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Dr. Oriol Vernetta: «En la mayoría de los casos, los implantes mamarios no impiden dar el pecho»

Los especialistas recuerdan que los cambios hormonales propios de la gestación pueden modificar la apariencia del pecho

El embarazo y la lactancia son etapas de profundos cambios físicos para la mujer. Sin embargo, mientras gran parte de la información suele centrarse en el desarrollo del bebé o en la recuperación tras el parto, muchas mujeres siguen teniendo dudas sobre cómo afectan estos procesos al pecho antes, durante y después de la maternidad.

¿Se puede dar el pecho con implantes? ¿Los implantes afectan a la lactancia? ¿Qué ocurre si una mujer se queda embarazada después de una cirugía mamaria? ¿Por qué algunas mujeres sienten que su pecho ya no es igual tras la lactancia? Según explica el Dr. Oriol Vernetta, cirujano plástico y reconstructivo especializado en cirugía mamaria, se trata de preguntas muy habituales en consulta que, en muchas ocasiones, generan preocupación innecesaria por falta de información.

Dar el pecho con implantes suele ser posible. Una de las dudas más frecuentes entre las mujeres portadoras de implantes mamarios es si podrán amamantar con normalidad en el futuro. «En la mayoría de los casos, llevar implantes mamarios no impide dar el pecho. La capacidad para amamantar depende principalmente de la glándula mamaria y de múltiples factores individuales. Por eso es importante planificar correctamente cada cirugía y adaptar la técnica a las necesidades de cada paciente», explica el Dr. Vernetta. El especialista señala además que los implantes mamarios no alteran la calidad de la leche materna y que, actualmente, no existe evidencia científica que indique que puedan afectar a su composición.

El pecho experimenta cambios importantes durante el embarazo y la lactancia. Durante estas etapas, las variaciones hormonales provocan modificaciones naturales como el aumento de volumen, la distensión de la piel o los cambios en la forma de la mama. Se trata de un proceso fisiológico normal que puede manifestarse de forma distinta en cada mujer. «Cada paciente vive esta etapa de una forma diferente. Factores como la genética, la calidad de la piel, las variaciones de peso o las características anatómicas previas influyen en la evolución del pecho durante la maternidad», señala el cirujano.

Tras la lactancia, muchas mujeres perciben que su pecho ya no es el mismo. Esta sensación suele estar relacionada con la disminución del tejido glandular y con la capacidad de retracción de la piel tras los cambios experimentados durante el embarazo. «Algunas mujeres notan pérdida de volumen, otras menos firmeza y otras simplemente sienten que su pecho ha cambiado respecto al que tenían antes de ser madres. Son situaciones frecuentes y deben valorarse siempre de forma individualizada», explica el especialista.

Otra duda habitual es qué ocurre cuando el embarazo llega después de una cirugía mamaria. Los especialistas recuerdan que los cambios hormonales propios de la gestación pueden modificar la apariencia del pecho independientemente de si ha habido o no intervención previa. «El embarazo puede producir cambios en el pecho de cualquier mujer. En pacientes operadas ocurre exactamente lo mismo. La evolución dependerá de múltiples factores y no existe una respuesta única para todos los casos», afirma el Dr. Vernetta.

Para el especialista, la clave está en ofrecer información clara y rigurosa que ayude a las mujeres a comprender los cambios de su cuerpo durante la maternidad. «La maternidad supone una transformación importante a muchos niveles. Entender qué cambios son normales y cuáles requieren consulta ayuda a vivir esta etapa con mayor tranquilidad y confianza», concluye.