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Detenido un menor tras robar 500 euros y llevar más de un centenar de pastillas, metadona y fentanilo para vender

El adolescente fue arrestado en el casco antiguo de Palma a las dos de la madrugada del pasado jueves

Una persecución por las calles del centro de Palma acabó con la detención de un menor que, además de haber robado presuntamente 500 euros en un establecimiento, llevaba encima un auténtico arsenal de medicamentos y sustancias opioides destinadas, según él mismo reconoció ante los agentes, a su venta ilegal. La intervención de la Policía Nacional permitió intervenir 103 pastillas de medicamentos, tres botes de metadona y un parche de fentanilo, una de las sustancias más potentes y peligrosas utilizadas en el ámbito sanitario.

Los hechos ocurrieron durante la madrugada del pasado jueves, sobre las dos de la mañana, cuando agentes del Grupo de Atención al Ciudadano patrullaban por el barrio de Sindicato. En ese momento observaron a un joven circulando en un patinete eléctrico cuya descripción coincidía con la del presunto autor de un hurto de 500 euros cometido horas antes en un establecimiento de Palma.

Cuando los policías le dieron el alto y le ordenaron que descendiera del patinete, el menor reaccionó emprendiendo una peligrosa huida. Lejos de detenerse, aceleró para escapar de la patrulla, llegando incluso a circular en dirección contraria por varias calles con el objetivo de despistar a los agentes y evitar ser interceptado.

La persecución se prolongó durante varios minutos, mientras los policías le ordenaban de forma reiterada que detuviera la marcha. Sin embargo, el joven ignoró todas las indicaciones hasta que finalmente perdió el control del patinete y cayó al suelo, momento que permitió a los agentes darle alcance y reducirlo.

Durante el registro, los policías encontraron en una riñonera 103 pastillas de medicamentos, tres botes de metadona y un parche de fentanilo. Según la información facilitada por la Policía Nacional, el propio menor reconoció que tanto las pastillas como la metadona estaban destinadas a su venta, lo que llevó a los agentes a atribuirle un presunto delito contra la salud pública.

Las comprobaciones posteriores confirmaron además que el joven era el presunto autor del hurto de 500 euros cometido horas antes en un establecimiento, de modo que la actuación policial permitió esclarecer ambos hechos en una única intervención.

El menor fue finalmente detenido como presunto autor de los delitos de hurto, resistencia y desobediencia a los agentes de la autoridad y contra la salud pública. La operación permitió retirar de la circulación una importante cantidad de medicamentos y sustancias opioides que, presuntamente, iban a ser distribuidas de forma ilegal en Palma.