200 euros de multa a los que entren en coche sin ser vecino de una de las joyas de la Tramuntana de Mallorca
Sanciones además acumulativas al pasar por alguna de las ocho cámaras que blindan todo el centro
El 1 de abril entra en funcionamiento y el cobro de las sanciones correrá a cargo de la Agencia Tributaria
200 euros de multa tendrán que pagar todos los que entren en coche al centro dentro del perímetro de la denominada Zona de Bajas Emisiones (ZBE), sin ser uno de sus 14.000 afortunados vecinos de una de las joyas de la protegida Serra de Tramuntana de Mallorca, la localidad de Sóller.
Será desde el 1 de abril cuando se pongan en activo las ocho cámaras con lector de multas (multómetros) repartidos por el casco histórico urbano de este hermoso pueblo de la costa noroeste de la isla de Mallorca, ubicado en un verde valle de naranjos rodeado de montañas, con el puerto y la playa a tres kilómetros.
Esta privilegiada ubicación provocaba que en los meses centrales de la temporada turística hubiera constantes colapsos y saturación en los accesos y en las encantadoras calles del municipio.
Por ello, esta medida viene a poner coto a esta saturación de tráfico de forma expedita y sencilla: los conductores residentes en Sóller gozan de libertad total de movimiento en coche, mientras que los que no lo sean, sí obran igual que los vecinos y entran al centro con su vehículo o ya sea de alquiler, multa y además acumulativa.
Es decir, si un vehículo pasa varias veces frente a las cámaras con lector de multas, cada vez que lo haga automáticamente se le pondrá una sanción, y será, no el ayuntamiento el que gestione su cobro, sino la implacable Agencia Tributaria de las Islas Baleares (ATIB) la que se encargará de su gestión y cobro, tanto por vía voluntaria como forzosa, sea el sancionado español o turista.
No obstante, los vecinos de las cercanas localidades de Deià, Fornalutx y Escorca dispondrán de un acceso limitado.
Los ciudadanos empadronados en el municipio y que tengan vehículos que tributan el impuesto de circulación en Sóller no necesitan realizar ningún trámite, ya que de forma automática han pasado a formar parte de la denominada lista blanca que evita ser sancionados por los dispositivos instalados en diferentes calles del centro.
Además de tener acceso libre a todo el pueblo en coche, los residentes tendrán a partir de ahora otra ventaja añadida: todas las plazas de aparcamiento regulado existentes dentro del perímetro de la ZBE en la zona centro serán solo para los empadronados en Sóller, más de 600 plazas.
Por ahora, durante este mes de marzo, los dispositivos no multarán con el fin de ir rodando el sistema, pero a partir del 1 de abril, todos los conductores que no sean vecinos deberán tener en cuenta que tienen el acceso al centro vetado en coche.
La alternativa mejor para sus miles de visitantes es hacer uso de los cuatro aparcamientos disuasorios que el Ayuntamiento ha habilitado en las proximidades de la carretera principal de acceso a la localidad y que permiten dejar el vehículo y acceder al centro de la ciudad, a pie en un paseo de no más de un cuarto de hora.
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