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Semana Santa

Ni procesiones ni cofradías: en un pueblo de Navarra persiguen a Judas y lo decapitan en el ayuntamiento

  • Ana López Vera
  • Máster en Periodismo Deportivo. Pasé por medios como Diario AS y ABC de Sevilla. También colaboré con la Real Federación de Fútbol Andaluza.

En Cabanillas, un pequeño municipio situado en la Ribera de Navarra, el Domingo de Resurrección no concluye con una procesión solemne, sino con una persecución multitudinaria por las calles del pueblo que termina con la captura y decapitación simbólica de Judas frente al ayuntamiento.

Esta tradición, conocida como la captura de Judas, se ha convertido en uno de los actos más singulares de la Semana Santa navarra.

La persecución y decapitación de Judas en Cabanillas, la tradición más sorprendente de la Semana Santa en Navarra

Cada Domingo de Resurrección, la plaza del Ayuntamiento de Cabanillas se transforma en el escenario de un ritual que mezcla tradición religiosa y representación popular.

Según explica el portal turístico oficial Visit Navarra, el acto comienza alrededor de las 13:00 horas, justo después de la conocida Procesión del Encuentro.

Durante esta procesión, una niña vestida de ángel anuncia a la Virgen la resurrección de Cristo, un momento simbólico en el que se retira el luto del rostro de la imagen mariana.

Tras ese acto solemne, el ambiente cambia por completo. A partir de ahí, empieza la llamada captura de Judas, una persecución que reúne a vecinos y visitantes en torno a una escena que se desarrolla por las calles del municipio.

Así es la Captura de Judas en Cabanillas: una persecución popular que recorre las calles del pueblo

El protagonista de esta tradición es el joven que interpreta a Judas. Su aspecto lo hace fácilmente reconocible ya que viste un traje llamativo en tonos rojos y plateados y cubre su rostro con una malla para ocultar su identidad.

Desde el siglo XIX, los jóvenes del municipio representan a los soldados romanos encargados de capturarlo. En cuanto comienza el acto, se inicia una persecución por las calles del pueblo que se convierte en uno de los momentos más esperados de la jornada.

La escena se transforma en una carrera imprevisible. El falso Judas intenta despistar a sus perseguidores escondiéndose entre la multitud e incluso entrando en casas particulares abiertas para la ocasión.

Durante su huida simula robar comida o bebida y, en algunos momentos, realiza saltos desde balcones para escapar de los soldados romanos, lo que incrementa la espectacularidad del evento.

Mientras tanto, los vecinos participan activamente increpando al traidor y animando a los perseguidores, lo que refuerza el carácter festivo y participativo de esta tradición.

El final de la Captura de Judas: 15 minutos de persecución y una decapitación simbólica frente al ayuntamiento

La persecución suele durar alrededor de 15 minutos. En ese tiempo, el personaje de Judas recorre varias calles del casco urbano intentando evitar a los soldados romanos que tratan de atraparlo ante la mirada de los asistentes.

El desenlace llega cuando finalmente los perseguidores logran darle alcance. El momento culminante tiene lugar frente a la fachada del ayuntamiento, donde se escenifica su castigo simbólico.

Ante la multitud reunida en la plaza, el personaje que representa a Judas es decapitado de manera figurada, un gesto que simboliza el castigo al apóstol que traicionó a Jesús. Con este acto finaliza una de las tradiciones más peculiares de la Semana Santa en Navarra.