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MALLORCA

Denuncian una grave negligencia en el área de Psiquiatría del hospital Son Llàzter: «Nadie vigiló a mi hija y murió allí»

Los familiares de la víctima denuncian los fallos en el sistema de vigilancia de la planta de psiquiatría del centro hospitalario

Denuncian una «grave negligencia» del área de Psiquiatría de Son Llàtzer: «Lo llevamos al hospital para salvarlo y salimos para enterrarlo»

Una nueva negligencia sacude al hospital Son Llàtzer, el centro público de referencia de Mallorca y de todas las Islas Baleares. Una madre denuncia que su hija de 24 años se quitó la vida estando ingresada en el Área de Psiquiatría al aprovechar la nula vigilancia que había. «O los sanitarios se despistaron o dejaron de mirar las cámaras», asegura la progenitora.

Los familiares de la víctima explican a este periódico que la joven llevaba varios días encadenando conductas autolíticas de forma consecutiva. Ante la extrema gravedad de la situación, decidieron trasladarla de urgencia al Hospital Son Llàtzer. Sin embargo, en esa primera instancia, el equipo médico optó por darle el alta hospitalaria ese mismo día, permitiendo que regresara a su domicilio.

Dado que el estado de la paciente no experimentó ninguna mejoría y el peligro seguía latente, la familia se vio obligada a llevarla de nuevo a la jornada siguiente, concretamente el pasado viernes 8 de mayo, momento en el que finalmente sí quedó ingresada de manera permanente en la unidad especializada.

Se da la circunstancia de que la fallecida era una paciente plenamente conocida por el servicio de salud mental, ya que había estado ingresada años atrás en diversas ocasiones debido a múltiples intentos autolíticos previos.

«Hacía cuatro años que iba a Son Llàzter, tenía su habitación cerca del control al tener tantas ideas de ese tipo. Todos la conocían y sabían los problemas que tenía», detalla la madre, evidenciando que el personal del hospital era consciente del altísimo riesgo de la joven.

A pesar de estos antecedentes y del nivel de alerta que requería su caso, tan solo cuatro días después de su ingreso definitivo, la paciente logró sortear todas las medidas de seguridad de la planta de psiquiatría, entró en el cuarto de baño en un momento en el que nadie la supervisaba y terminó con su vida.

La familia, sumida en el dolor, agradece todo el trabajo que hizo el personal sanitario con la joven, pero insiste en que se produjo una cadena de fallos clamorosos en el sistema de vigilancia interna del hospital. «Hubo mucha negligencia, lo que pedimos los familiares es que se cambie un poco el protocolo, que haya más enfermeras y más cámaras para que no se pierda de vista a los pacientes, no quiero que esto vuelva a pasar a otra persona», manifiesta de forma desgarradora la madre.

Aunque la progenitora aclara que, por el momento, su intención principal no pasa por anunciar o emprender medidas legales punitivas contra el complejo hospitalario, mantiene firmemente su denuncia sobre la falta de control efectivo: «O no la controlaron como tocaba, o dejaron de mirar las cámaras, no lo sé; lo único que sé es que se la encontraron sin vida en el baño porque dejaron la habitación sin nadie al mando», concluye de forma tajante.