Andalucía
Elecciones en Andalucía

Moreno arrasa sin mayoría absoluta, necesitará a Vox para gobernar y gatillazo histórico del PSOE

El PP gana las elecciones con 53 escaños, cinco menos que en 2022

Juanma Moreno ha ganado las elecciones andaluzas de este domingo (53 escaños), pero sin mayoría absoluta (55) para gobernar sin ataduras. Moreno deja atrás su histórico resultado de hace cuatro años (58) y dependerá de Vox (15) para revalidar la Junta de Andalucía. El PSOE, con María Jesús Montero al frente, lleva al partido a su peor resultado (28). El sanchismo se anota una nueva derrota en el ciclo electoral que empezó en Extremadura, siguió en Aragón y Castilla y León, y que culminará en las generales.

Con todo, se confirma la derechización total en lo que durante votos fue el gran bastión de los socialistas, comunidad que gobernaron sin rival durante 37 años. La distancia entre PP y PSOE, segunda fuerza, es amplísima, casi 20 puntos. El centroderecha acapara más del 55% de los sufragios.

A la izquierda del PSOE, la pugna se salda con una rotunda victoria de Adelante Andalucía (8) sobre Por Andalucía (5), la coalición de IU, Sumar y Podemos.

PP: victoria sin mayoría absoluta

El Partido Popular consolida su dominio electoral en Andalucía, llevando al PSOE a su peor dato, aunque dependerá de Vox para asegurar la gobernabilidad.

La victoria es incontestable, pero los comicios abren ahora el incierto panorama de las negociaciones y los pactos. Moreno se había resistido a alardear en campaña de una mayoría holgada, temía también no alcanzarla y dejar en manos de Vox su permanencia en San Telmo. El resultado obliga de nuevo al centroderecha a entenderse, bien con un gobierno de coalición al estilo de Extremadura y Aragón o con los de Abascal apoyándolo desde fuera.

Los populares pierden cinco escaños y un punto y medio, pese a ganar más de 125.000 votos. Vox apenas sube un diputado, aunque suficiente para condicionar el futuro gobierno autonómico. En cualquier caso, la hegemonía del centroderecha es indiscutible y no existe mayoría alternativa de izquierdas. El Partido Popular ha sido el más votado en las ocho provincias andaluzas y también en las ocho capitales.

«Juanma Moreno gana las elecciones, nos han votado más andaluces que hace cuatro años y, por tanto, batimos nuestro récord histórico de apoyos», es la lectura de la sede central del PP, en la madrileña calle Génova, donde, en cualquier caso, no ocultan que querían la absoluta. «Sí. Pero 53 escaños en Andalucía es un éxito. No es un triunfo completo, pero sí un triunfo claro e incontestable», argumentan.

Su balance es que «Feijóo ha ganado a Sánchez en las elecciones andaluzas de 2022, en las municipales de 2023, en la mayoría de las autonómicas celebradas en 2023, en las generales de ese mismo año, en las gallegas y en las europeas de 2024, en Extremadura en 2025 y en Aragón, en Castilla y León y en Andalucía en este 2026». «Ya ha caído la mayor parte de los alfiles del sanchismo. ¿Quién queda? El Uno», sentencian. En la dirección popular ven «incoherente» que el PSOE celebre «una supuesta ganancia de poder de Vox». «¿Querían frenar a Vox? ¿O que Vox tenga influencia?».

PSOE: su peor resultado histórico

Por más que en La Moncloa eviten una vez más la autocrítica, los resultados de Andalucía se leen como un auténtico plebiscito sobre Pedro Sánchez. El plebiscito «será en las generales», rebate el entorno del socialista. Pero no hay disimulo ante una candidata que no podría serle más afín: su vicepresidenta primera y ministra de Hacienda hasta hace apenas dos meses, su mano derecha en el Gobierno y en el partido -donde aún ostenta la vicesecretaría general-.

Montero, que llegó a definirse a sí misma en campaña como «la mujer con más poder de la democracia» y calificó de «accidente laboral» la muerte de dos guardias civiles que perseguían una narcolancha en Huelva, deja al PSOE por debajo del umbral del pánico de hace cuatro años. Los socialistas, que llegaron a superar los 60 escaños en sus años de hegemonía, ven ahora como no llegan ni a la mitad con una candidata que fue consejera durante la época de corrupción de los ERE.

El partido encadena derrotas autonómicas, por mucho que Sánchez se desmarque. El presidente del Gobierno nunca ha asumido en primera persona la responsabilidad de las derrotas de sus candidatos, y tampoco es previsible que lo haga ahora. Existen pocas dudas -por no decir ninguna- de que el socialista piensa resistir hasta que la convocatoria electoral resulte ya inevitable. Tras los pésimos resultados en Extremadura y Aragón, Andalucía confirma el desgaste de marca y liderazgo a un año de las generales y con una escalada judicial -caso David Sánchez, caso Begoña Gómez- aún por delante.

De la caída del PSOE se beneficia la izquierda extrema. Adelante Andalucía -el partido que encabeza Teresa Rodríguez- da la sorpresa con ocho diputados y prácticamente dobla en representación a Por Andalucía, lo que resuelve la pugna de liderazgo en este segmento ideológico.