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MALLORCA

Las serpientes vuelven a aparecer en las playas de Mallorca: graban a una de herradura en aguas de Camp de Mar

El último avistamiento en esta zona costera de Andratx confirma el aumento de la especie invasora en la isla

  • Mar del Valle
  • Portadista, editora y redactora de OKBaleares. Antes, periodista en EL MUNDO Baleares durante 19 años.

Un bañista ha grabado este jueves a una pequeña serpiente de herradura en aguas de Camp de Mar, una exclusiva zona de playa ubicada en el municipio mallorquín de Andratx.

Como se aprecia en el vídeo al que ha tenido acceso OKBALEARES y que acompaña esta información, la serpiente estaba cerca de algunos bañistas, nadando a unos 25 metros de las rocas y rodeada de peces que la atacaban para intentar comérsela.

No es el primer caso de avistamiento de este tipo de reptiles que se ha producido este verano en las playas de Baleares. De hecho, varios vídeos se han hecho virales mostrando a serpientes nadando muy cerca de la costa o incluso saliendo a la arena ante la sorpresa de residentes y turistas que estaban tranquilamente pasando el día.

Además, no se trata de algo puntual ni exclusivo de una zona concreta. Está ocurriendo en distintos puntos de Baleares, especialmente en Ibiza y Mallorca, donde la presencia de estas serpientes lleva años creciendo, pero ahora se nota más que nunca.

La serpiente de herradura (Hemorrhois hippocrepis) no supone un peligro para las personas. No es venenosa y, aunque su presencia en las playas puede causar alarma entre los bañistas, este reptil evita el contacto con los humanos y se alimenta de lagartijas y pequeños roedores.

No tiene colmillos venenosos ni comportamiento agresivo hacia el ser humano. Aun así, el impacto visual es el que es. Ver una serpiente moviéndose en el agua o entre la arena de la playa, aunque sea inofensiva, no es algo a lo que los bañistas estén acostumbrados.

La presencia de esta serpiente en Baleares se remonta a hace más de dos décadas. Fue detectada por primera vez en 2003 y, desde entonces, no ha dejado de expandirse. En las Pitiusas se catalogó como especie invasora, lo que permitió activar medidas de control. En otras islas, como Mallorca, la situación ha sido distinta, en parte porque el impacto ecológico no es exactamente el mismo.