Andalucía
ASESINATO EN GARRUCHA

Giro en el caso del niño asesinado en Garrucha: el colegio asegura que la madre pidió su traslado el día que murió

El abogado del abuelo del menor denuncia que este caso es un "fracaso" de las instituciones

La directora del colegio en el que estaba matriculado Lucca, el niño de cuatro años asesinado en Garrucha presuntamente por la pareja de su madre, afirmó el pasado jueves, mientras declaraba en el Juzgado de Instrucción de Vera (Almería), que la mujer solicitó la misma mañana de su fallecimiento un certificado de escolarización con la intención de trasladarlo a otro país.

Según explicó, Bárbara llamó al centro educativo el 3 de diciembre, día en el que fue encontrado el cuerpo, para pedir dicho documento. Por otro lado, la tutora del menor en ese momento declaró durante el juicio que nunca detectó señales de violencia en el cuerpo del niño, salvo en la mañana del 19 de octubre.

Ambas forman parte del grupo de testigos que comparecieron el pasado martes en el Juzgado, dentro del proceso por el asesinato de Lucca ocurrido en diciembre de 2025 en la localidad almeriense de Garrucha. También prestó declaración la persona que facilitó a la madre un teléfono para contactar con su pareja sentimental, principal acusado del crimen, quien puso en duda el supuesto miedo que ella decía sentir hacia él en declaraciones previas ante la jueza.

«Aquí han fracasado las instituciones». Con estas palabras expresó su indignación el abogado del abuelo materno de Lucca, visiblemente afectado y entre lágrimas tras conocerse la muerte del menor.

El letrado José Luis Martínez, que ejerce la acusación particular en representación del abuelo, denunció un «fracaso absoluto» por parte de las instituciones públicas, señalando tanto al colegio del menor como al Ayuntamiento de Garrucha, la Junta de Andalucía, la inspección educativa y las fuerzas de seguridad.

Martínez también sostuvo que existían indicios claros de maltrato y absentismo que no fueron atendidos por el centro escolar, el CEIP Ex Mari Orta, y criticó la falta de actuación del entorno educativo y social. Según afirmó, hay testimonios de vecinos que aseguraban que el niño acudía «solo todas las mañanas» al colegio para evitar agresiones en su hogar, además de asistir a clase con lesiones visibles.

Ampliación de la autopsia

La juez titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Vera (Almería) ordenó una ampliación de la autopsia a solicitud tanto de la Fiscalía como de las defensas, con el objetivo de precisar cuál fue la acción directa o final que causó la muerte, en el marco de la investigación por presuntos delitos de asesinato y maltrato.

Dicha ampliación determinó que el menor murió a causa de un traumatismo abdominal de carácter «violento». Este se habría producido en el contexto de un politraumatismo, provocando un desgarro en el hígado que derivó en un shock hemorrágico.

Esta conclusión contradice la versión de la defensa de la pareja de la madre, que atribuía las lesiones a un intenso masaje abdominal dentro de una supuesta práctica de curanderismo destinada a aliviar dolores de estómago del menor.