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Paz Padilla destapa lo que nunca había contado sobre su ex: «Yo hacía como que no pasaba nada»

Paz Padilla ha compartido uno de los recuerdos más personales de su vida sentimental durante la presentación de su nuevo libro, Alzar el duelo. El acto, celebrado en el Club Siglo XXI, sirvió como escenario para que la gaditana recordara por primera vez con detalle el proceso que atravesó tras su separación de Albert Ferrer, padre de su hija Anna Ferrer.

Con el tono cercano y el humor que siempre han caracterizado sus intervenciones públicas, la protagonista de nuestra noticia rememoró uno de los momentos más complejos de su vida privada. Lo hizo combinando la ironía con una reflexión profunda sobre el duelo emocional, una de las ideas centrales del libro que acaba de presentar y que gira en torno a la necesidad de aprender a despedirse de lo que ya no está.

Paz Padilla explicó que, cuando su ex marido decidió marcharse, durante un tiempo se negó a aceptar la situación. Según relató ante los asistentes, trataba de convencerse a sí misma de que todo respondía a una etapa pasajera. En su mente, aquella ruptura no era definitiva, sino una crisis temporal que terminaría resolviéndose con el regreso de quien había sido su compañero sentimental durante años.

El motivo de la separación

Paz Padilla ha recordado cómo reaccionó en los primeros días tras la separación. Lejos de asumir inmediatamente lo ocurrido, optó por continuar con su rutina como si nada hubiese cambiado, un mecanismo que ahora identifica como una forma de negación.

«Yo hacía como que no pasaba nada», confesó con naturalidad. En aquel momento estaba convencida de que la situación se debía a «una crisis de identidad» de su pareja y que, tarde o temprano, regresaría a casa. Esa convicción la acompañaba en los gestos más cotidianos de su vida.

Uno de esos gestos, aparentemente trivial, terminó convirtiéndose en una de las anécdotas más recordadas de la presentación. Paz explicó que, cuando acudía al supermercado, seguía comprando los mismos productos que consumía su ex marido, como si su ausencia fuese algo temporal. Entre ellos estaban los yogures con bifidus activos que él solía tomar.

Paz Padilla en un programa. (Foto: Telecinco)

La presentadora relató la escena con el humor que caracteriza su forma de contar las historias personales. Explicó que seguía llenando la nevera con aquellos yogures porque estaba convencida de que en cualquier momento él volvería. «Enseguida volverá, ya verás», se repetía para tranquilizarse, intentando mantener la normalidad mientras la realidad avanzaba en otra dirección.

Un golpe de realidad

La situación dio un giro cuando su hermana decidió hablar con ella con franqueza y hacerle ver lo que estaba ocurriendo. Fue entonces cuando Paz se enfrentó por primera vez a la posibilidad de que la ruptura fuera definitiva. Según cuenta, la conversación fue directa y sorprendente. Su hermana le dijo claramente que su ex no iba a regresar.

La respuesta fue tan inesperada como reveladora: su hermana le explicó que él se había ido a vivir con otra mujer que trabajaba en una tienda de la conocida cadena de muebles Ikea. La reacción de la humorista fue inmediata y, como suele ocurrir en su estilo narrativo, estuvo cargada de ironía.

Padilla recordó entre risas cómo se preguntó en voz alta si realmente la había dejado por alguien que trabajaba en aquella empresa. Sin embargo, también quiso matizar con humor que la otra persona no tenía ninguna culpa de lo ocurrido.

«¿Qué me ha dejado a mí por una de Ikea?», preguntó muy dolida. «A ver, pobrecita, que no tienen nada de culpa, ¿no? Las de Ikea. Pero claro, yo decía, por favor, que yo ya soy Paz Padilla, que yo tengo un nombre, y mi hermana sí, pues tú serás Paz Padilla, pero ella seguro que monta las estanterías ‘estrumpers’ mejor que tú».

El nuevo libro de Paz Padilla

La experiencia de Paz Padilla conecta directamente con el contenido de su libro Alzar el duelo, donde reflexiona sobre la dificultad de despedirse de las personas, las etapas o los objetos que han formado parte de nuestra vida.

Durante la presentación, Paz planteó una pregunta que considera clave para entender los procesos emocionales que acompañan a las pérdidas. Se preguntó por qué resulta tan difícil desprenderse de la ropa o de las pertenencias de los seres queridos cuando ya no están, una situación que muchas personas experimentan tras una ruptura o una pérdida.

Para la humorista, la respuesta es sencilla y al mismo tiempo profunda: cuesta soltar porque, en el fondo, nadie quiere hacerlo. Aferrarse a los objetos o a los recuerdos se convierte en una forma de mantener viva una parte del pasado que resulta difícil dejar atrás.

A su juicio, desde pequeños se nos inculca la idea de que debemos alcanzar metas, ganar dinero o mantener una juventud permanente. Sin embargo, considera que apenas se habla de la importancia de aprender a despedirse, de aceptar los cambios y de asumir que algunas etapas terminan.