Jordi Cruz y los cocineros expertos coinciden: para hacer la mejor ensaladilla rusa aprovecha el caldo de las aceitunas
El chef hace una receta de ensaladilla rusa que aprovecha un truco muy especial
El origen de la ensaladilla rusa: ¿un invento de los zares?
La mejor ensaladilla rusa es la que prepara Ana Rosa Quintana y estos son los ingredientes
En verano hay platos que no pueden faltar en nuestra mesa, y uno de ellos es la ensaladilla rusa. Está en bares, en casas, en comidas familiares y en cualquier mesa donde apetezca algo fresco y fácil de compartir. Parece sencilla, pero quien la hace con frecuencia lo sabe: no es tan fácil que quede realmente buena.
Cada cocinero tiene su truco. Algunos defienden que todo empieza por la patata, otros por la mayonesa que sí o sí debe ser casera. Pero en los últimos años hay un detalle que se repite cada vez más entre chefs y aficionados y tiene que ver con aprovechar el caldo de las aceitunas. Ese líquido que normalmente se tira puede cambiar por completo el resultado tal y como hemos podido ver en la receta de ensaladilla rusa que cocina el famoso Jordi Cruz.
El ingrediente que muchos tiran y que marca la diferencia en la ensaladilla rusa
Jordi Cruz mostró este truco en una de sus recetas más comentadas en redes sociales. En su versión de ensaladilla, utiliza una pequeña cantidad del jugo de las aceitunas para aportar intensidad y mejorar la textura. No es casualidad. Ese líquido tiene sal, acidez y un punto de sabor que ayuda a equilibrar la mezcla así que al añadirlo, la ensaladilla deja de ser plana y gana matices sin necesidad de complicarse.
Además, tiene otra ventaja y es que hace que la mezcla sea más jugosa. Es algo que se nota especialmente cuando la ensaladilla lleva un rato en la nevera y tiende a secarse. En cocina profesional, este tipo de recursos son habituales. Se aprovecha todo lo que pueda aportar sabor, incluso lo que en casa muchas veces se descarta sin pensarlo.
Una versión diferente con bacalao y más cremosa
En el caso del chef catalán, la receta va un paso más allá. Su ensaladilla no es la típica de atún. Aquí el protagonista es el bacalao, un ingrediente que aporta más profundidad y un punto diferente que se nota desde el primer bocado. Pero no es lo único. Uno de los detalles más curiosos es la incorporación de brandada de bacalao en la mezcla. Este preparado, que combina pescado y aceite hasta formar una crema, se integra con la mayonesa y consigue una textura mucho más suave.
El resultado es una ensaladilla más untuosa, más ligada y con un sabor más redondo. No es necesario hacer la brandada en casa, puede ser comprada, pero el efecto se nota. Aun así, la base sigue siendo clave. La patata debe estar bien cocida, pero no pasada. Ni puré ni dados perfectos, sino que lo ideal es romperla ligeramente, de forma irregular, para que absorba mejor el aliño.