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El pintoresco pueblo de 70 habitantes que esconde uno de los museos más curiosos y originales de España

  • Alejo Lucarás
  • Periodista y redactor SEO especializado en actualidad, ciencia aplicada, tecnología y fenómenos sociales, con un enfoque divulgativo y orientado a explicar al lector cómo los grandes temas de hoy impactan en su vida cotidiana.

No hace falta explorar las grandes ciudades para encontrar los museos más curiosos de España. De hecho, las propuestas más llamativas o temáticas poco habituales están muchas veces en el turismo rural. Esta realidad cultural se radica entonces en pequeñas poblaciones, donde el patrimonio se conserva desde una perspectiva más cercana y vinculada al entorno.

Es precisamente en este escenario que aparece Solarana, un pueblo de reducidas dimensiones y con tan solo 73 habitantes (según el INE) que forma parte de esa red de destinos que los curiosos agradecen haber visitado. Lejos del ruido urbano, este enclave reúne historia, tradición y una propuesta cultural centrada en el cómic y el cine mudo.

¿Cuál es uno de los museos más curiosos y originales de España?

Entre los museos más curiosos que pueden encontrarse en España destaca el Museo del Cómic de Solarana, un espacio que rompe con la idea habitual de este tipo de centros. Ubicado en una antigua casa solariega, este lugar ofrece un recorrido por la evolución del tebeo en el país.

El museo alberga más de 2.000 ejemplares, entre cómics y revistas, muchos de ellos adquiridos o cedidos por vecinos de la zona. Esta colección permite trazar una línea temporal que se remonta a los primeros intentos del cómic en España, situados entre finales del siglo XIX y comienzos del XX.

Sala del Museo del Cómic. Foto: Oficina de Turismo de Arlanza.

Además, el espacio incorpora materiales relacionados con el cine mudo, como fotografías y proyecciones audiovisuales, ampliando así su enfoque cultural. Este planteamiento lo convierte en uno de los museos más curiosos para quienes buscan propuestas alejadas de lo convencional.

El curioso sistema de acceso que tiene el Museo del Cómic en Solarana

Una de las particularidades de este museo es su forma de acceso. Forma parte de la red de Museos Vivos, lo que implica un modelo sin personal permanente en el recinto.

Para entrar, es necesario solicitar previamente un código que permite abrir la puerta. Este sistema exige también un comportamiento responsable por parte de los visitantes, ya que el espacio funciona sin supervisión directa.

Este formato refuerza su inclusión dentro de los museos más raros, no solo por su contenido, sino también por su gestión. La experiencia se desarrolla de forma autónoma, lo que añade un componente distinto respecto a otros centros culturales tradicionales.

¿Qué se puede ver en Solarana, el pueblo que aloja a uno de los museos más curiosos de Burgos?

Más allá del museo, Solarana conserva elementos patrimoniales que completan la visita. En su núcleo urbano destaca la iglesia de la Asunción de Nuestra Señora, un edificio de estilo gótico tardío construido entre los siglos XV y XVI.

El templo cuenta con tres naves cubiertas por bóvedas de crucería, además de elementos como una pila bautismal románica y retablos, entre los que sobresale uno barroco fechado en 1755. En el exterior, la torre y la portada flamígera forman parte de su estructura más reconocible.

A su vez, en las inmediaciones también se pueden encontrar otros puntos de interés, detallados a continuación:

Estos elementos reflejan la larga historia de la zona, que se remonta a asentamientos prerromanos y a su posterior desarrollo durante el Imperio romano.

La frutilla del postre: el entorno natural de Solarana

El entorno natural que rodea a Solarana añade otro atractivo a la experiencia. Recordemos que la localidad se sitúa en un área que permite realizar distintas rutas de senderismo, integrando naturaleza y patrimonio.

Entre las opciones disponibles se encuentran estas:

Presentadas todas estas alternativas, podría decirse que la visita a Solarana se transforma en una propuesta completa, donde, además de un museo fuera de lo común, se suman actividades al aire libre y recorridos históricos.