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accidente ferroviario de Urda

La líder de Amyts, cuestionada: Castilla-La Mancha pidió refuerzos médicos para Urda y no acudió para colaborar

Ángela Hernández tiene su plaza hospitalaria como médica en esta comunidad

SESCAM activó sus principales centros asistenciales y puso en marcha medidas extraordinarias para garantizar la atención a los afectados

El accidente ferroviario de Urda (Toledo), ocurrido el pasado 28 de octubre, obligó a Castilla-La Mancha a activar un dispositivo extraordinario de asistencia sanitaria, movilizar recursos de emergencia y reforzar las plantillas hospitalarias para atender a los numerosos heridos. La magnitud de la emergencia llevó al Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM) a solicitar la incorporación extraordinaria de profesionales y a retener en sus puestos a médicos y enfermeros que estaban terminando sus turnos de guardia.

Sin embargo, esta respuesta asistencial contrasta con el debate abierto en Madrid en torno a la huelga médica y al papel de Ángela Hernández, secretaria general de Amyts, que este miércoles vuelve a liderar la convocatoria de paros en la sanidad madrileña. Hernández tiene su plaza hospitalaria en Castilla-La Mancha, la misma comunidad que, tras el accidente ferroviario de Urda, hizo un llamamiento para reforzar las plantillas y aumentar los efectivos sanitarios ante la magnitud de la emergencia. Pese a esa necesidad de personal, no acudió a su puesto de trabajo en la región donde podía haber colaborado.

Así, la dimensión de la emergencia obligó a reorganizar la actividad de los hospitales de Castilla-La Mancha. El Gobierno regional elevó el Plan Territorial de Emergencia (PLATECAM) a la situación operativa 2 y solicitó la intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME). Al mismo tiempo, el SESCAM activó sus principales centros asistenciales y puso en marcha medidas extraordinarias para garantizar la atención a los afectados.

Entre las medidas adoptadas figuró la permanencia de profesionales sanitarios en sus puestos una vez finalizadas sus guardias. La Consejería de Sanidad solicitó la incorporación extraordinaria de médicos y personal de enfermería para ampliar la capacidad asistencial en un momento en el que los hospitales tenían que reorganizar sus servicios de urgencias, quirófanos y camas disponibles. También se instaló un Puesto Médico Avanzado para realizar el triaje, prestar la primera asistencia y coordinar los traslados hospitalarios.

Pese a esta solicitud y que la líder de Amyts, Ángela Hernández, tiene su plaza en esta comunidad, una vez más, el sindicalismo pide ejemplo, pide huelgas, pero no contempla dar ejemplo. Al parecer, la situación administrativa de Hernández incluye una plaza de origen en la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha y una adscripción temporal en Madrid. 

Hernández ejerce la máxima responsabilidad ejecutiva de Amyts desde febrero de 2022, cuando sustituyó a Julián Ezquerra, y renovó su mandato en octubre de 2025. Su dedicación exclusiva al sindicato viene de años atrás. En una entrevista publicada en 2022, la propia dirigente explicó que había dejado el quirófano en 2016 para centrarse en la actividad sindical.

Colaboración de la Comunidad de Madrid

El Hospital Universitario de Toledo, el Mancha Centro de Alcázar de San Juan y los hospitales de Ciudad Real y Albacete participaron en el dispositivo de atención. La emergencia también requirió la colaboración de la Comunidad de Madrid, que puso a disposición centros como La Paz, el 12 de Octubre y el Hospital de Getafe para recibir a pacientes procedentes del accidente. La coordinación entre ambas comunidades permitió distribuir la presión asistencial y atender a los heridos según sus necesidades clínicas.

En este contexto, la secretaria general de Amyts, Ángela Hernández, había asegurado públicamente que los facultativos madrileños estaban dispuestos a colaborar con Castilla-La Mancha, como así fue con un dispositivo especial puesto en marcha por parte de la Consejería de Sanidad. En declaraciones recogidas por la líder sindical, sostuvo que los profesionales se habían puesto en contacto con sus respectivos servicios para ofrecerse a colaborar o acudir a reforzar los dispositivos asistenciales. También defendió que, ante una catástrofe de estas características, la ayuda debía canalizarse a través de los mecanismos de coordinación de emergencias; pero no acudió a su puesto de trabajo para colaborar.

Sin embargo, conviene distinguir entre esa disponibilidad colectiva que trasladó la dirigente sindical y su participación personal en la respuesta asistencial. No consta en las informaciones consultadas una confirmación documental de que Hernández acudiera a su puesto hospitalario para incorporarse a la atención de los afectados. Tampoco puede darse por acreditado que no lo hiciera sin conocer su situación laboral y los servicios que tenía asignados aquel día.

La huelga médica madrileña, que había comenzado el 28 de octubre, fue suspendida por el comité convocante tras conocerse la gravedad del accidente ferroviario. Sin embargo, la propia Hernández criticó a la consejera Fátima Matute de no interesarse por la huelga cuando la dirigente madrileña estaba atendiendo el envío de apoyo sanitario a Toledo. Horas más tarde, suspendieron la huelga que han retomado este miércoles.