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El segundo país más visitado del mundo recibe 26,5 millones de turistas en 4 meses

España no ha necesitado esperar al verano para volver a mover cifras altas de turismo. En los cuatro primeros meses del año han llegado 26,5 millones de visitantes internacionales, un dato que, visto en frío, impresiona. Pero lo más llamativo no es solo el número, sino el momento en el que llega.

Porque el año no empezó especialmente fuerte con enero y febrero siendo meses más bien tranquilos, dentro de lo habitual, aunque todo cambió al llegar la primavera, con Marzo que  empezó a animarse, aunque ha sido abril el que ha marcado la diferencia de verdad. Sólo en ese mes se registraron 9,1 millones de turistas, un 5,2% más que el año anterior. No es una subida pequeña ni aislada. Es, de hecho, el mayor crecimiento interanual de los últimos doce meses y convierte ya a España en el segundo país más visitado del mundo por detrás de Francia

El segundo país más visitado del mundo recibe 26,5 millones de turistas

No es ningún secreto que el turismo en España tiene su propio calendario. Los primeros meses suelen ser más flojos y, a medida que el tiempo mejora, todo empieza a activarse. Este año ha seguido ese mismo patrón, aunque con un matiz si bien el salto de abril ha sido más evidente de lo habitual. No sólo han llegado más turistas, sino que el crecimiento ha sido más intenso que en meses anteriores.

Eso suele interpretarse como una señal clara de que la demanda sigue ahí. No se ha perdido sino que simplemente estaba esperando el momento y, como casi siempre, coincide con la primavera. Más horas de luz, mejor clima y la sensación de que ya empieza la temporada alta, aunque aún falten semanas para el verano.

No hay una sola explicación

Cuando salen cifras así, siempre surge la misma pregunta: por qué. Y la respuesta, en este caso, no es sencilla si tenemos en cuenta que existen varios factores que se están mezclando. Uno de ellos es la recuperación de los viajes de larga distancia. Sobre todo desde América. Durante un tiempo este tipo de turismo cayó bastante, y ahora está volviendo poco a poco.

También hay un ligero regreso de los viajes de negocios. No es que hayan vuelto al nivel de hace años, pero sí se están recuperando y eso suma. Y luego está el contexto internacional que es donde la cosa se complica un poco más. En un escenario con conflictos abiertos y cierta incertidumbre, muchos viajeros optan por destinos que les resulten más estables o previsibles. España, en ese sentido, juega con ventaja. No es el único país que lo hace, pero sí uno de los que mejor se posiciona en esa percepción.

Segunda del mundo, otra vez

Con estos datos, España se mantiene en el segundo puesto entre los países más visitados del mundo. Solo Francia está por delante. El año pasado se cerró con 96,8 millones de turistas internacionales, un 3,2% más que el anterior. Francia superó los 100 millones y sigue en cabeza, pero la distancia tampoco es enorme.

Más allá de quién va primero o segundo, lo relevante es que España es un de los países que más turismo atrae y desde hace años y tiene mucho que ver con lo que ofrece. No sólo por el clima, que siempre ayuda, sino por todo lo demás: ciudades con patrimonio, zonas de costa, gastronomía, buena conexión aérea etc….,  de modo que no hay una única razón por la que alguien decide venir sino que normalmente son varias a la vez.

El problema empieza a notarse en algunas ciudades

Pero no todo es positivo. O al menos no para todo el mundo si tenemos en cuenta que en algunas ciudades, sobre todo las más visitadas, el aumento constante de turistas empieza a generar cierto desgaste. No es algo nuevo, pero sí cada vez más visible con Barcelona o Madrid como claros ejemplos ya que a mayor número de turistas, más presión para los locales.

Y ahí es donde empiezan las tensiones. De hecho, en los últimos años han aparecido protestas y movimientos que cuestionan el modelo turístico. No tanto el turismo en sí, sino cómo se está gestionando, ya que una cosa es que lleguen visitantes y otra que la ciudad se sature en determinados momentos y es complicado encontrar un equilibrio.

Un verano que puede volver a batir cifras

Con lo que se ha visto hasta ahora, todo apunta a que los próximos meses seguirán en la misma línea. El verano, como siempre, será el momento clave. Si no hay cambios bruscos, las cifras podrían acercarse bastante a las del año pasado o incluso superarlas. Y eso, viendo el contexto internacional, tiene su mérito. De momento, los 26,5 millones de turistas en sólo  cuatro meses ya dicen bastante. No es una cifra menor, ni mucho menos. Lo que queda por ver es cómo evoluciona el resto del año. Si el ritmo se mantiene o si hay algún frenazo, pero por ahora, la tendencia es clara.