que los tonos se hayan mantenido durante dos milenios.

El equipo ha encontrado un precedente comparable en Éfeso, en la actual Turquía, lo que sugiere que ciertos talleres compartían conocimientos técnicos más allá de su ámbito local. El estudio también ha identificado otros pigmentos habituales del periodo (carbonato cálcico, carbón vegetal, glauconita) junto con trazas de azul egipcio, lo que indica el dominio de una paleta amplia por parte de estos artesanos.