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España se prepara para la guerra de los drones y confirma: ya se está entrenando a pilotos para abatir amenazas no tripuladas

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

España atraviesa actualmente un escenario geopolítico especialmente complejo. La crisis migratoria en Ceuta no es el único indicio de los cambios que están experimentando las relaciones con algunos de nuestros países vecinos. Al mismo tiempo, diferentes conflictos internacionales se intensifican y abren escenarios cada vez más difíciles de prever. Ucrania continúa siendo un foco de tensión en el flanco oriental de la Unión Europea, mientras persiste la inestabilidad en Oriente Próximo.

En este contexto, durante las últimas semanas, el Ejército del Aire y del Espacio de las Fuerzas Armadas españolas ha intensificado sus ejercicios de preparación ante una posible situación de combate real. Este entrenamiento se ha desarrollado en dos escenarios completamente diferentes. Uno de ellos está situado en El Arenosillo, en la provincia de Huelva, donde los efectivos participan en distintas maniobras utilizando blancos aéreos de los modelos Scrab III, II y Moai, vehículos no tripulados que simulan la velocidad y forma de un sistema militar del mismo tipo. Por otro lado, se encuentra la misión internacional española desplegada en Rumanía, concretamente en la base aérea Mihail Kogalniceanu, ubicada en la ciudad de Constanza, junto al mar Negro; esta misión está formada por aviones de combate F-18, un A400M y aproximadamente 200 pilotos.

Preparación para la guerra de los drones

Entre el 13 y el 18 de septiembre, el Ejército del Aire y del Espacio llevó a cabo el ejercicio Atlante 26, una actividad de ámbito nacional orientada al adiestramiento avanzado de sus unidades mediante el empleo de armamento real aire-aire y aire-superficie, así como al desarrollo de misiones C-UAS. La base principal de operaciones fue la Base Aérea de Morón (Sevilla), donde se desarrollaron actividades de tiro real en las áreas del golfo de Cádiz, utilizando blancos aéreos y marítimos semiautónomos controlados desde el Centro de Experimentación del Arenosillo (CEDEA), operado por el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA).

En el ejercicio participaron medios y personal de las alas 11, 12, 14, 15, 46 y 48, además del Escuadrón de Zapadores Paracaidistas (EZAPAC), junto con los elementos de apoyo y mando y control necesarios para su desarrollo. La dirección se realizó desde la base de Morón y desde el CEDEA, que coordinó la actividad de las unidades participantes, del AOC, del Centro de Control de El Arenosillo y del resto de organismos implicados.

El ejercicio se estructuró en tres fases: despliegue e integración, ejecución y repliegue. En primer lugar, el día 13 se llevó a cabo la integración del personal participante en la Base Aérea de Morón, incluyendo las conferencias operativas y de seguridad necesarias. La fase de ejecución, desarrollada entre el 14 y el 18 de septiembre, se organizó en diferentes periodos de actividad que permitieron alternar y compatibilizar el tiro de cañón aire-aire sobre blanco remolcado por dron, el lanzamiento de misiles aire-aire, el lanzamiento de misiles aire-superficie contra blanco naval y las misiones C-UAS. El día 18 se realizó el repliegue escalonado de las unidades y medios participantes conforme al correspondiente plan de movimientos.

Una de las claves del Atlante 26 fue el uso de armamento real en zonas habilitadas del golfo de Cádiz, con blancos aéreos y marítimos semiautónomos controlados desde la CEDEA. El ejercicio incluyó prácticas de cañón aire-aire contra blancos remolcados por drones, lanzamientos de misiles aire-aire y ataques con misiles aire-superficie dirigidos contra objetivos navales.

Iniciativa NEMO

Con el objetivo de disponer de mayor libertad de acción y estar preparado para desarrollar operaciones ofensivas, defensivas o de respuesta, el Ejército del Aire y del Espacio continúa trabajando en la propuesta planteada por el general Isaac Crespo, jefe del Mando del Espacio (MESPA), para impulsar la denominada iniciativa NEMO. El objetivo es desarrollar el primer satélite policía español, un dispositivo que tendría capacidad para «maniobrar y posicionarse en las proximidades del área de operación de activos de interés nacional».

Alerta por los drones Gerbera

Según El Mundo, Estados Unidos habría advertido a varios países del sur de Europa sobre la posibilidad de una operación rusa con drones. De acuerdo con estas informaciones, Moscú podría recurrir a barcos para lanzar drones Gerbera, con una autonomía de hasta 600 kilómetros, con España, Francia e Italia entre los posibles objetivos.

De acuerdo con fuentes anónimas del Ministerio de Defensa de Lituania citadas por El Mundo, el modelo identificado sería el Gerbera, un pequeño dron de fabricación rusa que mide alrededor de dos metros y pesa unos 18 kilos. El dispositivo puede alcanzar una distancia de hasta 600 kilómetros y desplazarse a una velocidad aproximada de 160 km/h.

El Kremlin ya habría realizado pruebas relacionadas con el lanzamiento de drones desde plataformas marítimas; el pasado mes de febrero, una unidad naval sueca detectó un aparato despegando de un buque ruso de inteligencia en el estrecho de Öresund. También existe el precedente de los drones armados detectados en el aeropuerto alemán de Leipzig, una acción que Berlín atribuye a los servicios de inteligencia rusos.