Sociedad
Iglesia Católica y unidad eclesial

El Vaticano abre una vía de diálogo con la Fraternidad San Pío X ante el riesgo de división doctrinal

El Vaticano ha iniciado conversaciones con la Fraternidad San Pío X, grupo tradicionalista no en plena comunión con Roma, para que suspenda la ordenación de nuevos obispos sin aprobación papal, advirtiendo del riesgo de un cisma si sigue adelante con su plan.

La Santa Sede, a través del prefecto de la Oficina de Doctrina de la Fe, el cardenal Víctor Manuel Fernández, ha ofrecido un proceso de diálogo teológico con la Fraternidad San Pío X (SSPX), organización tradicionalista surgida tras la polémica ordenación episcopal de 1988 sin consentimiento del Papa. El objetivo principal de este acercamiento es persuadir a la Fraternidad de cancelar la consagración de nuevos obispos prevista para el 1 de julio, que el Vaticano considera una «ofensa grave» a la unidad de la Iglesia.

El plan propuesto por el Vaticano no implica un reconocimiento automático de la SSPX dentro de la plena comunión eclesial, sino un espacio de diálogo bajo condiciones claras: suspender cualquier consagración episcopal no aprobada por la Santa Sede y participar en conversaciones doctrinales que podrían allanar el camino para la regularización de su estatus.

Por su parte, el superior de la Fraternidad San Pío X, el reverendo Davide Pagliarani, defendió ante el cardenal Fernández la necesidad de las nuevas consagraciones debido al envejecimiento de sus obispos. Pagliarani aseguró que llevará la oferta del Vaticano a sus consejeros antes de tomar una decisión final, prevista en los próximos días.

Este acercamiento refleja los esfuerzos del papa León XIV por manejar los desafíos que plantea el tradicionalismo dentro de la Iglesia Católica, sin descartar medidas disciplinarias si no se respeta la autoridad papal en cuestiones que afectan la comunión eclesial y la doctrina católic