Andalucía
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El bar mítico de Sevilla que vende más de 2.000 kilos de caracoles al mes y se ha convertido en el templo de la capital andaluza

Los caracoles son típicos de Andalucía, pero Sevilla se lleva la medalla en cuanto a sabor y tradición

Los meses de mayo, junio, julio y agosto destacan por la llegada de los caracoles

Llega junio y con ello el punto álgido de los caracoles. Estos, aunque se extiendan por toda Andalucía, marcan tendencia en Sevilla. La ciudad hispalense se llena de bares con diferentes recetas familiares que siempre cuentan con un punto diferente. No hay dos recetas iguales.

En este sentido, son muchos los sevillanos que incluso se lanzan a realizar su particular Ruta de los Caracoles por todos y cada uno de los bares sevillanos que tienen este plato típico de los meses de mayo, junio, julio y agosto. Dentro de todos ellos, hay uno que marca tendencia por encima de todos: Bar El Cateto.

Este histórico de la gastronomía sevillana lleva abierto más de 50 años y destaca por ser el bar donde, según muchos sevillanos, están los mejores caracoles de la provincia. De hecho, sus números avalan tales halagos, puesto que recientemente se ha podido conocer que venden 70 kilos diarios; por ende, más de 2.000 kilos al mes.

La receta ha pasado por tres generaciones y, actualmente, la misma sigue siendo exactamente igual que la que llevó a cabo la abuela Pepa hace 50 años. Estos caracoles son especiales por algo que destacan todos los que lo prueban: el toque picante que los diferencia de los del resto de Sevilla.

La historia de la familia Trigo

La familia Trigo lleva años regentando el Bar El Cateto, pero sus inicios no fueron en este mítico establecimiento, sino en una tasquita de Umbrete, localidad del Aljarafe sevillano. Allí fue donde Agustín y Josefa pasaron varios años antes de decidir poner rumbo a Sevilla con sus tres niños y abrir una tasca en la calle Sinaí. Por aquel entonces, la especialidad de la casa era el mosto de Umbrete y los guisos caseros de la abuela Pepa: carne con tomate, sangre encebollada y, como no, los caracoles y las cabrillas.

Con el paso del tiempo, la tasca pasó a ser un bar representativo en Sevilla: Bar El Cateto. Todo ello tras comprar el local colindante a la por entonces tasca. Gracias a ello, pudieron ampliar la carta y ofrecer tapas más variadas.

No es el único establecimiento regentado por la familia Trigo. En Parque Alcosa, abrieron su segundo negocio, La Fresca. El mismo también se ha hecho un hueco en la hostelería sevillana gracias a la calidad de su producto.