Asombro en la ciencia: hallan un fémur gigante de 400.000 años tras derrumbarse de un acantilado
Toma nota de este descubrimiento que puede cambiar la historia
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Un fémur gigante de 400.000 años ha aparecido tras derrumbarse de un acantilado, dejando a la ciencia en shock. Será mejor que nos empecemos a preparar ante una serie de detalles que pueden ser esenciales y que, sin duda alguna, habrá llegado el momento de apostar claramente por un plus de buenas sensaciones. Un cambio de tendencia que puede ser el que nos acompañará en estos días que tenemos por delante. Una situación que puede convertirse en la antesala de algo más.
Con lo cual, habrá llegado el momento de apostar claramente por un cambio de ciclo que puede ser esencial. En estos días en los que realmente cada detalle puede ser el que nos marcará de cerca. El pasado parece que se estudia de forma constante en unos días en los que realmente cada detalle cuenta y lo hace de tal forma que tocará conocer en todo momento qué es lo que puede pasar en estos días. Estaremos pendientes de una serie de elementos que han aparecido en estas fechas que hasta ahora desconocíamos. Por lo que, tenemos que apostar claramente por un cambio de ciclo que puede ser esencial.
La ciencia no sale de su asombro
No sale de su asombro la ciencia que descubre en este tipo de elementos unos cuantos detalles que pueden ser esenciales y que quizás hasta ahora no sabíamos que podríamos empezar a tener en mente. Con una serie de elementos que, sin duda alguna, podría acabar siendo esencial.
Un cambio de ciclo que hasta la fecha no sabíamos que podríamos tener en mente y que quizás hasta ahora nadie habría visto llegar. Los restos de los seres que hace miles de años habitaban el lugar en el que vivimos nosotros, pueden acabar siendo esenciales de tal forma que hasta la fecha no sabíamos.
Los científicos no salen de su asombro y lo hacen de tal forma que deberemos empezar a ver llegar una serie de cambios que pueden acabar siendo esenciales en estos días que tenemos por delante. Un descubrimiento que, sin duda alguna, puede acabar siendo lo que nos acompañará en estas jornadas que tenemos por delante.
Un cambio de ciclo que puede acabar siendo el que nos dará alguna que otra sorpresa inesperada con un descubrimiento que puede acabar siendo esencial en estos días.
Ha aparecido un fémur gigante de 400.000 años
Nada más y nada menos que un ser que habitó este territorio hace miles de años se ha convertido en el descubrimiento del siglo. Sin duda alguna, estaremos ante algunos detalles que pueden acabar siendo lo que nos darán más de una sorpresa inesperada en estos días de recreación del pasado.
Los expertos de Dcyt nos explican en un reciente artículo las características de este animal gigante: «El megaterio (Megatherium americanum) del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC) es una pieza excepcional. Es el primer vertebrado fósil de la historia que se montaba con la postura que supuestamente tendría en vida al objeto de exhibirlo publicamente. Además, gracias a los dibujos realizados por Juan Bautista Bru, tanto de los huesos aislados como del animal montado, el francés George Cuvier describió y dio nombre a esta especie. Los restos fósiles de este enorme cuadrúpedo del Pleistoceno fueron descubiertos en 1787 por el fraile dominico Manuel de Torres en las barrancas del río Luján, cerca de Buenos Aires. Los huesos se guardaron en el palacio bonaerense del marqués de Loreto, virrey de La Plata, y posteriormente fueron embalados en siete grandes cajones y enviados a España en mayo de 1788, junto con dibujos del esqueleto completo y de los diferentes huesos. El dibujante y taxidermista valenciano Juan Bautista Bru de Ramón (1740-1799) ocupa un destacado papel en la historia del megaterio. Bru fue nombrado pintor y disecador del Real Gabinete de Historia Natural en 1777, cargo que ocupó hasta su fallecimiento. Pero su trabajo no se limitó al de un mero técnico, sino que su inquietud le llevó a formarse como científico y naturalista, que conocía las publicaciones sobre historia natural aparecidas en castellano, latín y francés. Nada más llegar el esqueleto del megaterio al Real Gabinete, en septiembre de 1788, Bru se puso a trabajar con él. En 1793, el valenciano ya había realizado un minucioso estudio anatómico, había montado el esqueleto y lo había instalado sobre un enorme pedestal en la sala de petrificaciones del Real Gabinete. También había elaborado una monografía sobre el tema con una detallada descripción y 22 dibujos, uno del esqueleto montado y el resto de los huesos sueltos, realizados en cinco láminas de gran tamaño que serían calcografiadas por Manuel Navarro, un prestigioso grabador de la época».
Siguiendo con la misma explicación: «Con un tamaño semejante al de los elefantes actuales, el megaterio podía medir hasta 6 metros y pesar cerca de 5 toneladas. Formaba parte de la megafauna americana que se extinguió al final del Pleistoceno, hace entre 8.000 y 10.000 años. Eran animales herbívoros con pocas piezas dentales que podían erguirse sobre sus patas traseras y así alcanzar las hojas de los árboles. Llegados a este punto hay que señalar que el megaterio que se exhibe en el MNCN no fue montado en la posición anatómica correcta, como aparece en otros museos, sin embargo, se ha respetado el montaje original por su valor histórico. Un detalle que durante mucho tiempo ha pasado desapercibido es la incongruencia entre el esqueleto que se exhibe en el MNCN, que tiene cola, y la famosa lámina de Bru, en la que aparece sin ella. En el Archivo del MNCN existe abundante documentación sobre el megaterio, pero lamentablemente no está la lámina de Bru, publicada por J. Garriga en 1796. Sin embargo, existe otra lámina, idéntica, en la que el megaterio aparece con cola, lo que nos lleva a pensar que a la plancha de M. Navarro pudo haberse incorporado la cola con posterioridad a 1854. Esta lámina actualmente puede verse en la exposición Cosmos que se celebra en la Biblioteca Nacional. Está lámina que estaba muy deteriorada, al igual que las otras láminas de Bru, ha sido restaurada por la Biblioteca Nacional para su exhibición».
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