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La llaman la fortaleza de las 300 torres y es uno de los castillos templarios más antiguos que hay en España

  • Alejo Lucarás
  • Periodista y redactor SEO especializado en actualidad, ciencia aplicada, tecnología y fenómenos sociales, con un enfoque divulgativo y orientado a explicar al lector cómo los grandes temas de hoy impactan en su vida cotidiana.

Hablar de castillos templarios en la Comunidad Valenciana requiere detenerse en enclaves que marcaron el avance de la Reconquista y la reorganización del territorio tras la conquista cristiana. En el interior de la provincia de Castellón se alza una fortaleza que resume siglos de dominio musulmán, control feudal y presencia de órdenes militares.

Este recinto, conocido popularmente como la fortaleza de las 300 torres, no solo desempeñó un papel clave en la defensa del norte del antiguo Reino de Valencia, sino que también formó parte de la red de castillos templarios que aseguraban las rutas entre la costa y el interior peninsular.

¿Cuál es uno de los castillos templarios más antiguos que hay en España?

El protagonista de esta ocasión es el Castillo de Onda. Este se levanta sobre un promontorio que domina la localidad de Onda. Sus orígenes se remontan al siglo X, cuando fue construido por los musulmanes sobre un asentamiento anterior de época romana.

Aquella primera estructura quedó enterrada bajo sucesivas ampliaciones y reformas, reflejo de la importancia estratégica del lugar.

Entre los siglos XII y XIII, el enclave fue considerado uno de los puntos más relevantes al norte de la Valencia islámica. Tras las campañas de conquista cristiana, culminadas con la llegada de Jaime I de Aragón en 1242, la fortaleza pasó a manos cristianas. A partir de entonces, su historia quedó ligada a distintas órdenes militares.

Primero estuvo bajo control de la Orden del Temple, lo que lo convierte en uno de los castillos templarios más antiguos del territorio valenciano.

Posteriormente pasó a la Orden del Hospital y más tarde a la Orden de Montesa, heredera de los bienes templarios tras la disolución de estos en el siglo XIV. Cada etapa dejó modificaciones en la estructura defensiva y en la organización interna del recinto.

¿Por qué se lo conoce como el castillo de las 300 torres?

El sobrenombre de «castillo de las 300 torres» responde a una tradición popular que afirmaba que la fortaleza «contaba con tantas torres como días tiene el año». Aunque la cifra es simbólica, refleja la magnitud que alcanzó el conjunto en su momento de mayor desarrollo.

El acceso principal conduce al albacar exterior, una amplia zona protegida por murallas donde se refugiaban población y ganado en caso de ataque.

Esta segunda línea defensiva estaba flanqueada por torres de vigilancia y conectaba con la muralla norte de la antigua medina. Desde allí se accedía a la puerta de Sant Pere, cuya última rehabilitación data de 1578.

En el interior se distinguen varias áreas:

La estructura original islámica permanece oculta bajo intervenciones posteriores. Una de las reformas más relevantes se produjo en el siglo XIX, durante las guerras carlistas, cuando se adaptaron las defensas a las necesidades de la época.

Los conflictos históricos que tuvieron lugar en el castillo de Onda

La ubicación del castillo explica su protagonismo en numerosos enfrentamientos. Durante la Edad Media fue escenario de disputas entre musulmanes y cristianos. La tradición vincula el lugar a Rodrigo Díaz de Vivar, figura asociada a las campañas por el control de las rutas estratégicas de la zona.

Ya en época moderna, la fortaleza participó en episodios como la guerra de las Germanías y la Guerra de Sucesión. En 1812 fue ocupada por tropas napoleónicas, y en el siglo XIX volvió a cobrar importancia durante las guerras carlistas. Incluso en la Guerra Civil española el recinto tuvo funciones militares.

Con el paso del tiempo, el castillo perdió su papel defensivo y comenzó una etapa distinta. En el siglo XX, edificios levantados por frailes carmelitas aprovecharon estructuras anteriores, como antiguos aljibes, para habilitar espacios educativos y religiosos. Durante varias décadas funcionó como colonia escolar.

Museo, restauración y protección de uno de los castillos templarios más antiguos

Desde hace años, el castillo se encuentra en proceso de restauración. En la antigua iglesia construida en 1920 se ubica hoy el Museo de Historia y Arqueología Local.

Entre las piezas más destacadas figura un conjunto de yeserías musulmanas procedentes de una vivienda palaciega del siglo XIII, consideradas uno de los hallazgos más relevantes del patrimonio andalusí de la zona.

El recinto puede visitarse de forma gratuita y permite recorrer el patio de armas, la alcazaba y las distintas líneas de muralla. La recuperación patrimonial ha ido acompañada de actividades culturales y visitas guiadas que explican la evolución histórica del enclave.

Por último y no menos importante, en 1967 fue declarado Conjunto Histórico-Artístico junto al casco antiguo de la localidad. Posteriormente obtuvo la categoría de Bien de Interés Cultural y Monumento Nacional, consolidando así su protección legal.