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Apple vs Apple Corps: la disputa que casi frena el lanzamiento de iTunes

  • Nacho Grosso
  • Cádiz (1973) Redactor y editor especializado en tecnología. Escribiendo profesionalmente desde 2017 para medios de difusión y blogs en español.

La coexistencia de dos gigantes con el mismo nombre comercial fue, durante casi treinta años, una fuente inagotable de problemas jurídicos. El caso de Apple vs Apple Corps no fue una simple disputa de propiedad intelectual, sino una barrera estratégica que impidió a Apple Computer entrar en el mercado multimedia durante gran parte de su historia temprana. Lo que comenzó como una coincidencia nominal entre una empresa de ordenadores y el sello discográfico de los Beatles, terminó transformando la forma en que consumimos software y música en la actualidad.

Un pacto de no agresión condenado al fracaso

En 1978, Apple Corps, la empresa fundada por los Beatles en 1968, demandó a la joven Apple Computer por infracción de marca registrada. El primer acuerdo llegó en 1981, bajo una premisa que hoy parece ridícula, Steve Jobs prometía que su empresa nunca entraría en el negocio de la música, mientras que los Beatles se comprometían a no fabricar ordenadores.

Apple Computer pagó 80.000 dólares de la época, pero la paz duró poco. Con la llegada del Macintosh y el Apple IIGS, las máquinas empezaron a incluir chips de sonido avanzados y capacidades MIDI. Esto fue interpretado por Apple Corps como una violación del pacto, dando lugar a una segunda batalla legal en 1989 que puso contra las cuerdas la capacidad de innovación de Cupertino en el área creativa.

Fuente: Bruno Vincent/Getty Images

El ingenio de Jim Reekes y el sonido «Sosumi»

Uno de los episodios más curiosos de la disputa ocurrió durante el desarrollo del System 7. Para evitar más demandas, los abogados de Apple exigieron que ningún sonido del sistema tuviera un nombre con connotaciones musicales. Jim Reekes, ingeniero de audio de la compañía, creó un aviso sonoro al que llamó irónicamente «Sosumi».

Aunque oficialmente se presentó como una palabra japonesa sin significado, fonéticamente se lee como «So sue me» («pues demándame»). Fue una respuesta técnica directa al acoso judicial de la discográfica de los Beatles, demostrando la tensión que se vivía en los pasillos de la empresa. En 1991, se alcanzó un nuevo acuerdo tras el pago de 26,5 millones de dólares, pero el conflicto estaba lejos de terminar.

La crisis de iTunes y el acuerdo de 2007

El equilibrio se rompió definitivamente en 2003. Con la presentación del iPod y la apertura de la iTunes Store, Apple Computer se convirtió en el mayor vendedor de música del mundo. Apple Corps volvió a los tribunales alegando que la tienda digital violaba el acuerdo de 1991. A pesar de que los jueces británicos fallaron inicialmente a favor de Jobs en 2006,  precisamente tal día como hoy, la incertidumbre legal amenazaba la expansión global de la compañía.

Fuente: Apple Music

Neil Aspinall, director de Apple Corps, fue el negociador más duro en este proceso. Su salida de la empresa en 2007 facilitó un acuerdo histórico. Aunque los términos se mantuvieron confidenciales, analistas financieros estiman que Apple Inc. pagó cerca de 500 millones de dólares para comprar todas las marcas relacionadas con «Apple», licenciando de vuelta los derechos necesarios a la discográfica.

El final de la tregua: los Beatles en la Store

El cierre definitivo de esta guerra no llegó con un cheque, sino con la disponibilidad del producto. El 16 de noviembre de 2010, Apple anunció triunfalmente que la discografía completa de los Beatles llegaba por fin a iTunes. Este hito no solo fue un movimiento de marketing, sino la prueba de que Cupertino había ganado la batalla por la identidad de la manzana, transformándose de un fabricante de ordenadores en el eje central de la industria musical moderna.