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Alarma en Mallorca: dos encapuchados armados con metralletas de juguete siembran el pánico en Inca

Los sospechosos, al escuchar las sirenas de la Policía Local, huyeron del lugar lanzando las armas al suelo

La tranquilidad habitual de la ciudad de Inca, en el centro de Mallorca, saltó por los aires este pasado domingo por la tarde tras una escena que parecía sacada de una película de acción, pero que, durante largos minutos, fue vivida como una amenaza real por decenas de vecinos.

Eran aproximadamente las últimas horas del día cuando varias llamadas comenzaron a colapsar las líneas de emergencias en Inca: dos individuos, vestidos completamente de negro, encapuchados y portando lo que parecían ser armas de fuego tipo subfusil o metralletas, estaban paseándose por la calle Terres de Inca. El miedo se propagó con rapidez. Testigos hablaban de «metralletas o subfusiles» y de una actitud sospechosa que hizo temer lo peor. «No eran niños, estamos hablando de personas adultas, fornidas, corpulentas y de algo más de 1.90 de altura», apunta un testigo a OKBALEARES.

La respuesta fue inmediata. Varias patrullas de la Policía Local de Inca se desplazaron con urgencia hasta la zona, activando un dispositivo que hizo saltar todas las alarmas. Sirenas, tensión y nervios marcaron la intervención. La escena, según relatan algunos vecinos, era de auténtica preocupación y en algunos momentos de pánico.

Pero lo que parecía una situación de alto riesgo dio un giro inesperado en cuestión de minutos. A la llegada de los agentes, los dos jóvenes, visiblemente sorprendidos por el despliegue policial, habrían entrado en pánico. Según las primeras informaciones, arrojaron las armas al suelo —que resultaron ser réplicas de airsoft— y abandonaron rápidamente el lugar, desapareciendo antes de ser identificados en ese mismo momento.

El susto, sin embargo, ya estaba servido. Fuentes cercanas a la investigación apuntan a que todo se trató de una broma de mal gusto en Inca. Una «ocurrencia» que, lejos de ser inofensiva, provocó una movilización policial considerable y generó un clima de alarma social entre los vecinos. Y es que el contexto no ayuda a relativizar lo ocurrido.

Inca, municipio del interior de Mallorca, estuvo hace apenas unos meses en el foco informativo tras la desarticulación de una célula yihadista en Inca que, presuntamente, tenía planes avanzados para cometer un atentado de gran magnitud. Aquella operación, llevada a cabo por la Guardia Civil, evitó consecuencias que podrían haber sido devastadoras. Por eso, lo ocurrido este domingo no puede entenderse como una simple travesura.

Expertos en seguridad advierten de que este tipo de comportamientos no sólo son irresponsables, sino peligrosos. Simular una amenaza armada en un contexto de alerta puede desencadenar respuestas policiales contundentes, con riesgos reales tanto para los implicados como para terceros. Mientras tanto, muchos vecinos aún intentan digerir lo sucedido. «Pensábamos que podía ser algo serio, nadie se lo tomó a broma en ese momento», comentaba un residente. Otro añadía: «Con lo que ha pasado aquí hace poco, no estamos para sustos».

Las autoridades recuerdan la importancia de actuar con responsabilidad y advierten de posibles consecuencias legales para quienes protagonizan este tipo de hechos. Porque lo que empezó como una supuesta broma en Inca,  terminó convirtiéndose en una situación de alarma real. Y esta vez, afortunadamente, todo quedó en un susto. Pero la pregunta queda en el aire: ¿qué habría pasado si la reacción hubiera sido distinta?